¿A dónde estará Mauricio Funes el 1º de Mayo?

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Mauricio Funes

Hace un año atrás, cuando aun se celebraba la llegada del cambio a la administración publica, el ya presidente electo Mauricio Funes, se presento ante el pueblo y la clase trabajadora con un discurso que hacia vaticinar la tan ansiada llegada de un modelo de administración publica apegada a un programa desarrollado en sendas mesas de trabajo, y bajo la bandera del FMLN, instrumento político para tal fin.

Funes ya era el presidente, con el respaldo de la voz de la calle, y sobre todo por la clase media del país, que esperaba, según las ofertas del político, la persecución de aquellos ladrones y corruptos que se ampararon en la impunidad de la dirección administrativa del partido arena, se esperaba la llegada de funcionarios transparentes que empujaran el programa de gobierno que se presento como bandera electoral, en fin se esperaba mucho, no solo por aquellos hueso colorado del frente, sino, por aquella sección del pueblo que buscaba con desesperación una mejor forma de hacer gobierno. Aun estamos esperando.

Mauricio Funes llego hasta la plaza barrios acompañando al pueblo, al menos a una parte de los trabajadores organizados, otros se tomaban la asamblea ante el sinsabor de ver llegar los mismos aires rancios a la directiva de la misma. ¿No habrá sido una premonición de lo que se nos venia? El presidente electo llego a acompañar al pueblo y arengarlo por ser fieles guardianes de aquello que se gano con las reglas del juego de la derecha.

Ahora, un año después, ¿Dónde estarás presidente Funes Cartagena? Acaso ¿solo iras a la asamblea legislativa? ¿Acompañaras al pueblo para darle otro discurso sobre como aguantar la crisis que nos heredo la derecha? No lo creo, es mas me imagino que por ser sábado iras a desestresarte blanqueando con las armas de tus amigos, fumaras un habano, como el día que ganaste las elecciones en aquel hotel de la capital, te desperezaras, y te absorberán las mieles del poder.

Lastima, porque los mismos que votamos por tu agenda, esperamos que nos aclares como es que teniendo la oportunidad de bajar los costos de las llamadas telefónicas, vos no lo apoyaste, lejos de eso protegiste al gran capital en perjuicio de la misma clase media que te apoyo. Un explicación de porque ahora nos viene la gran jodida de que el gas propano llegará hasta los us$16.00 hasta lograr un precio justo para todos. Solo queremos escuchar que nos digas porque los planes de seguridad publica no cuajan y te empecinas en mantener el secretismo de las consultas sobre el mismo, que te adornaron como el gran conciliador político. Esas pequeñas cosas que están en el paladar del pueblo, cuando también las gentes de gran pensamiento e influencia política quieren discutir el tema de la dolarización y tú insistes en decir que en tu campaña nunca lo prometiste.

Pregunto ¿Qué parte de las promesas de campaña cumplirás? Aquellas que te hagan quedar bien con el gran capital de seguro que si las harás justas, pero el pueblo, el pueblo puede aguantar más, ¿así pensas Mauricio? Sabes, a manera de reflexión personal, cada día me recordas más al nefasto Paco Flores, solo nos faltara  dos terremotos y una sequía para que la historia nos pase la factura. Dios no lo permita.

Ya vemos el alza en las protestas de los empresarios del transporte, mafia corrupta amañada por el desorden de la ineficiencia por la falta de aplicación de las leyes. Vemos el encarecimiento de la canasta básica que ha tenido que reducirse para sobrevivir. La concretización de la fuga de los capitales lavados por funcionarios que tapan en tu relación con Antonio Saca, como moneda de cambio para la gobernabilidad de tus planes, si es que tenes alguno, ya que el plan quinquenal que se ha prometido ya se cortaron 365 días calendario, cuando ya contabas con el plan programático de tu campaña, pero parece que eso ya no sirve a tus nuevos amigos, aquellos mismos que te sacaron del canal doce, que te bloquearon la publicidad y te tachaban de irresponsable y de ser mediocre como periodista al hacerte socio de las necesidades del pueblo. Que rápido se te olvido que tu nombre aparecía en los periódicos por moroso. Que mal Mauricio, ojala que los muertos de tu felicidad te perdonen, porque los vivos de la infelicidad te tendremos que cobrar la gran majiada que nos diste.

Debate sobre la dolarizacion en El Salvador

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Redacción ContraPunto

Con la dolarización, el ex presidente Flores “dinamitó” un proceso de concertación económico y social que se había gestado en 2000, con la participación, incluso, del líder de izquierda, Schafik Handal

SAN SALVADOR – Carlos Glower, doctor de ciencias económica y consultor internacional, presentó este miércoles un estudio llamado “La Economía Política de la Dolarización en El Salvador”, en el que cuestiona duramente la permanencia de la moneda estadounidense en esta nación centroamericana.

De acuerdo a muchos críticos a la dolarización, el proceso fue un acto que se impulsó forzado por el llamado “Consenso de Washington”, mientras que otros creen que fue obra de un grupo de fanáticos ideologizados para tratar de afianzar el modelo neoliberal que se ha impulsado hasta la actualidad en El Salvador.

El estudio de Glower, titulado en The American University, de Washington y economista del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, de México y del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), de fue presentado en San Salvador por el académico, en una conferencia magistral, auspiciada por la alemana Fundación Friedrich Ebert (FES) y la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde), de El Salvador.

Como comentaristas del estudio estuvieron Carlos Acevedo, director del Banco Central de Reserva (BCR); el economista y empresario Juan Héctor Vidal; la directora de la facultad de Economía de la Universidad Centroamericana (UCA); Lilian Vega y el economista Roberto Rubio-Fabián, director de Funde.

Glower aseguró que a casi 10 años de haberse impuesto la dolarización no se han cumplido casi ninguno de los objetivos que se trazaron, como era controlar la inflación, mantener bajas las tasas de interés, incrementar las exportaciones y blindar la economía frente a las crisis especulativas.

