Las presidencias de la República de El Salvador V: Elías Antonio Saca González

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Elías Antonio Saca González: Llega al poder producto de una multimillonaria campaña política, que exacerbo los ánimos y profundizo la polarización entre izquierda y derecha. Llega al poder, venciendo en las urnas la formula del líder de izquierda y ex dirigente de la guerrilla Jorge Shafick Handal y el presidente del sindicato de médicos del seguro social Guillermo Mata. Muy a pesar de que dicha formula no era del total consenso dentro de la izquierda, donde empezaron a resonar los nombres, en primera instancia de Mauricio Funes, descartado por el Líder y la ortodoxia del partido, y luego con el surgimiento de dos candidaturas, del carismático Oscar Ortiz y Gerson Martínez, descartándose ambos al buscar la pureza ideológica representada por Handal y fuertemente atacada por la campaña del miedo de la derecha, aunada entorno a la defensa de la patria encabezada por Saca González.

Antonio Saca invirtió millones de dólares en su imagen, según las estimaciones presupuestales, invirtió más que las carteras de salud, educación o seguridad en campañas mediáticas para recordar su presencia, erigiéndose como el iluminado que guía a su pueblo, produciéndole la rentabilidad a su partido y ganando escaños en la cámara de diputados.

Saca no confronto con el empresariado, logro confeccionar una red de negociaciones que le permitió gobernar, muy a pesar de la izquierda, con cierta facilidad, descartando al interior de su partido a aquellos cuadros que se oponían a su liderazgo. Enquisto en las posiciones estratégicas a sus lugartenientes, permitiéndoles abusos y excesos en dichas posiciones y copiando los esquemas en las secretarias y ministerios de gobierno.

El chantaje, la extorción y las bravuconadas fueron el pan diario en aquellos ministros que sabían que contaban con la bendición del superior patrón. El nepotismo alcanzo cuotas exageradas, y el silencio de la prensa se convirtió en cómplice de las acciones de la administración.

La delincuencia nuevamente fue confrontada con planes como mano dura y súper dura, dejando de lado, nuevamente, la prevención y la reinserción. Las cárceles se convierten en refugios y centros de estrategia y planeación para el crimen organizado a nivel nacional, los lazos con el narcotráfico y los carteles dedicados a esa actividad, son escondidos y cobijados por políticos de esa administración.

El fenómeno Saca González, se convierte en un culto a la personalidad, a diferencia de Flores Pérez, este se dedica a llegar a la gente, su constate presencia en los medios le permite transmitir su mensaje y capear las criticas a su partido, es la única forma de explicar como es que él aun conserva una fuerte cuota de aceptación popular con cerca del 60% cuando su partido enfrenta los mas bajos índices rayando el 10%.

De Saca González aun no se puede escribir, al igual que de Flores Pérez, ya que si este gobierno lo permite, se lograra sacar a luz publica aquellas situaciones en las cuales sus manos han entorpecido la cosa pública.

Herencia de su administración:

Político: la habilidad de Saca González por mantener su buena imagen, aun sobre su propio partido político, es gracias a la sagacidad de sus lugartenientes como René Figueroa y Cesar Funes, que lograron manipular y desviar  los fondos públicos para tener campañas permanentes de imagen. La buena o mala gestión de Saca es gracias a los personajes que le acompañaron en su administración y de aquellos asesores que completaban las directrices del gobierno partido, casi en su totalidad formados y provenientes de los cuadros de Flores Pérez.

La enseñanza de Saca González, es la del típico político ávido de poder y gestos amables. Controlo las estructuras partidarias con la gente que gobernaba las instituciones estatales. Por su administración corrieron millonarias campañas y componendas políticas, con la finalidad de mantener, lograr o conquistar aquellas necesidades de su gestión. Al final de la misma, el índice de aprobación a su persona ronda el 65%, aun con todo y el descubrimiento de manejos de fondos maliciosos en su gestión.

Lo peligroso, fue llevar al país entero a un enfrentamiento ideológico y fanatismo, exacerbando los instintos primitivos hasta la violencia electoral, traducida en campañas sucias y de bajo perfil en el candidato oficial. Saca González, desde su candidatura para la presidencia 2004-2009, cometió el error de involucrar las instituciones religiosas congregacionales, llámese iglesias evangélicas protestantes, primero en una red nacional de pastores, que fueron las encargadas de politizar y transmitir el mensaje propagandístico de su campaña, y luego el dividir ese sector buscando la adhesión a la campaña de Ávila y Zablah. El sector se dividió, y lograron marcar serias desavenencias en el verdadero trabajo de ese tan necesitado sector. Igual los medios de prensa jugaron un importante papel, desinformando o guardándose la información oscura que emanaba del gobierno para no dañar la imagen de los candidatos, en detrimento de la libertad de información, y tomando campaña en contra del candidato a la izquierda.

Saca González, se rodeo de gente importante, no hay duda que nunca es ni será un ingenuo, trabaja hilvanando según sus intereses, y según se ve, aun hay para largo en sus aspiraciones políticas partidarias. Se le vincula fuertemente con la nueva organización política partidaria GANA, distanciándose de ARENA de la cual fue expulsado a finales del año 2009, por mal manejo de la institución y la entrega del poder ejecutivo a una coalición de partidos y organizaciones de centro izquierda abanderada por el FMLN, llevando a Mauricio Funes Cartagena a la presidencia de la república.

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Saca González, se rodeo de gente importante, no hay duda que nunca es ni será un ingenuo, trabaja hilvanando según sus intereses, y según se ve, aun hay para largo en sus aspiraciones políticas partidarias. Se le vincula fuertemente con la nueva organización política partidaria GANA, distanciándose de ARENA de la cual fue expulsado a finales del año 2009, por mal manejo de la institución y la entrega del poder ejecutivo a una coalición de partidos y organizaciones de centro izquierda abanderada por el FMLN, llevando a Mauricio Funes Cartagena a la presidencia de la república.

Saca González ha dejado a Arena sumida en la más grande de sus crisis en casi treinta años de ser instituto político desde su nacimiento como FAN, cuna de escuadrones de la muerte y conceptos anticomunistas ortodoxos que contaminaron el ámbito empresarial a principios de la década de los ochenta. Recurriendo ARENA a viejas figuras de fundadores y ex presidentes, Cristiani, Calderón Sol y Flores Pérez, para buscar su identidad en aquellas ideas y conceptos radicales de las políticas de Ronald Regan y Roberto D’abuissón Arrieta. Ubicándose en los niveles mas bajos de aceptación popular en toda su historia, cerca del 10%, enfrentando a sus ex compañeros de derechas extremas y a una creciente fuerza de izquierda en el FMLN con cerca del 45% de aceptación popular.

Cuestionado por la imposibilidad de identificar el destino de miles de millones de dólares, tanto en ayuda internacional como el mal manejo del presupuesto, Saca González aun se mantiene en el ojo del huracán, sobre todo ante la postura del nuevo gobierno de proseguir con alguna investigación sobre los malos manejos de dicha administración.

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Tal parece que existe algún pacto de gobernabilidad entre Saca González y Funes Cartagena, que le impiden al segundo hacer pública algunas cosas, y al primero sentirse seguro que no será juzgado por las leyes, pero siempre existe una censura moral de parte de la población.

El paralelo se extiende aun en el manejo mediático de las figuras presidenciales, ambos mantienen muy buena imagen y aceptación publica, a pesar de acciones macro que golpean a la clase media de la sociedad, y con la continuidad de programas tales como Redes Solidarias, que al final se traduce en mucho ruido pero pocas castañas.

Con esto se finaliza la entrega de los casos de las presidencias de la república, pero iniciamos la escruta sobre el primer año de administración de Funes Cartagena.

Las presidencias de la República de El Salvador IV: Francisco Guillermo Flores Pérez (Paco Flores)

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Francisco Flores Pérez: el crecimiento en la delincuencia y el desorden del transporte publico, fueron slogan de la campaña, la formula del FMLN Facundo Guardado y Nidia Díaz, no conto con el empuje necesario por parte del mismo partido y las organizaciones sociales afines a la izquierda, lo que limito considerablemente la posibilidad de desplegarse por todo el país de una propuesta que lograse competir con la maquina propagandística de la derecha.

