Entierro simbólico de víctimas de la masacre de El Mozote en 2001.

El 10 de diciembre de 1981, en el caserío El Mozote, departamento de Morazán, fueron apresados por unidades del Batallón Atlacatl, sin resistencia, todos los hombres, mujeres y niños que se encontraban en el lugar. Después de pasar la noche encerrados en las casas, el día siguiente, 11 de diciembre, fueron ejecutados deliberada y sistemáticamente, por grupos. Primero fueron torturados y ejecutados los hombres, luego fueron ejecutadas mujeres y, finalmente, los niños en el mismo lugar donde se encontraban encerrados. El número de víctimas identificadas excedió de doscientas. La cifra aumenta si se toman en cuenta las demás víctimas no identificadas.

Estos hechos ocurrieron en el transcurso de una acción antiguerrillera denominada “Operación Rescate”, en la cual, además del Batallón Atlacatl, participaron unidades de la Tercera Brigada de Infantería y del Centro de Instrucción de Comandos de San Francisco Gotera.

En el curso de la Operación Rescate, se efectuaron, además, masacres de la población civil en los siguientes lugares: el día 11, más de veinte personas en el cantón La Joya; el día 12, unas treinta personas en el caserío La Ranchería; el mismo día, por unidades del Batallón Atlacatl, los moradores del caserío Los Toriles; y el día 13, a los pobladores del caserío Jocote Amarillo y del cantón Cerro Pando. Más de quinientas víctimas identificadas perecieron en El Mozote y en los demás caseríos. Muchas víctimas más no han sido identificadas.

De estas masacres existe el relato de testigos que las presenciaron, así como de otros que posteriormente vieron los cadáveres, que fueron dejados insepultos. En el caso de El Mozote, fue plenamente comprobada, además, por los resultados de la exhumación de cadáveres practicada en 1992.

A pesar de las denuncias públicas del hecho y de lo fácil que hubiera sido su comprobación, las autoridades salvadoreñas no ordenaron ninguna averiguación y negaron permanentemente la existencia de la masacre.

El Ministro de la Defensa y el Jefe del Estado mayor han negado a la Comisión de la Verdad tener información que permita identificar a las unidades y oficiales que participaron en la Operación Rescate. Han expresado que no existen archivos de la época.

El Presidente de la Corte Suprema ha tenido una injerencia parcializada y política en el proceso judicial iniciado sobre la masacre en 1990.

Por Carlos Marió Márquez (AFP)

SAN SALVADOR — Confortados con la promesa de que el Estado pedirá perdón por las atrocidades cometidas en la guerra civil, los salvadoreños conmemorarán el viernes y el sábado el aniversario de la masacre de más de mil campesinos perpetrada por militares en 1981, la mayor ocurrida durante el conflicto.

“La justicia que estamos esperando desde hace años se nos está acercando. Es el momento de la reivindicación de la memoria de los mártires”, declaró a AFP el sacerdote belga Rogelio Ponceele, quien durante la guerra acompañó a las víctimas de la masacre del Mozote.

Los familiares de las víctimas, según Ponceele, han recibido “con esperanza” el anuncio del presidente, Mauricio Funes, de que el Estado pedirá perdón por casos emblemáticos como el asesinato del arzobispo Óscar Romero.

Otro de los gestos que la comunidad de El Mozote aguarda con atención es la promesa del ministro de Defensa, general Davíd Munguía, de pedir perdón por los crímenes imputados a la institución castrense.

“Vemos que hay un clima bastante bueno porque el Gobierno está dispuesto a asumir el papel que le corresponde y el ministro de Defensa no descarta que la Fuerza Armada pida perdón por los crímenes cometidos”, enfatizó Ponceele.

La masacre de El Mozote, cometida entre el 11 y 13 de diciembre de 1981, tuvo lugar en el marco de la guerra civil salvadoreña (1980-1992). Tropas del ahora proscrito Batallón Atlacatl del Ejército arremetieron contra niños, mujeres, ancianos y algunos hombres acusándoles de colaborar con la guerrilla izquierdista.

En un largo proceso de exhumaciones emprendido a partir de 1991, la oficina de Tutela Legal del arzobispado de San Salvador, con la ayuda de antropólogos forenses de Argentina, identificó a 809 de las más de mil víctimas.

Una Comisión de la Verdad creada por la ONU culpó de la masacre al coronel Domingo Monterrosa (comandante del batallón Atlacatl), al jefe de operaciones Armando Azmitia y a otros seis oficiales entre capitanes y mayores.

Monterrosa y Azmitia murieron el 23 de octubre de 1984 cuando el helicóptero en el que volaban explotó a consecuencia de una trampa de la guerrilla.

Al cabo de un operativo, los militares creyeron haber decomisado los transmisores de la clandestina Radio Venceremos, que operaba en una zona rebelde del país, pero el equipo era falso y en su interior contenía cargas explosivas que fueron accionadas a control remoto.

Las festividades conmemorativas del 28 aniversario se iniciarán el viernes en El Mozote, unos 200 kilómetros al noreste de San Salvador, en el departamento de Morazán, con una misa que será oficiada por el obispo Miguel Morán frente a la ermita de la comunidad.

Durante el acto, el director de la oficina de Tutela Legal del arzobispado, Ovidio Mauricio, explicará a familiares de las víctimas el curso del caso que por denegación de justicia es ventilado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Asimismo, se depositarán ofrendas florales en el monumento a las víctimas durante los dos días.

El sábado, el grupo venezolano de música de protesta Los Guaraguao brindará un concierto en la plaza de El Mozote.

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