Acción del autoritarismo civil

La dolarización se implantó en El Salvador en enero de 2001 por el gobierno de Francisco Flores, en un proceso que no fue debatido por el parlamento ni por la sociedad en general, así como frente a mucha oposición política.

“Un costo que no se ha contabilizado, es que la dolarización es un reflejo de la escasa gobernabilidad que tiene el país”, apuntó Glower, con quien coincidió Lilian Vega, cuando aseguró que el cambio de moneda se produjo como un ejemplo de “autoritarismo civil”.

Lo cierto es que los gobernantes de la época, el propio ex presidente Flores (1999-2004), se auto-halagaba al expresar que la dolarización fue concebida en un gran “secreto”.

Roberto Rubio, por ejemplo, recordó como a finales de 2000 los integrantes de la Comisión Nacional de Desarrollo (CND), de la cual fue parte, hizo posible que hubiese un acercamiento entre el presidente Francisco Flores y el ya fallecido líder izquierdista Schafik Handal, del FMLN, quienes habrían acordado varias acciones económico-sociales en beneficios del país.

“Incluso, se hizo un acto público donde Flores anunció que las medidas acordadas en el seno de la CND –que fueron avaladas por Handal- se convertirían en políticas públicas”, narró Rubio.

El director de la Funde recordó que apenas cuatro días de aquel anuncio, en Cadena Nacional, el expresidentes Flores anunció la dolarización. “Aquello dinamitó todo el proceso de concertación económico y social que habíamos logrado trabajar entre los diferentes sectores del país”, apuntó Rubio.

Difícil alternativa de desdolarizar

Por su parte, el empresario y economista Vidal recalcó que el empresariado en general estuvo en contra de la dolarización, pero que a estas alturas, consideró que un “cambio radical” podría traer graves consecuencias.

Por su parte, Carlos Acevedo, presidente del BCR, dijo que es importante que se hagan estudios y que se abran debates sobre la dolarización y las alternativas a echar a andar.

“Hay que evaluar lo acontecido”, dijo el funcionario del gobierno de Mauricio Funes, quien durante la campaña electoral y en los 10 meses que lleva de gestión se ha comprometido en no “desdolarizar” a El Salvador al considerar que los costos pudieran ser altos.

De ejecutarse el cambio de desdolarizar a El Salvador, se corre el peligro de “una corrida de los depósitos y se elevarían las tasas de interés”, dijo Acevedo, con lo cual se crearía una grave crisis local.

Casi la misma posición asumió Roberto Rubio, quien dijo que no “está convencido de la desdolarización” y que no hay estudios aún que den certeza de que no habrá altos costos si del país cambia nuevamente de moneda.

El Salvador al dolarizar la moneda perdió la posibilidad de tener política monetaria, carece de reservas internacionales propias y sometido en la actualidad a una crisis fiscal por la postración prolongada de su economía.

Pese a que el gobierno de Funes ha declarado que la dolarización de mantendrá, el debate de este miércoles ha abierto una pequeña ventana al debate entre sectores profesionales, al que seguro se incorporarán empresarios y representantes de la sociedad civil. Funes, que ha advertido que gobierna democráticamente, tendrá que colocar el tema entre aquellos que son de interés nacional y propicios para un cambio, el cual se podría diseñar sin la impaciencia que se tomó para imponer la cuestionada dolarización.

Arizona aprueba la polémica ley que criminaliza la inmigración ilegal

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ELMUNDO.es | Miami

La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, ha promulgado este viernes la polémica ley que convierte en delincuentes a los inmigrantes indocumentados, pocas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, considerara que dicha ley iba “mal encaminada”.

La gobernadora de Arizona, Jan Brewer. | APLa gobernadora de Arizona, Jan Brewer. | AP

Esta ley permite a la policía detener a cualquier persona si hay “sospecha razonable” de que es inmigrante ilegal, lo que los críticos han calificado como una puerta abierta hacia el perfil racial.

Es un arma más para atajar un problema que el Gobierno federal se ha negado resolver”, dijo la gobernadora, del Partido Republicano, antes de firmar la medida.

Brewer firmó la ley mientras frente a la sede del Capitolio estatal centenares de manifestantes protestaban por la iniciativa que pocas horas antes el presidente Barack Obama había calificado de “mal encaminada”.

La gobernadora manifestó que la ley servirá para proteger a todos los residentes del estado, no sólo de la inmigración ilegal sino también de la actividad de los cárteles de la droga que operan a través de la frontera con México.

También prometió que, cuando entre en vigor la ley, los que se encarguen de aplicarla no actuarán contra los inmigrantes que residen legalmente en el país. “No habrá medidas de la policía dirigidas contra ciertos sectores étnicos”, indicó.

Inmediatamente después de promulgar la ley la gobernadora empezó a recibir críticas. Le preguntaron cómo podrán los agentes del orden identificar a los indocumentados y cómo luce un inmigrante indocumentado a lo que la gobernadora respondió que no sabía la respuesta.

Cálculos oficiales señalan que en Arizona viven unos 460.000 inmigrantes indocumentados, la mayoría de los cuales son de origen mexicano.

Entrevista con Berne Ayalá, Escritor y ex combatiente

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“‘Entre Marilyn Monroe y la Revolución’ son mis vivencias y relatos que llegaron a mis oídos”

Berne Ayalá, un ex combatiente y abogado graduado de la Universidad de El Salvador, que ahora no ejerce como tal, ha escrito nueve libros. El último, que ya está en librerías, se titula “Entre Marilyn Monroe y la Revolución” y contempla una serie de crónicas  narradas con amplitud descriptiva sobre sucesos vividos en la guerra… esa odiosa guerra que nos afecta a todos, aunque no participemos directamente en ella.


¿Cuánto tiempo le tomó escribir el libro “Entre Marilyn Monroe y la Revolución?

El libro fue escrito en dos años y es un proceso de mis vivencias y relatos que llegaron a mis oídos.

¿Cuál es el argumento fundamental de su libro?