Francisco Flores, prácticamente un desconocido a nivel nacional, se lanza acuerpado por el gran capital, fruto del padrinazgo de la familia de su esposa, ligada desde la fundación del partido ARENA. Con una candidatura frívola y despreciable hacia las clases necesitadas, gana las elecciones e impulsa una política fiscal cuestionable, llegando los mercaderes de la política a convertirse en los rectores de las directrices mercantiles y políticas.

El auge en la delincuencia sobrepasa cualquier plan para contrarrestarlo, acuñando la línea de mano dura, ineficaz y carente del factor de prevención y reinserción. Combatiendo de manera frontal, las muestras más indefensas de la delincuencia común, con el consiguiente apoyo hacia el crimen organizado que acrecentó su posición así como la incursión en esferas de gobierno y de influencia en partidos políticos.

La administración de Francisco Flores, se caracterizo por su confrontación con todos, en lo político enfrentado al legislativo, freno y fue frenado en sus intentos de decretos, veto algunas posturas de la alianza del PCN y FMLN, que tenían mayoría simple. Se enfrento con los transportistas retirándoles el subsidio y produjo el rompimiento de ese sector con el partido de gobierno. Se enfrento con los fundadores del partido, circulo de gran influencia dentro del mismo, y algunos se retiraron a la expectativa del funcionamiento del mismo.

En una jugarreta política, impuso el cambio de moneda, entronizando el dólar y congelando la tasa de cambio, viviendo el pueblo entre el desequilibrio, ya que el sector oficial mantenía y aun lo hace, el cambio de 8.75 colones por unidad de dólar, pero en lo efectivo, el índice puede llegar a alcanzar hasta 12 colones por unidad de dólar.

Los terremotos golpearon al país, luego que el terremoto fiscal de Flores golpeara la economía, impidiendo una clara oposición en las calles por la población afectada. El mal manejo de la ayuda económica y alimenticia para los afectados, propicio la corrupción y el despilfarro. Entronizo a los tecnócratas que arribaron al partido y al gobierno, creando una nueva clase social, los “areneros de cuello blanco”. Gerardo Suvillaga, René Figueroa, Miguel Bolaños, Cesar Funes, Rodrigo Ávila, Walter Araujo entre otros, hicieron del gobierno y del partido su modus vivendi, facilitando el mal manejo de la cosa publica, ocultando la información a los medios. El mismo Flores, no daba la cara a los medios ocultándose a su antojo, y dejando sobre su súper ministro, Juan José Daboub Abdalá, la tarea de hablar por su administración.

De su oferta electoral, las únicas alianzas, como él llamo a sus propuestas, que llegaron a concretarse fue la de la corrupción, Carlos Perla en ANDA, el despilfarro en las carreteras del  MOP, la alianza incondicional con los Estados Unidos, llevándole al ridículo internacional al apoyar el golpe de estado contra Chávez en Venezuela y la venganza de éste por impedir a toda costa la llegada de Flores a la OEA de la mano de su amigo W. Bush.

Al entregar el poder a su sucesor, Flores Pérez, mostraba los índices de desgaste partidario mas grandes en la historia del mismo, la pujanza de un crecimiento por parte de la izquierda, amenazaba con destituir del poder al partido de derecha, por lo que se tomaron todos los recursos habidos y por haber del gobierno para empujar la candidatura de Antonio Saca González, que no era la apuesta de Flores, él apoyaba la llegada de su amigo y patrocinador, Ricardo Poma, que no logro concretarse por conflictos de Flores con los fundadores del partido.

La alianza con su ego, que fue la mas grande es la que se puede tomar como la sombra a la cual se acoge ahora nuestro presidente, se esconde en las blancas paredes de casa presidencial como simple observador del proceso político, económico y social, las semejanzas con las que Funes quiere alcanzar a Flores Pérez son demasiado preocupantes.

Herencia de su administración:

Política: Flores Pérez, mantuvo una política de choque e imposición, entre sus logros, esta la imposición de la dolarización con el apoyo de los partidos de derecha en la primera etapa de su gobierno. En la segunda etapa, encontró una oposición férrea a sus planes y estrategias, la confrontación demostró que el partido tenía un lado débil, se llamaba Francisco Flores Pérez. En su administración se abrieron las puertas para la generación de actores jóvenes que encontraron en la política la forma de hacer sus sueños realidad, enriqueciéndose y torciendo las reglas del juego a su conveniencia. Entre estos idearon la forma de perpetrarse en el poder, la mayoría de los jóvenes políticos, fueron adiestrados en las escuelas de pensamiento conservador de Taiwán, y ahora veían campo para la aplicación de  sus conocimientos.

Flores Pérez, es el autor de la polarización sangrante en El Salvador, su ineficaz forma de manejar o manosear la cosa publica, le llevo a la mejor de las artimañas políticas, divide y vencerás, aunado a la campaña del miedo, y una campaña mediática sin antecedentes, lograron conquistar la última de las administraciones de ultra derecha.

La confrontación de Flores Pérez con los sectores tradicionales del partido, le llevo a que se le vetara la posibilidad de imponer a su sucesor,  Ricardo Poma, por la intervención de la dirigencia que veía como en la elección de alcaldes y diputados de 2003, ARENA perdía fuerza en el congreso y se enfrentaba a la alianza del FMLN-PCN, que impusieron su agenda a fuerzas de choques y el desgaste del presidente por la gran cantidad de vetos que salían del ejecutivo.

Se establecieron las bases dentro de ARENA para la creación de elecciones primarias para la escogitación de candidatos a la presidencia. Poma no tenía ni el ánimo ni el respaldo para una contienda de tal naturaleza. Así, Carlos Quintanilla Smith, vicepresidente de Flores Pérez, con quien mantenía una nula relación, se lanzo, ingenuamente, en busca de la candidatura, por su parte Flores Pérez, escucho la propuesta de Walter Araujo y René Figueroa por un externo al partido y se llevo a Antonio Saca, como precandidato, dándole todo el apoyo territorial y financiero hasta ganar la candidatura.

Es de hacer ver, que Flores Pérez, es el constructor de las primarias amañadas dentro de ARENA, aun cuando Antonio Salaverria, hubiese tenido toda la buena intención de crear un instrumento democratizador dentro de ese instituto, el capricho de Flores Pérez, permitió que las actores de gobierno manosearan las primarias.

Protegido por la bandera norteamericana y la administración de su socio y amigo, George W. Bush, Flores Pérez, busco para sumar a su ego, la secretaria General de la OEA. Las intensas negociaciones impulsadas por la casa blanca por toda Latinoamérica, se enfrentaron a uno de sus principales errores en la administración de Flores Pérez, el haber celebrado y reconocido el golpe de estado contra el presidente venezolano Hugo Chávez Frías, fuerte impulsor de la contra estrategia anti Flores Pérez en todo el cono sur, en beneficio del Chileno José Manuel Insulza. Flores Pérez fue uno de los muchos enfrentamientos de la Latinoamérica que busca su identidad contra las dictaduras socioeconómicas de Washington. Vencido, quizá mas en su ego, que en lo político, flores Pérez se retira a una vida ermitaña criando caballos y en su religión de adoración a Sai-baba.

Económico: La dolarización marco los tres años restantes de la administración de Flores, el reacomodo de la nueva tasa impositiva y los intereses bancarios acomodados a la política de reajuste económico, se vieron reflejados en el alza de la canasta básica. El redondeo, ante la poca practica comercial de la doble divisa, llevaba a encarecer los productos de la canasta básica.

La eliminación de los subsidios a los transportistas, le puso de manifiesto el poco apoyo que mantenía en su administración, obedeciendo ciegamente el dictado de sus asesores y los grupos de pensamiento como FUSADES y la ANEP, sin escuchar o invitar a debatir las políticas que emanaban de su conocimiento.

De Flores Pérez, se puede hablar de la prepotencia, arrogancia y completo desinterés por el alcance de sus medidas. Se puede considerar que en muchas ocasiones se dedico mas a su crecimiento espiritual que a la verdadera tarea de conducir el país.

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Social: Los terremotos de 2001, vinieron a demostrar la vulnerabilidad de la sociedad. El grado de abandono en las políticas de ordenamiento territorial, fueron evidentes al constatar el grado de destrucción de tales fenómenos.

La inmigración cobro nuevas fuerzas, y la instauración de políticas como el TPS en los Estados Unidos, sirvieron como bandera política aprovechada por esta administración, lucrándose políticamente con la muerte de tanto salvadoreño. Esto sirvió para que el grado de popularidad de este personaje, empezase a minar las aspiraciones de continuismo de su partido político.

Las organizaciones sociales, salieron a las calles, la huelga de los médicos del seguro social, prolongado por la negativa del gobierno a ceder en las aspiraciones de los demandantes, fue el escenario de la nueva contienda política partidista.

Las políticas, absurdas y populistas de mano dura y súper mano dura, contra el accionar de las organizaciones pandilleriles, llamadas maras, se tradujo en una atomización y diseminación de las mismas, llegando a controlar territorios y a desbordarse al control de las autoridades. Realmente es Francisco flores el padre de las maras, si bien Cristiani Burkard y su poca visión de reinserción no logro prever este fenómeno, es Flores Pérez, quien les facilita el control del país con poca visión de luchas y prevención, tal y como en la guerra el gobierno de Cristiani, pensó que doblegaría a la guerrilla del FMLN con ataques frontales, solo logro que esta se  agudizara y trajera el combate a las zonas urbanas donde no tenían ningún control. Flores Pérez no aprendió de ese error.

El Salvador pide perdón por asesinato de Arzobispo Oscar Romero

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Estado salvadoreño pidió perdón por el asesinato de Óscar Arnulfo Romero. Han pasado 30 años del asesinato, pero el religioso sigue presente en la memoria de los salvadoreños y ciudadanos del mundo

Por Juan José Dalton

SAN SALVADOR – El presidente Mauricio Funes, como jefe del Estado de El Salvador, pidió este miércoles perdón público por el magnicidio en contra del entonces Arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero Galdámez, hecho ocurrido hace 30 años.

Romero fue asesinado de un balazo certero al corazón por un francotirador, cuya identidad es hasta el momento  un misterio, aunque algunas fuentes de la inteligencia de Estados Unidos indican que se trató de un militar argentino (Emilio Antonio Mendoza), mientras que otros investigadores apuntan al odontólogo salvadoreño Héctor Regalado, quien fuera hombre de confianza de Roberto D´Aubuisson, el presunto cerebro de la confabulación, que involucró a militares de alta, retirados, políticos anticomunistas y grandes empresarios.

Abatido por una bala calibre 22 explosiva, Romero se encontraba oficiando una misa en la capilla del hospital “La Divina Providencia”, para cancerosos, alrededor de las 6 de la tarde del 24 de marzo de 1980.

“En nombre del Estado Salvadoreño, como presidente de la República, reconozco que el entonces Arzobispo de El Salvador, Óscar Arnulfo Romero Galdámez, el 24 de marzo de 1980, fue víctima de la violencia ilegal que perpetró  un escuadrón de la muerte”, dijo Funes ante una auditorio en el que se encontraba la familia de la víctima, así como religiosos de varias congregaciones.

“Este tipo de grupos armados ilegales ejercieron el terror de manera generalizada entre la población civil durante aquellos años aciagos, dejando tras de sí miles de víctimas. Dichos escuadrones, lamentablemente, actuaron bajo la cobertura, colaboración, aquiescencia o participación de agentes estatales”, recalcó Funes.

El Aeropuerto Internacional de El Salvador, fue el lugar donde se inauguró  un mural en memoria de monseñor Romero. La pieza artística es autoría del pintor Rafael Varela discípulo de maestro español Valero Lecha. Varela trabajó en conjunto con Rafael Escamilla en jornadas de hasta 18 horas.

Rompiendo el protocolo, Varela fue llamado a dar unas palabras por invitación del presidente Funes. “No me lo esperaba, no traigo un discurso” dijo el artista. Y añadió sobre monseñor Romero que “han tenido que pasar 30 años para que se dignifique en su dimensión justa”.

El mural conmemorativo es un tríptico de 2 x 6 metros. La técnica es acrílico sobre tela. Con la obra lo único “que quisimos expresar es amor” dijo el artista en su intervención.

Ante estos hechos, el hermano de monseñor Romero, Gaspar Romero, tuvo la palabra para expresarse ante las distinciones históricas por parte del gobierno. “En nombre mío y de mi familia acepto con humildad, con mucho honor, con mucha gratitud el pedido de perdón que hace el excelentísimo señor presidente. Es un acontecimiento que no lo esperábamos”.

El artista Rafael Valera explicando a la prensa el mural conmemorativo en honor a monseñor Romero. Fotografía cortesía CAPRES. Abajo breve discurso del presidente Mauricio Funes.

Luego de su agradecimiento, Gaspar Romero buscó los brazos del presidente Funes y de la primera dama, Vanda Pignato.

D´Aubuisson el señalado

El jefe y creador de los Escuadrones de la Muerte en El Salvador fue el mayor de inteligencia Roberto D´Aubuisson, ya fallecido, y quien fue también fundador del partido derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), que gobernó a El Salvador entre 1989 y 2009, cuando fue derrotado por el actual partido de gobierno que llevó como candidato presidencial a Funes.

D´Aubuisson fue un férreo anticomunista, que murió de cáncer en febrero de 1992. El Informe de la Verdad, auspiciado por Naciones Unidas en 1993, lo acusa de haber encabezado la guerra sucia a través de los Escuadrones de la Muerte, mismos que tenían nexos con las inteligencias militares y policiales y que eliminaron a centenares de opositores a las dictaduras que se sucedieron en El Salvador.

Funes pidió perdón, en primer lugar a la familia de Mons. Romero, al pueblo salvadoreño, que fue su “gran familia” y a la Iglesia Católica, de la cual ha sido uno de sus ejemplares pastores.

“Y repito lo que dije el 16 de enero último, al pedir perdón por las aberrantes violaciones de los derechos humanos durante el conflicto armado de parte de agentes del Estado: nos comprometemos a colaborar con la Justicia, tanto nacional como internacional y pondremos todo lo que sea necesario a su disposición para el esclarecimiento de los crímenes investigados”, añadió el primer presidente de izquierda que gobierna El Salvador.

El pasado 16 de enero, en el 18 aniversario de los acuerdos de paz,  Funes pidió un perdón general por todos los abusos cometidos por militares, policías y grupos ilegales armados, que ejecutaron graves violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad durante la guerra civil, al mismo tiempo anunció medidas sociales y morales para resarcir los daños a las víctimas.

Funes hizo un llamado consolidar la paz en este convulsionado país; repitió palabras de Romero al exclamar: “Qué no haya resentimientos en el corazón”. “Sigamos las enseñanzas de nuestro guía espiritual, miremos hacia adelante con paz en nuestros corazones, con amor a nuestros hermanos y hermanas. Hagamos, en definitiva, que ese sacrificio de nuestro obispo mártir tenga sentido”, finalizó el presidente Funes.

Por primera vez en 30 años oficialmente en El Salvador se conmemora el martirio de Romero, a quien la Santa Sede le sigue un proceso de canonización que lleva aproximadamente 15 años. El presidente Funes y sus principales funcionarios ha participado en peregrinaciones, marchas, misas, conciertos musicales, recitales poéticos, revelaciones de pinturas y seminarios en la memoria de al que muchos creyentes consideran “San Romero de América”.

Texto con reportes de Tomás Andréu.

Marisa D’aubuisson:“Monseñor Romero perdonó a Roberto (D’aubuisson), no lo dudo”

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La hermana de Roberto D´aubuisson dijo que lo que hizo cambiar a su hermano fueron la Escuela Militar, sin duda, y la Escuela de Las Américas (EEUU). Sabemos lo que la Escuela de Las Américas hizo en América Latina Por Gregorio Morán

SAN SALVADOR

- Marisa D’aubuisson es la hermana de quien, según la Comisión de la Verdad, fue el autor intelectual del asesinato de Monseñor Romero: el Mayor Roberto D’aubuisson, fundador del otrora poderoso partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y también, se dice, de los temidos escuadrones de la muerte.

Con él compartía el mismo espacio familiar, las mismas tradiciones, los mismos colegios. Pero ella estaba a años luz de distancia, ideológicamente hablando.

Las monjas del colegio católico donde ella estudiaba le habían mostrado la realidad salvadoreña: los niños barrigoncitos y caretos de los barrios marginales, las casas de cartón, la tortilla con sal de almuerzo… la pobreza descarnada. La fe y enseñanzas de Romero iluminaron su camino.