El argumento fundamental es el de la guerra civil, el tema del mito de la revolución salvadoreña, de la manera como esta guerra fue tomada o abordada como la vida de la revolución dentro de la vida de la izquierda.

¿Cómo está estructurado el libro?

Lo que hay es este libro es un conjunto de crónicas que parten de la pre-guerra más o menos en los  70 y después se aborda los 80 bajo unas crónicas bastante reflexivas con un ensayo bastante puntual de la realidad actual. Parece un libro bastante extenso ya que toca tres décadas por ejemplo desde  la infancia a la madurez  que tuvieron hombres que vivieron en esa época, aquí hay un hilo conductor y es la vida de un muchacho que estudia y luego guerrillero y finalmente deja de ser militante.

¿Está plasmada en el libro su historia y experiencias vividas?

En parte sí, pero como crónica y como ensayo en ésta historia están involucradas las historias de muchachos muertos en la lucha y contenido fuerte sobre el mito de la revolución salvadoreña, sobre el fanatismo y el carácter destructivo que se ha tenido.

Hay una dicotomía en esto de la guerra entre lo bueno y lo malo, para lo sociedad  los eran malos y los soldados buenos. Muchos jóvenes que estuvieron en esa época de 12 a 14 años sin capacidad de discernimiento fueron a la guerrilla, es mentira que tenían una noción del socialismo del  Marxismo o Leninismo ellos nunca vieron esos rostros y llegaron a la guerra porque esto se dio en los patios de sus casas, entonces había también ignorancia en la guerrilla y yo lo viví, lo abordamos de la falta de perspectivas y del accidente que significa la guerra para muchas juventudes, ese carácter lo abordo en el libro para definir con tranquilidad que es falso que los militares no tuvieran una visión de su parte, claro que si la tenían, la prueba y las evidencias están en la gran cantidad de bachilleres que se inscribían en la escuela militar para ser oficiales etc.

¿Cuál fue la verdadera situación que se vivió en la guerra?

Todos esos rasgos tratan de dibujar una geografía humana de que la revolución salvadoreña se construyó bajo las circunstancias de sus tiempos de ese tiempo y por la misma ingenuidad de la militancia que fue hábilmente manipulada por  ciertas élites que no la llevaron a leer y estudiar más allá que el panfleto. El panfleto sigue cohabitando,  el fanatismo es el hijo del panfleto, la amenaza es la que el sigue después de otros argumentos que no tienen más que rasgos de ofensa y nada más.

¿Por qué había que ser parte de la guerra?

Lo que pasa  es que la guerra en un conflicto social es un fenómeno sociológico la forma como tú la viviste o la vives, de que estabas convencido, si luchar contra un comunismo o una libertad que era lo mejor para este país, las perspectivas se van porque la guerra es de desmitificarla, cuando uno señala esas cosas, que más que otra cosas pueden sonar  como de resentimiento, quizá pudo haber sido porque es el recurso más fácil para decir de esta situación, aquí es tener una perspectiva de los dos sectores como fue para cada uno de  nosotros, yo la viví bajo la perspectiva de izquierda pero la observe diferente que otros guerrilleros.

¿Cuál es su visión en cuanto al la derecha y la izquierda que hay ahora?

Esos dos modelos de derecha e izquierda no sirven para lo que este país se merece, pienso esto porque llevamos 18 años de haber terminado la guerra y sigue sumido en una cantidad de problemas que ninguno de los dos ha podido abordar con seriedad.

¿Cuál, en  su visión,  era el objetivo del FMLN, para ese entonces?

El objetivo era derrotar a la fuerza armada, provocar la insurrección y tomar el poder. Militarmente esto no tenía solución no podía ganar ni uno ni el otro por eso se optó a la firma de los acuerdos de paz.

¿Cómo escritor qué pretende alcanzar con éste libro?

Como escritor quiero abordar ese mundo que yo viví, quiero sentar mis ideas si a alguien no le gusta, esos siempre va suceder. Yo puedo hablar porque vengo de esas entrañas.

¿Hay algún otro material  de su autoría?

Si tengo nueve libros y mi primer testimonio lo publiqué en 1996, y es sobre al ofensiva que se vivió en 1989, luego escribí un relato que se llama “El murmullo de la Ceiba Enana”, también escribí un libro de cuentos que se llama “Ángel para un final”;  tengo también una novela que se llama ”Las copas del castigo, (2004); después escribí una novela que se llama “La bitácora del Caín” que trata sobre el complot de la muerte de Monseñor Romero; luego escribí “Arizona dreaming”, que trata sobre al migración ilegal y estoy reeditando una nueva versión del libro que trata sobre la ofensiva que originalmente se llamó “del tope y más allá” espero terminarla en tres meses.

¿Cuándo o qué es lo que lo motiva para ser escritor?

Empecé quizá cuando escribí el murmullo de la Ceiba enana,  allí vi la capacidad que tenía, aun soy un escritor en búsqueda una manera de decir lo que yo veo es por medio de esto.

¿Cuál es el libro que más te gusta de todo sus trabajos?

Hasta hoy sobre entre los temas de la guerra es “Entre Marilyn Monroe y la Revolución” es el libro el que más me gusta y sobre la ficción en el libro de “Arizona dreaming”.

¿Por qué el titulo de este libro?

Marilyn Monroe es el símbolo sexual por excelencia del hombre, en mi generación en el 66 ella tenía poco tiempo de haber muerto, expresa infancia y se enamora de esta mujer por medio de un afiche y la imagen del Che Guevara que vivió en todos los militantes de ese entonces.

¿En que librerías  podemos encontrar éste libro?

El libro tiene un costo $15.50, lo pueden encontrar en todas las  sucursales de la librearía Ceiba, “La Casita” en La librería de la UCA, en Clásicos Roxil, en los Tacos de paco  y en un café de Santa Ana  “Expresión  Café cultural”.

Rodrigo Ávila asesor de Norman Quijano

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El concejo capitalino tomó ese acuerdo el pasado 23 de febrero. Ávila, quien fuera director de la Policía Nacional Civil, asumió este cargo a partir del 1 de marzo anterior.