Del otro lado del cerco, el Mayor D’aubuisson profesaba una fe anticomunista irracional, una fe ciega que lo llevó ser el líder de la derecha más radical que hizo todo lo que pudo, asesinatos incluidos, por detener el avance del movimiento social que clamaba por justicia.

Marisa le pidió a Monseñor Romero que perdone a su hermano, y dice estar segura de que Romero ya lo perdonó, narró en entrevista con ContraPunto.

Marisa, usted conoció y vivió de alguna forma al lado de Monseñor Óscar Romero ¿Qué hizo este jerarca católico para marcarle a usted su vida?

Mire, para mí lo más importante como cristiana que pude aprender de Monseñor Romero fue ese seguimiento tan radical que él hizo del Evangelio.

Porque todos nos consideramos que somos católicos, evangélicos o creyentes; yo desde joven quise tener un compromiso con la iglesia, pero Monseñor con su vida, su palabra y sus obras, nos acercó mucho a ese Jesús al que nosotros los creyentes seguimos, leemos y tratamos de evitar y Monseñor fue un cristiano sin ambigüedades.

O sea que imitó mucho la vida de Jesús de Nazareth, por eso alguien decía que con Monseñor Romero Dios pasó por El Salvador.

Y ¿usted lo cree?

Yo sí lo creo, claro que sí porque nos mostró a un Dios siempre novedoso, no a un Dios estático aprendido de memoria en un catecismo, que ya sabemos cómo es eso qué se dice de Él. Nos fue mostrando cada domingo, en cada acción suya importante, a un Dios que siempre tenía cosas nuevas qué decirnos.

Y siempre en relación con el compromiso a favor de las víctimas, igual que Jesús.

¿Cree que Monseñor Romero siempre tuvo esa visión de Dios o la tuvo a partir ciertas situaciones de la historia violenta de El Salvador?

Vamos a ver. Esto es un proceso, el desarrollo de la fe y ponerla en práctica. Es un proceso, no se aprende en el catecismo a los ocho años y ya estuvo todo. Monseñor sí tuvo en toda su vida esa actitud sincera de búsqueda de qué debo hacer.

Llegó un momento que cuando asume las riendas del arzobispado en un momento muy delicado políticamente, Monseñor va con esa misma actitud que siempre mantuvo, fue viendo dónde tenía que situarse y entiende que se tiene que situar al lado de la justicia  y de los que sufren violencia y ese caso era la violencia social crónica.

Cuando él era joven, párroco en San Miguel, tenía mucha cercanía con los bolitos (alcohólicos), los reunía en las mañanas para darles café, para decirle algunas palabras.

Se iba con los campesinos a oír a los que cortaban café y en la noche dormían en los portales de San Miguel, abrió su casa en San Miguel para que se resguardaran bajo techo y preparaba en su casa olladas de café y pancito.

Todo eso a Monseñor lo fue acercando a la población marginada y excluida y a preguntar y entender por qué (ocurren determinadas cosas), lo cual no hace mucha gente ante situaciones aberrantes en las calles.

Entonces preguntó por que los campesinos viven tan miserables y cortan café y algodón y los dueños de los cafetales y algodonales son tan millonarios, por qué esas diferencias astrales y fue valiente al darse las respuestas para decir al lado de quién tiene que estar.

Y ese es el paso que no todos damos, no solo conmovernos si no ver qué hacer en este mundo.

Le preguntaba lo anterior porque inicialmente a Monseñor Romero se le criticó por su “cercanía con los oligarcas del país”.

Monseñor Romero no era enemigo de nadie, no consideraba a nadie sus enemigos, ni siquiera a los que confabularon contra él. Pero incluso cuando estaba en San Miguel, él era amigo de los terratenientes, los conoció, les bautizaba a sus hijos, aceptaba ir a la finca de ellos, así como visitaba a los pobres y a los campesinos.

Luego cuando estuvo en San Salvador efectivamente Monseñor estaba tratando siempre de… se compromete en problemas serios de país, como por ejemplo ayudar a la familia Borgonovo Pohl, para encontrar a este señor que lo secuestraron y ponerse a sus órdenes y a estar al lado de su esposa y dolerse por ese suceso de la muerte de (Mauricio) Borgonovo Pohl que fue un 10 de mayo que encontraron su cadáver.

Y ¿cuál fue la respuesta?, el 11 de mayo asesinan al Padre (Alfonso Navarro) de la (parroquia) Miramonte, por considerar que es la iglesia guiada por Monseñor Romero la culpable de que estos casos sucedan.

Luego Monseñor estuvo cerca también de esa gente, pero fueron ellos los que se alejaron de Monseñor Romero, no fue Monseñor  Romero de ellos, porque él era el pastor de todos y de todas.

Pero llamándonos a todos, igual que Jesús, ponernos al lado de las víctimas y si usted ha leído el Evangelio se dará cuenta que Jesús tuvo palabras muy fuerte contra las autoridades de su tiempo, llamándolos “sepulcros blanqueados”, “raza de víboras”, Monseñor no llegó a palabras tan fuertes como las que están en el Evangelio.

Más le vale a alguien atarse una piedra en el cuello y tirarse al río que escandalizar a uno de los más pequeños, dijo Jesús. Entonces le digo que en esa línea estaba Monseñor Romero en El Salvador y no estábamos acostumbrados a eso, sino a una jerarquía de la iglesia muy cómoda.

Acostumbrados a ese tipo de iglesia ¿la sorprendió el discurso de Monseñor Romero?

Hubo momentos que sí, por supuesto, me estremecieron. Pero no me dio miedo, me llené de gozo al escuchar a un pastor hablando como cristiano, como creyente en el Dios de la vida, después de escuchar a una iglesia conservadora que hablaba de un Dios extraterrestre, que nos enseñaba a sufrir aquí porque íbamos a obtener un premio. Eso ayudó muchísimo en el tiempo de la Colonia, para mantener a los campesinos en la peor explotación.

¿Usted estaba cerca de esa iglesia cómoda y experimentó un cambio con el papel de Monseñor Romero?

No. Fíjese que yo tuve una suerte porque todavía estaba joven, allá por los años 60, yo andaba por mis 18 años, cuando sucede el Vaticano II que da un giro bastante importante para la iglesia.

Haber estudiado el Vaticano II fue importante porque después vino la concreción del Vaticano II en América Latina. El Papa para entonces dijo “esta iglesia huele a viejo, abramos aunque sea las ventanas para que entre brisa fresca”.

Eso es importante, el sentido que esto tiene y empieza un movimiento fuerte en América Latina para decir “cristianicémonos más” porque estamos encerrados en una iglesia vetusta que ya no le dice nada a la gente, encerrados en una doctrina que no nos compromete a transformar el mundo.

Y en El Salvador eso fue lo que pasó con Monseñor Romero, él decía que su predicación no era etérea, que suene igual en China como en Suecia, yo quiero que se viva aquí donde yo predico. Él tenía tres bases, la primera era la Palabra de Dios, la segunda era el magisterio de la Iglesia y tercero la realidad de El Salvador.

Creo que el Vaticano II sacudió a Monseñor Romero, algunas cosas quizás no logró entenderlas porque temía entrar en conflicto con las autoridades civiles, como teme todavía la alta jerarquía católica.

¿De qué forma la influyó a usted Monseñor Romero?

Más que todo me ayudó a continuar en esa línea de búsqueda, porque tuve la suerte de caer en un espacio de gente un poco inquieta para cuestionar a esta misma iglesia, de alegrarnos por lo que dijo el Vaticano II, de emocionarnos muchísimo por la línea de Medellín y comprometernos en esa línea.

Y luego viene el profeta Romero a animarnos, para mí eso era fortalecernos muchísimo y que me ha marcado, tratando de tener una vida un poco acorde con las exigencias evangélicas.

¿Cuál de los mensajes de Monseñor Romero le marcó la vida a usted?

Para mí haber escuchado a Monseñor domingo a domingo me marcó muchísimo. Esa valentía y ese compromiso sin ambigüedades que lo hizo tomar partido como lo hizo el mismo Jesús, partido con los pobres y marginados. Jesús fue parcial y Monseñor también, fue parcial a favor de los pobres. Eso me marcó.

¿Usted corrió riesgos por estar cerca de él?

Digamos que hubo momentos difíciles que me hicieron retirarme por dos meses del país y luego regresaba cuando pasaba la tormenta, pero más que todo los riesgos eran porque mi familia no aceptaba esta línea de Monseñor Romero y yo tenía un hermano que no estaba ni por cerca dispuesto a aceptar a Monseñor Romero.

Entonces la respuesta tan radical que Roberto (D`aubuisson) tuvo contra él y contra todo el movimiento popular de El Salvador, me traía conflictos. Por ser familia, por ser señalada también por parte de los amigos del grupo que rodeaba a Roberto de estar en otra línea, en otra postura.

A propósito de su hermano. Fueron criados y educados de la misma forma ¿qué fue lo que lo cambió?

La Escuela Militar sin duda y la Escuela de Las Américas. Sabemos lo que la Escuela de Las Américas hizo en América Latina.

Ustedes nacieron siendo católicos…

…sí, por supuesto, estudiamos en colegios católicos.

¿Siguieron de alguna manera la línea católica de manera un poco más comprometida?

En mi casa fuimos católicos tradicionales. La típica familia donde sus hijos tienen que hacer su Primera Comunión, que el bautismo, que la fiesta, en fin…

¿Qué es lo que le despierta a usted algo más que esa tradición?

Mire, creo que siempre hay personas en la vida de cada uno que lo marca. En mi caso fueron las religiosas de la Asunción. Desde pequeña en el colegio me inculcaron ese compromiso con los pobres, me llevaron a los barrios marginados a dar catequesis a los niños y eso me fue impactando y me abrieron los ojos.

¿Eso le generó conflictos con su misma familia? Si es así ¿hasta donde llegaron esos conflictos?

A romper relaciones en algún momento. A un distanciamiento.

¿Viviendo en la misma casa?

Bueno, viví con mi familia hasta los 19 ó 20 años. Ya Roberto se había marchado, él era cinco años mayor que yo…

…¿La fustigaba él por su visión diferente?

No, el problema comenzó con él a finales de los 70s, como trabajadora social, en trabajos de comunidades, organización comunal, promoción de infraestructura en barrios marginados.

¿En realidad qué es lo que a su juicio llevó a su hermano y a otros hasta el asesinato de Monseñor Romero?

Aquí confabuló contra Monseñor Romero alguna gente poderosa, entre ellas los dueños de los medios de comunicación social escrita y radial de aquel momento, sobre todo de los más fuertes, como La Prensa Gráfica, El diario de Hoy, la Radio Nacional, junto con los dueños del país, los dueños del gran capital salvadoreño.

Roberto lideraba un movimiento, como usted lo recuerda, de unificar a la derecha en la línea aquella de la guerra de los dos bloques, en la defensa de lo que llamaba la seguridad nacional; en esa línea formada por la Escuela de Las Américas, protegiendo el patio trasero de Estados Unidos, etc., intentaron que a Monseñor se le odiara.

¿La Comisión de la Verdad tiene razón en el señalamiento contra su hermano (de ser el autor intelectual del crimen)?

Tiene razón, creo yo ha hecho una investigación, yo quisiera que no tuviera razón. Pero desgraciadamente todas las pruebas que ellos nos dan nos llevan a eso.

Menciona personas muy cercanas a Él. Incluso a uno de los mencionados que se llama Álvaro Saravia, el capitán, que se fue a vivir a Estados Unidos, porque toda esa gente huyó de aquí después.

Allá, un hermano de Monseñor Romero le abrió un juicio civil en 2008 y allí fue donde las pruebas que se dieron basadas en lo que dijo la Comisión de la Verdad y no sé que otras pruebas tuvieron enfrente, el jurado lo condena y después públicamente lo reconoce y menciona que sí participó, pero que no fue solo él.

Aunque su hermano nunca aceptó su participación, usted sí está convencida de que tuvo que ver en esa muerte ¿lo perdonó antes de morir? ¿Se reconciliaron luego de las diferencias en la forma de ver la realidad del país? ¿Murió él en paz en ese sentido?

Sí. En los 80s estuvimos muy distanciados. Él sabía cuál era mi postura, claramente yo se lo había dicho, no comparto lo que tú andas haciendo, no comparto esta represión, esta ideología tan brutal anticomunista que hace tanto daño a la gente.

¿La amenazó en algún momento por eso?

No. No era amenaza, solamente me decía: si te llega a pasar algo no voy a mover un dedo por vos, si te capturan atenete a las consecuencias.

Pero al final de su vida, cuando estaba muy enfermo siempre lo fui a visitar, yo creo que logramos reconciliarnos. Es decir, al menos logramos darnos un abrazo de hermanos manteniendo la misma postura: “nuca estuve en tu camino ni tú en el mío, pero al fin de cuentas somos hermanos”.

¿Eso les habría dado un poco de paz a ambos?

Bueno, yo he tratado de no perder nunca la paz, porque la paz la dan otras cosas más profundas, pero al menos logramos tener un acercamiento y un poder decirle “como hermano yo te quiero” si yo he estado en contra tuya es por tu postura ideológica, o yo lo he estado por tu postura de militar y de militar represivo jamás te he aceptado.

¿Le pasó por su mente pedirle perdón a Monseñor Romero por el crimen de su hermano?

No, a mí se me ocurrió decirle a Monseñor que lo perdonara a él y estoy segurísima que así como Jesús en la cruz perdonó a sus asesinos, Monseñor perdonó a Roberto, no lo dudo. Monseñor no era un hombre de odios, nunca entendieron eso sus contrarios que lo calumniaban y odiaban.

No, no daba cabida al odio Monseñor Romero. Entonces yo en ese caso le pedí  a Monseñor “perdónelo Monseñor, no sabía lo que hacía”.

Y 30 años después del crimen ¿qué espera usted de la muerte de Monseñor Romero?

Espero que se abra el juicio de Monseñor Romero y que por fin se conozca la verdad y que este gobierno, además de manifestar su admiración por Óscar Romero y decir que se rige por las enseñanzas de Monseñor Romero, cosa que me parece muy bonita y satisfactoria, derogue la Ley de Amnistía.

Una de las cosas en las que este gobierno se niega a dar los pasos es en derogar la Ley de Amnistía y los casos de lesa humanidad no están amparados en la Ley de Amnistía, de manera que aunque no se derogue, el caso de Monseñor Romero se puede abrir.

Funes pide no le presionen sobre derogación Ley de Amnistía

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El mandatario pidió perdón en nombre del Estado salvadoreño por el asesinato de monseñor Romero, pero exigió que ya no se le pregunte a él sobre la derogación de la Ley de Amnistía. Es un tema que no le compete, dice.

Daniel Valencia Caravantes

Un guardaespaldas de la presidencia cuida el lugar donde sería develado el cuadro en homenaje a Monseñor Romero, bajo un telón azul. Foto Mauro Arias
Un guardaespaldas de la presidencia cuida el lugar donde sería develado el cuadro en homenaje a Monseñor Romero, bajo un telón azul. Foto Mauro Arias

El presidente Mauricio Funes pidió este miércoles que se le aligere la presión sobre su posición en torno a la abolición de la Ley de Amnistía, al pedirle a la prensa y a las organizaciones de derechos humanos que revisen hacia dónde dirigen sus cuestionamientos, porque este es un tema que no le compete tanto como a otras instituciones del Estado.

Este miércoles 24 de marzo, con motivo de la conmemoración de los 30 años de la muerte de monseñor Óscar Romero, desde el Aeropuerto Internacional El Salvador, Funes dijo que la posible derogatoria de la ley de 1993 no le compete al Ejecutivo sino a los “organismos jurisdiccionales” y a la Asamblea Legislativa.

En abril de 2000, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos recomendó a El Salvador tres cosas: primero, dejar sin efecto la Ley de Amnistía; segundo, investigar, juzgar y sancionar a los asesinos de monseñor Romero, y tercero, reparar a las víctimas.

De las tres recomendaciones de la CIDH, el Estado salvadoreño solo ha cumplido con una: reparar a las víctimas. Y lo ha hecho a su manera: promoviendo en el 30o. aniversario del obispo mártir la emisión de estampillas con la imagen de Romero, develando un mural con imágenes del arzobispo en uno de los pasillos del aeropuerto, y pidiendo perdón por el asesinato, cometido el 24 de marzo de 1980.