Ávila devengará $2 mil como asesor de Quijano - La Prensa Grafica -  Noticias de El Salvador
Ávila devengará $2 mil como asesor de Quijano - La Prensa Grafica -  Noticias de El Salvador

El ex candidato presidencial de ARENA, Rodrigo Ávila, devengará $2 mil como asesor en seguridad ciudadana dentro de la alcaldía de San Salvador, de acuerdo con una copia del acuerdo municipal.

El concejo capitalino tomó esa decisión el pasado 23 de febrero. Ávila, quien fuera director de la Policía Nacional Civil, asumió este cargo a partir del 1 de marzo anterior.

Una copia oficial del acuerdo reseña que Ávila fue parte de una terna que aspiró al cargo de confianza del jefe edilicio, Norman Quijano.

Ávila perdió en enero de 2009  los comicios presidenciales por  69 mil votos, con lo cual el partido ARENA cedió el poder al izquierdista FMLN, después de haber detentado el Órgano Ejecutivo por dos décadas.

Nueva ley neo nazi amenaza las libertades en Arizona

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Cardenal de LA: Ley antiinmigrante de Arizona es “nazi”

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The Associated Press

LOS ANGELES — El titular de la diócesis católica de Los Angeles, la más grande de Estados Unidos, dijo que un proyecto de ley en Arizona para frenar la inmigración indocumentada alienta a la gente a luchar entre sí, con técnicas propias de la Alemania nazi y la Rusia comunista.

El cardenal de la arquidiócesis de Los Angeles Roger Mahony formuló sus declaraciones en su blog de Internet el domingo, un día antes de que la legislatura de Arizona enviara el proyecto a la gobernadora republicana.

La medida supone erróneamente que los residentes “se concentrarán en adivinar qué persona que parezca hispana o qué extranjero pueda o no tener los documentos adecuados”, escribió el cardenal Mahony en su blog.

Si la gobernadora de Arizona Jan Brewer sanciona la ley, la policía estará obligada a interrogar a las personas acerca de su estatus inmigratorio si existen razones para sospechar que están en el país sin papeles.

La arquidiócesis de Los Angeles incluye una gran población inmigrante de origen hispano. Mahony dijo que no concibe que una persona denuncie a otra sólo porque tenga aspecto extranjero o pueda carecer de documentos.

La gobernadora no ha indicado si promulgará el proyecto, que dispone como contravención estatal no completar ni portar un documento de registro de extranjeros. También requeriría a los agentes determinar el estatus inmigratorio de las personas si hubiese motivos para sospechar que están en el país ilegalmente.

Se calcula que Arizona tiene unos 460.000 inmigrantes indocumentados. Los proponentes del proyecto dicen que se debió a la preocupación por el costo de suministrar servicios a los inmigrantes ilegales y a la muerte de un agricultor de Arizona cerca de la frontera este mes. Las autoridades creen que fue muerto a tiros por un indocumentado posiblemente vinculado con un cartel del narcotráfico.

El senador republicano Russell Pearce, patrocinador del proyecto, dijo que restará trabas a la Policía y le permitirá perseguir a los criminales violentos.

Sin embargo, Mahony, cuya arquidiócesis cuenta con una numerosa población de inmigrantes hispanos, dijo que la legislatura estaba aprobando “la ley antiinmigratoria más retrógrada, maligna e inútil”.

Agregó que leyes similares aprobadas en otros estados han sido repelidas o revocadas por la justicia.

“La tragedia de la ley es su razonamiento totalmente fallido: que los inmigrantes vienen a nuestro país a robar, a saquear y a consumir recursos públicos”, dijo el prelado.

“No puedo imaginarme a los arizonianos apelar ahora a las técnicas de la Alemania nazi y la Rusia comunista en que se requiere a la gente volcarse una contra la otra ante las autoridades o ante cualquier sospecha de documentación”, sentenció.

José Mujica y Mauricio Funes: Los dilemas de la izquierda latinoamericana

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nfolatam
Montevideo

(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez).- Los problemas que sufren los gobiernos del uruguayo José Mujica y del salvadoreño Mauricio Funes con sus respectivas coaliciones muestra las diferentes tendencias que existen Mauricio Funesen la actualidad en el seno de la izquierda latinoamericana.

El Frente Amplio busca anular la ley de amnistía que Mujica no desea derogar y Funes ha tenido que recurrir al apoyo de la derecha porque el FMLN ha votado en su contra en varias ocasiones.

Funes y su lucha por la independencia

Mauricio Funes ha optado por encabezar un ejecutivo independiente de su partido con el objetivo de gobernar para todos, como anunció en su toma de posesión: “lo he dicho y lo repito, mi gobierno estará animado por el espíritu de la unidad nacional. La construcción de la unidad nacional exige dejar de lado ya, en este mismo instante, la confrontación y el revanchismo”.

Esta idea ha provocado roces con la bancada parlamentaria del Frente que se ha negado a votar en varias ocasiones propuestas del GobierMauricio Funes, presidente de El Salvadorno que se ha visto obligado a buscar el apoyo de los diputados de ARENA, PCN, PDC y GANA. Es decir, el primer ejecutivo de izquierdas en la historia de El Salvador gobierna apoyado en los votos de los derechistas ARENA, PCN-el partido heredero del régimen militar-, la escisión del arenismo (GANA) y los democratacristianos.

Funes ha resaltado la ironía de que sea apoyado por la derecha y los organismo internacionales y no por su propio partido: “creen en nosotros y nos están apoyando, ahora solo falta que los diputados y diputadas crean en este gobierno, que puedan sentir las necesidades de los salvadoreños y salvadoreñas porque para eso servirá el dinero que estamos solicitando”,

Funes decepciona a parte de la izquierda

Funes busca preservar su autonomía frente al partido. Un caso paradigmático es el de la Ley del Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN) aprobada por el FMLN y Gana. El presidente rechaza que su partido le imponga una única terna de candidatos para elegir al máximo dirigente de este organismo: “el FMLN, como el partido que obtuvo el mayor número de votos en la última elección tiene todo el derecho de hacerme la propuesta pero será el Presidente de la República quien decidirá si acepta o no acepta la propuesta”,

Ante la moderación exhibida por Funes empiezan a despuntar corrientes que tratan de ocupar el espectro de la izquierda. Dagoberto Gutiérrez de la Tendencia Revolucionaria estudia crear un partido y se ha convertido en uno de los grandes críticos del presidente: “la gente percibe que el país sigue igual y hasta peor…Señor Presidente: usted no aparece cerca de la gente”.

El FMLN y Funes han chocado en otros muchos temas: el presidente rechaza el ingreso de El Salvador en el ALBA, es favorable a reconocer al gobierno hondureño Porfirio Lobo y se ha mostrado cercano a Barack Obama. La reforma a la Ley Penal Juvenil provocó también una fuerte

Mauricio Funes y Barack Obama en la Casa Blanca

tensión. La ley buscaba ampliar la pena de 7 años a 15 en jóvenes con edad de entre 16 y 17 años.

Fue vetada por Funes que la calificó de ”populista”: “por qué un partido que nunca estuvo de acuerdo con el aumento de penas, que nunca estuvo de acuerdo con la Ley antiterrorista, que siempre dijo que no es aumentando penas, que no es siendo más punitivos en las sanciones como se va a resolver la delincuencia, ahora sí es la solución a la delincuencia, eso no lo entiendo, que me lo expliquen”.

El próximo 1º de mayo va a ser una fecha clave. Los sindicatos y los ONG,s vinculadas al FMLN encabezarán una “gran manifestación” para exigirle al gobierno “un verdadero cambio”. Los organizadores, reunidos en la Concertación Nacional por un País Sin Hambre y Seguro (Conphas) quieren plantear “la necesidad impostergable de impulsar el cambio de verdad para poder enfrentar los graves problemas que aquejan a nuestro país y a la mayoría de las familias salvadoreñas”.

Uruguay entre el pasado y el futuro

En Uruguay, el tema de anular o no la ley de Caducidad ha dividido a la coalición de gobierno. La Ley de Caducidad que fue aprobada por el Parlamento en 1986 y posteriormente fue ratificada en referendum en 1989 y en 2009. Esta norma estableció la amnistía de los “delitos cometidos hasta el 1 de marzo de 1985 por funcionarios militares y policiales”.

José Mujica no cree conveniente anular la ley ya que eso sería ir contra los dos referendos que la avalaron, en 1989 y 2009: la solución es “construir cosas en común entre gente que tiene diferencias abismales y convicciones a las cuales no puede renunciar”. Además, cree importante no “pedir cuentas, porque el asunto no es atrás, porque hacia atrás no hay entendimiento posible”.

José Mujica y Danilo Astori

Asimismo, se ha mostrado partidario de excarcelar a los militares ancianos pero ha tenido que dar marcha atrás presionado por la coalición que le apoya: “no me duelen prendas en lo que refiere a la excarcelación de los mayores de 70 años. Esto no es algo que pienso de ahora. Es una idea que tengo desde hace diez años y no ha cambiado pero visto el rechazo que despierta, no voy a mandar ningún proyecto de ley. Para mí, lo más importante es preservar la unidad de la fuerza política y la unidad nacional”,

Mujica, que fue guerrillero en los 60 y 70, defiende que se tenga una “mirada de largo plazo” y pidió que se superen los prejuicios hacia las Fuerzas Armadas (FF.AA.). “al otro día de asumir yo fui a los catorce ministerios. En el Ministerio de Defensa había pocos compañeros míos pero estaban un montón de blancos y colorados. En el Ministerio del Interior, también. En el resto, no. Estaban los míos. Eso indica lo importante que son los militares y los policías pero en la izquierda todavía existen reparos”.

El presidente aspira a reconciliar a la izquierda con las FF.AA. para que no sean vistas “como un perro peligroso atado en el fondo. No lo queremos ni mirar mucho y sin embargo está integrado por hombres de nuestro pueblo y nuestra sociedad, que tienen en los hechos, nada más y nada menos, que la responsabilidad de llevar las armas del país”.

Por todo esto, Mujica es partidario de no remover el pasado: “yo no lo voy a vetar, pero dos veces hubo un pronunciamiento de la ciudadanía. Hagan lo que consideren conveniente”. El presidente se refería así a la idea del diputado Felipe Michelini quien presentó en la Mesa Política del FA un “borrador de ideas” para analizar la vía parlamentaria y declarar “inexistente” la ley de Caducidad.

Divisiones en el Frente Amplio

La Mesa Política del Frente Amplio aspira a eliminar la ley de Caducidad. Nuevo Espacio (NE) y los socialistas encabeza la iniciativa. De hecho, NE y Democracia Avanzada presentaron ya borradores para eliminarla por la vía parlamentaria. Asimismo, el Comité Central del Partido Comunista (PCU) criticó la negativa del MPP a eliminar la ley.

Daniel Berrutti, secretario general de la Departamental comunista, dijo al diario Últimas Noticias que ”en aquel tiempo había dos consignas. Una era la del general Líber Seregni: ‘Paz para los cambios, cambios para la paz’. Otra era la de los tupamaros: ‘Bala por bala, muerte por muerte’. Ellos eligieron un camino y nosotros otro. Cuando llegó la dictadura, ellos estaban presos. A nosotros nos encarcelaron, nos asesinaron, nos desaparecieron, nos torturaron y nos violaron por combatir la dictadura. No es lo mismo”.

José  Mujica y Danilo Astori

Felipe Michelini argumenta que “si un Parlamento en 1986 hubiera votado una ley de esclavitud nosotros seguiríamos luchando contra ella independientemente de los pronunciamientos populares que pudieran reafirmar esa ley. Igual luchamos contra la impunidad porque es una ley que limitó la Justicia, generó un elemento que cercena la capacidad de Justicia de nuestra sociedad. En ese sentido la vía plebiscitaria no logró el objetivo y estamos buscando otras vías como la parlamentaria o de la Suprema Corte”.