Pero hasta ahora, de la investigación del asesinato y de un pronunciamiento a favor de la derogatoria de la ley, nada, guardando un silencio muy similar al de las ex administraciones del Ejecutivo cuando estaba en manos del partido de derecha Arena.

Funes, quien como candidato dijo que no promovería la revocación de la ley, justificó que no hace falta ese paso para avanzar en las investigaciones. “La ley no es obstáculo para investigar los crímenes cometidos durante la guerra”, dijo.

“Para todos aquellos que están demandando del Ejecutivo una definición con respecto a la Ley de Amnistía; la ley fue aprobada por el Órgano Legislativo y por lo tanto le corresponde a los diputados y diputadas derogarla o no. Es una competencia del Órgano Legislativo. Ya la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional la aplicación de la ley para casos de graves violaciones a los derechos humanos. Por lo tanto, no nos corresponde a nosotros promover la derogatoria de una ley que ya fue declarada inconstitucional por la Corte”, dijo.

Por lo tanto, demandó que se le pregunte a los organismos jurisdiccionales por qué no investigan las violaciones cometidas durante la guerra civil. “Nadie va a preguntarle al fiscal general por qué es que no se abre un expediente en el caso de monseñor Óscar Arnulfo Romero. Nadie va a preguntarle. Preguntan al presidente si deroga o no la ley cuando la ley no es un obstáculo para investigar el asesinato de monseñor Romero, el asesinato de los jesuitas… la ley no es obstáculo para investigar las graves violaciones a los derechos humanos”, dijo Funes. “Lo único que es un obstáculo para todo ello es la voluntad política de los órganos jurisdiccionales de investigar o no investigar”, agregó.

Miembros de la Concertación Monseñor Romero, invitados al evento en el aeropuerto, sacaron sus pancartas en busqueda de justicia. Foto Mauro Arias
Miembros de la Concertación Monseñor Romero, invitados al evento en el aeropuerto, sacaron sus pancartas en busqueda de justicia. Foto Mauro Arias

Hasta ahora, el gobierno de Funes se ha negado a posicionarse sobre la conveniencia o inconveniencia de abolir la ley. El canciller, Hugo Martínez, soslayó responder a El Faro si el gobiern oconsidera conveniente o no derogar la ley. En noviembre de 2009, la Comisión Interamericana, en audiencia con El Salvador, pidió que el Ejecutivo hiciera gestiones ante la Asamblea Legislativa y la Fiscalía para intentar cumplir las recomendaciones en torno al asesinato de Romero.

El director de derechos humanos de Cancillería, David Morales, reveló a El Faro que en esos puntos no ha habido avances significativos, aunque se rehusó a detallar el proceso.

Este 24 de marzo, en el trigésimo aniversario del asesinato del jerarca católico, el estado salvadoreño pidió perdón por la “aquiescencia del Estado” con los grupos paramilitares que planificaron el asesinato del arzobispo de San Salvador el 24 de marzo de 1980. “En nombre del Estado salvadoreño, como presiente constitucional de la república, reconozco que el entonces arzobispo fue víctima de la violencia ilegal que perpetró un escuadrón de la muerte”, dijo Funes, en la sala de espera número 9 del Aeropuerto Internacional, ante representantes del cuerpo diplomático, de la Iglesia Católica y de la familia del obispo mártir, representada por el hermano del mártir, Gaspar Romero.

“Dichos escuadrones de la muerte, lamentablemente, actuaron bajo la cobertura, colaboración, aquiescencia o participación de agentes estatales”, añadió el mandatario.

Funes, en su discurso, aseguró que este gobierno está comprometido con colaborar con la justicia “tanto nacional como internacional” -poniendo todo lo que sea necesario y esté a su alcance- para el esclarecimiento de los crímenes investigados. Esa colaboración, sin embargo, se queda nada más en un señalamiento al sistema de justicia salvadoreño por la inacción y por la falta de investigación en casos como el de monseñor Romero.

La postura del gobierno salvadoreño contrasta con la de los abogados litigantes del caso Romero en Fresno, California, Estados Unidos, lugar en el que en el año 2004 fue condenado el capitán Álvaro Saravia por el crimen del arzobispo. El martes 23, Almudena Bernabéu, abogada del CJA (Centro para la Justicia y la Rendición de Cuentas, pos sus siglas en inglés) dijo que “existen suficientes elementos para que haya una reapertura en el caso Romero en la que se busque la verdad y en la que se conozca de una vez por todas al resto de implicados en el asesinato como a los autores intelectuales del crimen”.

La abogada dio estas declaraciones a raíz de una publicación de El Faro, en la que dos de los involucrados en el crimen (Saravia y Gabriel Montenegro) detallan el operativo del asesinato del arzobispo.

La postura de Funes también contrasta con la de la Iglesia Católica salvadoreña. “Este es un tema complejo pero la Iglesia siempre ha dicho que la verdad fortalece a un proceso de reconciliación. Pero para que esta verdad se conozca hace falta una metodología con la cual no se cuenta. El tema de la derogación de la Ley de Amnistía es un tema que no se puede evadir”, dijo el obispo auxiliar de San Salvador, monseñor Gregorio Rosa Chávez.

Funes insistió en que a la Presidencia no le toca investigar, pero su gobierno tampoco ha querido pronunciarse o hacer un llamado a los diputados a derogar la ley, aduciendo que respeta la separación de poderes. En lo que lleva de gobierno, sin embargo, la Presidencia ha jugado un rol activo en decisiones de estricta competencia de la Asambela Legislativa, como la elección de fiscal general o de la Corte Suprema de Justicia. Estos nombramientos se han cocinado en la Presidencia de la República.

Funes, entonces, pidió que no se le pregunte más su posición sobre la derogación de la ley, y en cambio destacó la acción de develar un mural de los artistas Rafael Varela y Rafael Martínez, encargados por la Presidencia. Ese mural rinde homenaje a Romero. “Vayan a preguntarle al fiscal por qué no abre un expediente en ese caso y vayan a preguntarles a los organismos jurisdiccionales por qué no se inicia una investigación en esos casos.  Y pregúntenle a los diputados si piensan derogarlo o no, pero no le carguen al presidente una presión inmerecida”, dijo.

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El presidente Funes observa el cuadro después de la develación. Foto Mauro Arias

Ovidio González, director Tutela Legal del Arzobispado

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“No hemos encontrado ningún juez valiente que se arriesgue a investigar el asesinato de monseñor Romero”

Revivir la investigación del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero para encontrar a los autores del crimen es cuestión de valentía. Después de 30 años del homicidio, la discusión sobre la derogación de la Ley de Amnistía sobra, dice, porque la Corte Suprema ya resolvió que el perdón no procede contra crímenes de lesa humanidad. Todo es que haya un juez valiente.

Por Diego Murcia

Las recientes declaraciones del ex capitán Álvaro Saravia sobre el asesinato de monseñor Romero confirman algunas de las teorías manejadas por la Comisión de la Verdad. ¿Ustedes pedirán una reapertura del caso?

Es que ya fue dada una sentencia. Ya se ha identificado a un culpable del asesinato de monseñor Romero y que este es prófugo de la justicia. La instancia ya se buscó. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ya dio su resolución. Lo que nosotros estamos esperando es que el Estado cumpla con la resolución. Se condenó al Estado de El Salvador y ahí se le impuso las recomendaciones, lo que tiene que hacer en el caso de monseñor Romero. Algunas cosas ya las inició el Ejecutivo: las reparaciones de tipo moral; como pinturas, un documental, el cedé de música, los mismos sellos postales, son formas de reparación que ya se habían propuesto en la Comisión Interamericana.
¿Es esto suficiente?
Ha sido lo que corresponde al Ejecutivo, pero con la cuestión de la adecuación de la legislación nacional a los tratados internacionales de derechos humanos, que significa la anulación de la ley, ahí entran en juego la Fiscalía y la Asamblea Legislativa.
¿Por qué cree que estos órganos del Estado no han acatado las recomendaciones?
Ahí hay un problema. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana no tienen mecanismos de fuerza para hacer cumplir las resoluciones. Tienen otro tipo de mecanismos que son cuestiones, más que todo, diplomáticas: hacer que los estados cumplan sus obligaciones a través de otro tipo de presiones, pero no como una policía. Esa es ya una cuestión de manejo político. Los magistrados responden a partidos políticos y no a lo que la legislación les determina.
¿Se sienten complacidos con el manejo que el gobierno está realizando de las recomendaciones de la Comisión Interamericana en el caso de monseñor Romero?
La resolución fue dada en 2000 y hasta 2007 el gobierno accedió a oír una posición de reparaciones. Este otro gobierno ha dicho que va a cumplir con la resolución. Hasta ahorita solo hemos visto algunos detalles, no hemos visto el cumplimiento total de esa resolución, el informe de fondo, que así le llama la Comisión Interamericana, que no solo es reparación moral sino que  también es investigación judicial, que no se ha hecho y no sabemos si se va a hacer y adecuar la Ley de Amnistía a los tratados internacionales, es decir, anular la ley.
¿Es de vital importancia anular la ley para poder resolver este caso?
No. Si nos atenemos a la resolución que dio la misma Corte Suprema, en septiembre de 2000, bien puede iniciar un proceso judicial cualquier juez. Lo que pasa es que un juez de paz no va a querer arriesgarse con un caso como este. No hemos encontrado ningún juez valiente que se arriesgue a investigar el asesinato. Hay una resolución de la misma Corte Suprema de Justicia que dice que, en algunos delitos, que son de lesa humanidad o crímenes de guerra, no cabe la amnistía.