Además propone que “las personas de 70 años ya están habilitadas a tener arrestos domiciliarios salvo en tres excepciones: violadores, delitos de sangre y de lesa humanidad. Son tres excepciones aceptables…está muy bien que si (Mujica) siente que la mayoría de la bancada está en una posición y él en otra, acepte respetar a la mayoría”.

Contra esta iniciativa están dentro del Frente Amplio el MPP que no votará la eliminación de la norma porque “es un tema que fue laudado por la población en dos plebiscitos. El Parlamento no debería torcer la voluntad de la mayoría”.  El Movimiento de Liberación Nacional, los extupamaros, quieren mejorar la relación de la sociedad con las Fuerzas Armadas y coinciden con Mujica en que “tocar la Caducidad no sería nada bueno”.

El vicepresidente Danilo Astori coincide con los tupamaros ya que cree que “pesan muchísimo los dos pronunciamientos populares importantes que ha habido en el país, sobre todo el último, porque esa es la voluntad del soberano. En el Parlamento representamos al soberano. Entonces, creo que cuando llegue el momento de discutir este tema, no será posible dejar de tener en cuenta la voluntad del soberano”.

Además, el tema de Cuba también divide a los frenteamplistas.  Por un lado los socialistas sostuvieron en un comunicado  que “la plena vigencia de los derechos humanos” es “una condición esencial, aun en un régimen con un sistema político distinto…es un valor universal…los regímenes de partido único conllevan dificultades de conformaciones del ser nacional…No somos cómplices de grupos contrarios a Cuba ni indiferentes cuando se cometen errores”.

Gonzalo Mujica del MPP, por contra aseguró que “respaldamos a la revolución, jamás firmaría una declaración que la condenara” y Leandro Grille sostiene que “decir que hay violación de derechos humanos porque hay una persona en huelga de hambre es de una liviandad total”.

Otros ejemplos latinoamericanos

Andrés  Manuel López Obrador

Los debates en el seno de la izquierda se dan en todo el continente entre los sectores moderados y reformistas y los que buscan cambios rápidos y radicales. En México, esa batalla la van a dirimir el excandidato presidencial del PRD en 2006, Andrés Manuel López Obrador, y el alcalde de México, Marcelo Ebrard.

Los sectores del PRD más cercanos a AMLO son precisamente los que lideran las críticas contra los proyectos urbanísticos de Ebrard. Detrás de todo está quien de los dos (López Obrador o Ebrard) será el candidato de la izqueirda en los comicios de 2012. El propio AMLO aseguraba recientemente que al jefe de Gobierno del Distrito Federal “lo están tentando para que rompa con nosotros; otro no hubiera aguantado, pero él se puso cera en los oídos y no escuchó el canto de las sirenas”.

En Guatemala para las elecciones de 2011 va a ver al menos tres proyectos que van a intentar captar el voto de la izquierda. Nineth Montenegro encarna a la izquierda moderada que es muy bien vista por sectores del empresariado y del centro derecha. Manuel Baldizón y sobre todo la esposa del presidente Álvaro Colom, Sandra Torres liderarán el intento de atraer el voto de izquierda con un lenguaje más radical.

La peleas ente esas dos izquierdas se han podido ver claramente en Colombia en el seno de la coalición de izquierdas del Polo Democrático. Gustavo Petro, actual candidato a la presidencia, se ha enfrentado con los sectores más radicales, liderados por Carlos Gaviria que controlan el aparato de la coalición.

En Ecuador ese antagonismo no están tan claro entre moderados y radicales pero lLo único cierto es que el bloque correista se ha roto. Alianza País reúne a los partidarios de Rafael Correa pero de ese núcleo se han separado personajes de la izqueirda como Alberto Acosta y el movimiento indígena se ha situado a su vez en contra del proyeto oficial.

Las Claves:

  • Mauricio Funes: “La construcción de la unidad nacional exige dejar de lado ya, en este mismo instante, la confrontación y el revanchismo”.
  • La izquierda radical cree que “la gente percibe que el país sigue igual y hasta peor…Señor Presidente: usted no aparece cerca de la gente”.
  • José Mujica: “(no hay que) pedir cuentas, porque el asunto (la violación de derechos humanos) no es atrás, porque hacia atrás no hay entendimiento posible”.
  • Felipe Michelini: “si un Parlamento en 1986 hubiera votado una ley de esclavitud nosotros seguiríamos luchando contra ella independientemente de los pronunciamientos populares”.

Terry Karl: “Roberto d’Aubuisson me dijo: la persona que mató a Romero es un héroe”

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Terry Karl es experta en la historia reciente de El Salvador y, como tal, ha sido llamada a juicios contra acusados de violar derechos humanos, para que declare como perita. En esta entrevista dibuja la manera en que operaban los escuadrones de la muerte, pendulando entre grupos civiles y cuerpos de seguridad. Asegura, además, que Roberto d’Aubuisson combinó la política y el paramilitarismo.

Por Carlos Martínez y José Luis Sanz

Terry Karl es profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Stanford y es una de las mayores expertas mundiales en El Salvador. Ha leído casi 10 mil documentos desclasificados por el gobierno de Estados Unidos sobre el conflicto armado. Fue citada como testigo experto en el juicio contra el capitán Álvaro Rafael Saravia por el homicidio de monseñor Óscar Romero. Ahí contó, a solicitud del juez Oliver Wanger, una de las versiones más completas y claras del conflicto que costó la vida a decenas de miles de salvadoreños. Estableció claramente las luchas intestinas de poder en el ejército, el modus operandi de los escuadrones de la muerte, la persecución sistemática de religiosos y las consecuencias del asesinato de monseñor Óscar Romero. Su testimonio, que ya había sido fundamental en el caso contra el coronel José Guillermo García y el general Eugenio Vides Casanova -ministros de Defensa salvadoreños durante la guerra civil-, incluyó también la presentación de evidencias provenientes de su archivo personal, fruto de continuos viajes a El Salvador en los años 80s y de reuniones con casi todos los líderes de opinión de este país, incluyendo varios encuentros con D’Aubuisson. Karl pasó tres días seguidos rindiendo testimonio en el caso. Ahora mismo es perita en la querella contra 14 militares salvadoreños y el ex presidente Alfredo Cristiani que se ventila en España por el asesinato de los sacerdotes jesuitas. En esta entrevista, Karl habla sobre los escuadrones de la muerte, sobre la impunidad y sobre la importancia de buscar la verdad y hacer justicia. Y explica por qué es importante esto último: “Si en un país hay impunidad para un crimen como el de monseñor Romero, la habrá para el tráfico de drogas, para el tráfico de armas, para lo que está pasando en Guatemala, en México…”

En el reportaje que publicó El Faro sobre el homicidio de Óscar Romero, el capitán Álvaro Saravia describe un crimen que tiene mucho de mal planificado, de improvisación, y asegura que él sólo tuvo acceso a muy poca información. ¿Esto tiene sentido?
No he tenido esta conversación que tuvo Carlos Dada, pero creo que la versión que tiene El Faro es la versión más compleja, donde hay más verdad. Cuando querían matar a alguien importante como Mario Zamora o monseñor Romero o a los dirigentes del FDR, esa es una cosa que no se habla con mucha gente porque no es inteligente hablarla con mucha gente. Los grupos (escuadrones de la muerte) la mayoría estaban dentro de la Policía Nacional y la Policía de Hacienda y la Guardia Nacional y no tanto dentro del ejército. Esto es importante, porque migraron después. Hubo una migración hacia el ejército más tarde en la guerra, pero ahora estamos hablando entre 1977 y 1981. En esa época eran las fuerzas de seguridad, algunos intereses financieros importantes que eran de familias, principalmente terratenientes y después Roberto d’Aubuisson hizo su propio grupo además, vinculado con él en la legislatura. Eso comenzó en una forma diferente y hubo un desarrollo de esto durante toda la guerra. En el momento en que murió monseñor Romero hubo varios niveles dentro de ejército y fuera del ejército, hubo una situación que yo llamo una estrategia “inside – outside” (dentro y fuera). Hay que entender que entre octubre de 1979 y yo diría que mayo o junio de 1980, las fuerzas de la ultraderecha dentro del ejército creían que tenían la posibilidad de perder el ejército como institución, porque no tenían apoyo del coronel Majano y otra gente y hubo una pelea dentro de la institución. Por eso ellos formaron esa estrategia “inside – outside”.

¿Quiénes?
Yo diría que los dirigentes del ejército trabajando en esa época utilizaron el aparato de Orden (Organización Democrática Nacionalista), que era civil, pero vinculado con los militares, que fue formado por Medrano. Él trabajó en esa época con el coronel Carranza y con Roberto d’Aubuisson, que tenía un rango bastante bajo según el ejército: mayor, y que en esa época Abdul Gutiérrez, el coronel García… todos ellos querían llevar a la institución del ejército hacia la derecha y no tener un gobierno civil y no disminuir el papel de la institución armada. Eso era una pelea política dentro del ejército, para controlar el ejército al mismo tiempo hubo ese tipo de pactos y acuerdos con los terratenientes en este país. Principalmente entre las fuerzas de seguridad, la Guardia Nacional, la Policía Nacional, trabajando para los terratenientes. Utilizaron Orden y las fuerzas de seguridad para comenzar a tratar de crear una fuerza paralela de seguridad, por si acaso perdían el ejército. Era un poco separado pero también era con gente del ejército. Por ejemplo, cuando mataban a alguien utilizaban los autos de la Policía Nacional.

Saravia asegura que se trataba más bien de los grupos de seguridad de ciertas personas. Los guardaespaldas de Mario Molina, la seguridad que estaba alrededor de D’Aubuisson. ¿Qué tanto estos grupos eran estructuras vinculadas con el Estado?
Eso es un poco ficticio y al mismo tiempo no. Dejame explicarte: para crear un aparato paralelo de negación de lo que estaba ocurriendo, muchas gentes se fueron del ejército… formalmente. Por ejemplo, el mayor Roberto d’Aubuisson dijo que se había ido del ejército, pero yo tengo información de que fue pagado por el ejército todo ese tiempo. No sé hasta qué año, pero en los años que estaba trabajando, al principio, él tenía su salario del ejército.

Pero él fue purgado del ejército el 79.
La información que tengo yo es diferente. La idea era crear un aparato paralelo, diciendo que estaban todos fuera del ejército. Cuando él robó los archivos de Ansesal (la agencia de inteligencia del gobierno), que era su fuente de información, para él esa era su base de poder. Ya no era una mayor cualquiera, era un mayor con información. ¿Me entiendes? Esa era su primera base de poder. Además él tenía sus vinculaciones con terratenientes derechistas, etcétera.

¿Los escuadrones de la muerte responden a un proceso de lucha por el poder dentro del ejército?
Exactamente.

¿Cómo operaba en la práctica la estrategia dentro – fuera?
Vamos a decir que un tipo estaba trabajando en un escuadrón del dentista Héctor Regalado. Esa misma persona podía ser al mismo tiempo un miembro de las fuerzas de seguridad. Entonces, si Héctor Regalado y el grupo de él decidían matar a alguien, esa misma persona puede ir a la fuerza de seguridad y buscar armas, máscaras, balas, autos y todo el apoyo.

Y conseguir además un perímetro de seguridad.
Sí. Y también había otros que eran completamente dentro de la policía, que salieron de la policía, que no tenían realaciones civiles. Eran varios tipos de una estructura bastante compleja y alguna gente tenía su propio grupo. Hubo escuadrones de la muerte en la Policía de Hacienda, cuyo jefe era Carranza. En la Policía Nacional el jefe era Aristides Márquez.