¿Ustedes están contentos con las actividades que el Ejecutivo está organizando para recordar a monseñor Romero? ¿No debería jugar un papel más activo en la resolución de este caso como lo ha hecho al presionar a la Asamblea para que apruebe una modificación a la ley de menores o al cobro de la tarifa básica de las telefónicas?
O sea, nosotros lo que estamos haciende es exigir que se cumpla la resolución. Y al acatarla, el Estado debe investigar. ¿Qué pasaría al no cumplirse esta resolución? El caso pasaría a la asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el país estaría cometiendo desacato.
¿Si se reabriera la investigación del asesinato de monseñor Romero, digamos por parte de un organismo internacional, como ha pasado con el caso de los jesuitas, ustedes acompañarían esa petición?
Nosotros podríamos colaborar. Es que nosotros ya hicimos ese proceso, ya logramos una condena contra el Estado de El Salvador. Es que en eso no ha caído la gente, que la condena ya está. Aunque no se haya cumplido con esa resolución por parte del Estado. Hay un proceso en Fresno, en donde se condenó al capitán Álvaro Saravia, que por eso anda huyendo. Hay proceso. Lo que estamos exigiendo es que se cumpla la resolución. El problema ya es cuestión de cómo interpretamos jurídicamente el caso. Ya hay condena. Ahora le corresponde actuar al organismo ejecutor, al Estado.
Estas declaraciones y testimonios que han sido revelados recientemente, ¿abonan al proceso de canonización de monseñor Romero?
Yo considero que es un proceso muy aparte, que hay que respetarlo. La justicia es diferente al proceso de canonización. Lo que sí tiene que ver es que se le utilice a monseñor por un determinado gremio político o partido. Eso sí afecta el proceso de canonización.
¿Podría afectar el hecho de que el presidente retome la figura de monseñor Romero como su guía espiritual?
Podría. No lo puedo asegurar. Eso depende del criterio de quienes están llevando el proceso de canonización. Digo esto porque podría decirse que se está utilizando la figura de monseñor Romero de una forma política. Pero esto depende del criterio de quien está a cargo del proceso. Para mí, el presidente Mauricio Funes, está bien que lo tenga como su guía, pero no darle una connotación tan… máxime, como una bandera política.
Revivir la investigación del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero para encontrar a los autores del crimen es cuestión de valentía. Después de 30 años del homicidio, la discusión sobre la derogación de la Ley de Amnistía sobra, dice, porque la Corte Suprema ya resolvió que el perdón no procede contra crímenes de lesa humanidad. Todo es que haya un juez valiente.

Audiencia sobre el Caso Jesuitas ante la CIDH

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El IDHUCA considera oportuno difundir a toda la comunidad universitaria el enlace sobre la audiencia del Caso Jesuitas, celebrada el 22 de marzo de 2010 en la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en Washington (Estados Unidos). En el enlace se puede desplegar el video de la audiencia: http://www.oas.org/en/media_center/videos.asp?sCodigo=10-0080&videotype=&sCollectionDetVideo=15

Como resultado de la misma, la Comisión solicitó al Estado efectuar, en un plazo de 45 días, un cronograma de seguimiento al cumplimiento de las medidas relativas a la adecuación de la legislación interna para eliminar barreras legales como la Ley de Amnistía General, emprender esfuerzos concretos de reparación hacia las víctimas y garantizar acciones concretas en la vía del cumplimiento de las obligaciones asumidas por el Estado.

Saludos cordiales,

Unidad de comunicaciones IDHUCA

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Marzo 2009 – marzo 2010, año de todos los mártires de El Salvador
“Ningún límite histórico cierra el futuro esperanzado del seguidor de Jesús” (I. Ellacuría)

EL SALVADOR RECUERDA A MONSEÑOR ROMERO, “LA VOZ DE LOS SIN VOZ”.

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A 30 años de su asesinato, los salvadoreños honran la memoria de Oscar Arnulfo Romero, conocido como “la voz de los sin voz”.

Monseñor Romero estaba oficiando misa, aquél 24 de marzo de 1980, cuando recibió un disparo mortal en el corazón. El suceso, ocurrió en la capilla de un hospital para enfermos de cáncer en la capital. Romero, era famoso por denunciar la represión militar y las injusticias sociales en los años previos a la guerra civil, conflicto que cobró la vida de casi 75.000 salvadoreños.

Desde ayer, peregrinos llenos de devoción y fervor empezaron a visitar la tumba del prelado, ubicada en la cripta de la Catedral Metropolitana.

El 24 de marzo se celebrará una misa en la capilla en donde fue asesinado, la oficiará el obispo de San Cristóbal de las Casas, estado de Chiapas, México. También el primer presidente izquierdista de El Salvador, Mauricio Funes, anunció que pedirá perdón en nombre del Estado salvadoreño, en el 30 aniversario del asesinato del arzobispo .

El Vaticano inició en 1993 el proceso de beatificación del prelado, a quien algunos llaman ya “San Romero de América”.

En 1993, una Comisión de la Verdad señaló como autor intelectual del asesinato a Roberto D’Abuisson, fundador del partido de derecha Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), que gobernó el país durante 20 años (1989-2009). Pero la Ley de Amnistía, aprobada tras la guerra por el gobierno de ARENA, dejó en la impunidad el crimen.

En noviembre del 2009, el Gobierno del presidente Mauricio Funes, el primero de izquierda en la historia salvadoreña, reconoció públicamente la responsabilidad del Estado en el caso Romero.

Además, en el marco de la conmemoración de la muerte de monseñor, el gobierno salvadoreño lanzará una edición especial de sellos postales, un disco conmemorativo y develará un mural en el Aeropuerto Internacional de Comalapa. También, la Asamblea Legislativa declaró el 24 de marzo como Día Nacional de Monseñor Oscar Arnulfo Romero.

La Amnistía ya no aplica en el caso de Monseñor Romero

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Cualquier caso considerado como crimen de lesa humanidad puede ser procesado en El Salvador porque no es prescriptible ni amnistiable, según la propia sentencia de la Corte Suprema de Justicia.

Por Juan José Dalton

SAN SALVADOR

– “Como Estado Salvadoreño hemos reconocido la verdad sobre el caso de Monseñor Romero, que está contenida en el Informe de la Comisión Interamericana y que es coincidente con el Informe de la Comisión de la Verdad”, dijo enfático a ContraPunto el director general de Derechos Humanos de la cancillería, David Morales.

Según esa Comisión de la Verdad, el Arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero Galdámez, fue asesinado por un Escuadrón de la Muerte, de ultraderecha, bajo el mando de Roberto D´Aubuisson (ya fallecido). Entonces, la llamada guerra sucia era parte de seguridad del Estado.

A diferencia de los anteriores gobiernos de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), que siempre tomaba una actitud defensiva frente a los reclamos, recomendaciones y sentencias de los organismos internacionales de derechos humanos, la actual administración encabezada por Mauricio Funes, ha sido tácita en aseverar que se ha reconocido la autoridad del sistema interamericanos de Derechos Humanos, de la Corte Interamericana, así como de la Comisión Internacional de Derechos Humanos, de las Naciones Unidas (ONU).

Morales, un experto y defensor de la causa de Romero y de los Derechos Humanos desde distintos organismos de la sociedad civil y ahora como funcionario oficial, aclara que el gobierno está cumpliendo con el mandato vinculante emanado para el caso Romero, de parte de los organismos internacionales. No obstante, el Ministerio Público ni el sistema de justicia hacen lo propio, como tampoco el órgano legislativo en los cambios de leyes.

David Morales explica en esta entrevista otro tema importante que no ha sido muy tomado en cuenta para tener acceso a la justicia, quizás por desconocimiento en algunos casos, cuando no por displicencia del sistema judicial y es la inaplicabilidad de la Amnistía de 1993 para el caso de graves actos contra los derechos humanos durante el conflicto armado; ello debido a una sentencia de la Sala de lo Constitucional de la Corte  Suprema de Justicia (CSJ) de 2000.

Es decir, cualquier caso considerado como crimen de lesa humanidad puede ser procesado en El Salvador porque no es prescriptible ni amnistiable, según la propia sentencia del máximo tribunal.

¿Nos puede clarificar cuál es la posición de El Salvador frente al caso de Monseñor Romero ante la justicia interamericana?

“La posición que hemos adoptado como Estado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), es el reconocimiento de la autoridad de dicha entidad, de su informe y de sus recomendaciones. Estamos en un punto de avanzada respecto a muchos otros países americanos en lo referido al reconocimiento de la autoridad de la comisión y del carácter vinculante de sus recomendaciones”.

¿Qué significa eso?

“Significa que hemos reconocido la verdad sobre el caso de Monseñor Romero, que está contenido en el informe de la CIDH y que es coincidente con el Informe de la Comisión de la Verdad (1993). Hemos reconocido también con la obligación de llevar adelante y de cumplir con las recomendaciones”.

¿Qué implica eso?

“Implica a todas las instituciones y órganos del Estado, de acuerdo a nuestro sistema de competencias.  De acuerdo a ello, el gobierno tiene potestades para avanzar en materia de reparaciones para las víctimas: simbólicas, morales y materiales. Hemos incluido a las víctimas y a la sociedad civil en el proceso de diálogo, no sólo en el caso Romero, sino en los restantes y hay avances concretos en materia de reparaciones”.

¿Por ejemplo…?

“Hay un proyecto de corto plazo de crear una comisión asesora para gestar por primera vez en la historia de El Salvador, desde el ejecutivo, un plan de reparaciones a víctimas del conflicto armado.  En el próximo mes de abril esto debería concretarse.  Tenemos avances  significativos”.

¿Qué pasa con los demás órganos del Estado?

“Hay algunos compromisos pendientes que atañen al sistema de justicia, particularmente a tribunales de justicia que han conocido casos concretos y a la institución del señor Fiscal General de la República. Estamos recibiendo señalamientos de que necesitamos avanzar en materia de investigación de muchas de las violaciones a derechos humanos, que hemos reconocido como Ejecutivo que se produjeron y de las cuales tenemos que dar pleno reconocimiento de los recomendaciones y de sentencias”.

¿Qué es lo que se debe hacer en esos casos?

“Es un tema de agenda del Fiscal y de los Tribunales que debe ventilarse en El Salvador”.

¿Cuál es la causa de que algunos casos se han ventilado en los tribunales salvadoreños y otros no?

“Lo que ha ocurrido en El Salvador es un fenómeno de impunidad histórica, reiterada. El sistema de justicia no actuó oficiosamente en los casos. Una situación es el impedimento material, ya que si se quisieran investigar las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la guerra civil sería imposible investigarlas todas. Fueron decenas de miles. Ahorita quedan sin investigación muchas de las situaciones actuales, imagínense cómo será con las que ocurrieron hace 30, 20 años…”

¿Ni hubo voluntad?

“Exacto, tampoco hubo voluntad… Por tanto, las investigaciones y los procesos que se abrieron aquí fueron por iniciativa de las víctimas y de organizaciones de los derechos humanos que las representaban. Entonces, donde hay casos es porque las víctimas trataron de impulsar esos casos. Los casos que avanzaron fueron: La Masacre de El Mozote, jesuitas, algunos casos de desaparecidos… Pero aún en estos casos tenemos ausencia de investigaciones, de impulso de las instituciones de justicia, por lo tanto, seguiremos siendo señalados como incumplidores a nivel internacional en materia de derechos humanos”.

Pero estas instituciones de justicia alegan y se escudan en la Amnistía…

“Bueno, lo que tenemos es un esfuerzo de organizaciones civiles y de familiares de víctimas por presentar alegatos que indican que la Ley de Amnistía ya no surte efectos jurídicos para las violaciones de los derechos humanos, porque esto ya fue declarado por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en el año 2000.  Es decir, la Sala dice que si se aplica la amnistía para casos de violaciones graves de derechos humanos, se estaría incurriendo en una inconstitucionalidad”.

¿Quiénes deciden eso?

“Esto lo deben decidir los operadores directos, los aplicadores de justicia. Este argumento jurídico no ha sido argumentado en contra ni ha perdido validez en las sedes judiciales. Lo que ha ocurrido internamente es que hay números denuncias en las que se sostiene la tesis de la inaplicabilidad de la amnistía y que no surte efecto. Pero en ocasiones no surte efecto para algunas autoridades judiciales. En el caso de la masacre de El Mozote, se llevan tres años desde la petición y el juez de la causa no se ha pronunciado. Hay otras varias denuncias que se interpusieron ante las anteriores dos fiscales que tampoco han sido tramitadas ni han recibido respuestas. Entonces, en realidad, las instituciones de justicia no han tomado una posición contundente sobre la aplicabilidad o no de la Amnistía. Es necesario que se abra el debate nacional sobre este tema”.

¿Cuál es el sentido e importancia real para la sociedad el pedido de perdón que hará el presidente Funes en el caso Romero?

“Los actos de esta naturaleza son actos de desagravio estatal que revisten una enorme importancia simbólica, porque este crimen se perpetró por agentes del Estado o de grupos ilegales armados que actuaban bajo la tolerancia o bajo el apoyo del Estado. Hay una responsabilidad del Estado por estos crímenes. Romero fue víctima de un Escuadrón de la Muerte; su martirio fue el símbolo de la victimización de miles de personas que murieron a manos de este tipo de estructuras.  El presidente Funes pidió un perdón general que reunió rigurosamente los estándares nacionales para este tipo de actos. Las organizaciones romeristas solicitaron al gobierno que hubiera un perdón específico por el caso de Mons. Romero, por su simbolismo”.

El Estado reconoce su responsabilidad…

“Así es. Pero no sólo eso, sino que dignifica a Monseñor Romero y a la sociedad victimizada. Reivindica a Monseñor como un ejemplo a seguir. Las consecuencias de estas medidas pretenden garantizar que hechos similares no se repitan en el futuro.  El Estado asume también un compromiso de prevenir. Además se va a elaborar un video, se va a construir una plaza estatal, incluso, trabajo en materia educativa en las escuelas y trabajo en derechos humanos hacia los miembros del ejército y la policía, como medida para evitar en el futuro de hechos semejantes”.

Se captura a otro implicado en muerte de fotoperiodista Poveda

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El detenido cuenta ya con una lista de varios actos delitos en su contra

| por Susana Alvayero
Foto PNC

La División de Cumplimiento de Disposiciones Judiciales (DCJ), capturó este miercoles a Raúl Antonio Rivera Elías, alias “El Marihuana o Killer”, líder de la estructura criminal de la pandilla 18, clica Tayni Locos Sureños.

Al detenido se le imputa el delito de Homicidio Agravado y Agrupaciones Ilícitas, en perjuicio de del fotoperiodista Cristino Gregorio Poveda Ruiz mejor conocido como “Cristian Poveda”.

El sujeto cuenta ya con una lista de actos delictivos en su contra entre los que se encuentran el delito de extorsión.

Según las investigaciones policiales, al menos 36 sujetos tuvieron participación  en el hecho,  y hasta la fecha  se han capturado e intimado a  más de 25 sujetos todos integrantes de la “Mara 18”.

El “Killer” fue capturado sobre la Avenida Monseñor Romero, a la altura del Mercado Municipal de San Miguelito de la Ciudad de San Salvador.

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