¿Es posible afirmar que todos estos grupos “dentro – fuera” tenían algún nivel de coordinación?
Yo creo que eso ocurrió después, porque estamos hablando del 79, este es el principio de ese tipo de aparatos. Por eso yo creo que la muerte de monseñor Romero tiene cosas que son realmente sin profesionalismo. Voy a utilizar lo que dice Saravia como caso. Vamos a decir que yo soy una persona que controla mucho dinero en este país y mis amigos y mi amistad con alguna gente me lleva a la conclusión de que debe ser asesinado monseñor Romero. Y que tenía esa idea porque fui a hablar con mis colegas en el cono sur y ellos están matando a sacerdotes y llevo además las palabras de ellos, los símbolos de ellos y además ellos van a ayudarme. Y comienzo a hablar con mis colegas más cercanos, “vamos a matar al arzobispo”. ¿Voy a hablar con el conductor Amado Garay de eso? No, jamás. ¿Me entiendes? Garay es otra clase, es una persona que se queda afuera cargando los fusiles de todos. Garay sabe que Saravia estuvo, Garay sabe que Bibi Montenegro estuvo, creo yo. Pero Garay no sabe qué es lo que sabe Saravia. ¿Me entiendes? Saravia no sabe, creo yo, todo lo que sabe D’Aubuisson y yo no sé qué sabe D’Aubuisson, porque él nunca me habló de eso. La única cosa que me dijo él, es que estaba muy contento de que había muerto Monseñor Romero, él me dijo eso.

¿Roberto d’Aubuisson le dijo: “Estoy contento de que hayan matado a monseñor”?
Él lo dijo eso varias veces. Me lo dijo a mí en una conversación en el 83. No exactamente, eso… no tengo la entrevista conmigo en este momento, pero lo recuerdo bastante bien: la frase era que la persona que mató a monseñor Romero es un héroe, eso es lo que me dijo.

¿Eso se lo decía tres años después, cuando él ya estaba señalado por el homicidio?
Sí. Mira, Roberto d’Aubuisson era un tipo ideológico. No tenía ningún interés en el dinero, de la forma de la corrupción que se veía en Arena después. Yo sé que hubo una discusión en Estados Unidos para tratar de comprarlo, de darle uno o dos millones de dólares y mandarlo a Miami a vivir feliz de la vida, pero él nunca iba a aceptar eso.

¿Estamos hablando de los 80s?
Esa conversación pasó en el 83. Para Estados Unidos Roberto d’Aubuisson era un lío y además para él los Estados Unidos eran un lío también, él era un nacionalista salvadoreño.

Veamos: en 1980 asesinan a monseñor Romero y usted describe distintos niveles de conocimiento sobre la operación…
Los millonarios de Miami, que están señalados por el cable de Robert White, y en los documentos del FBI y en otras investigaciones después, esa gente no va a sentarse con un militar de nivel bajo… mayor quizá, porque para la información que manejaba D’Aubuisson no era un mayor cualquiera. ¿Pero un capitán? ¡No! En este tipo de actividad un capitán quizá en su finca. Yo no voy a decirte que voy a hacer algo de este tamaño. ¡Mira la audacia de matar un arzobispo en América Latina! ¡Eso era audaz, nunca había pasado!… La audacia de pensar eso, una persona o un grupo pequeño de personas que van a pagar eso, que van a montar esa operación no van a hablar con la gente operativa a nivel bajo. Eso es lo que estoy diciendo.

Ubíquenos a D’Aubuisson… ¿dónde estaba él en la escalera?
Tomó una posición fuera de lo normal en la escalera, por algunas amistades que tuvo él, por su audacia, por su forma de pensar, porque D’Aubuisson era un maestro en la organización, no era solamente un ideólogo fanático del anticomunismo, sino un tipo que sabía organizar las cosas y además era un tipo que podía comandar la lealtad de mucha gente; eso es lo genial de él, comenzando con lo que él aprendió en el establecimiento de Orden y luego lo que aprendió en Taiwán y después lo que él aprendió con los argentinos. Yo tengo entrevistas en donde él dice que aprendió su forma de pensar en la organización necesaria de Taiwán y de Suárez Masón, que era un argentino que era la persona que montó casi todo el aparato de guerra sucia en Argentina. Ellos tuvieron una reunión.

¿Qué año? ¿Antes del asesinato de Romero?
No lo recuerdo bien. Está en mi computadora. La vinculación con los argentinos tiene que ser antes… porque eso comenzó con su participación en la Liga Anticomunista Mundial, en parte de América Latina y ellos ayudaron y pagaron a un argentino en la operación “Piña” para preparar documentos falsos, entonces esa vinculación la tenía él antes. En esta reunión, y en una conversación conmigo y con algunos periodistas de las que tengo yo las versiones originales, él habló de lo que él aprendió de el coronel Lao y de sus estudios en Taiwán. Recuerden que Taiwán era el centro de la Liga Anticomunista Mundial, que era la organización más grande y más importante ultraderechista, con redes por todas partes. Hubo entrenamiento de mucha gente del ejército salvadoreño en Taiwán, en la fuerza de inteligencia. Roberto d’Aubuisson aprendió mucho de esos, porque miró la forma en la que ellos hicieron su organización en Taiwán: un partido fuerte, vinculado a un aparato paramilitar. Ese es el modelo taiwanés. Él se quedó fascinado con eso porque funcionaba bien… un partido basado en un viejo aparato paramilitar. D’Aubuisson primero tuvo la idea del Frente Amplio Nacional (FAN), que luego llegó a ser Arena.

¿Cuánto de esto tiene a su base el homicidio del arzobispo? Usted nos decía que D’Aubuisson era un interlocutor válido con grupos de terratenientes, gente que miraba en monseñor Romero una amenaza…
Y coroneles, él tenía su liderazgo también dentro del ejército. El liderazgo es por rango, pero tú podías tener un coronel que no era líder. Por eso él tenía gente vinculada a él en el ejército, porque sabían que él tenía esa capacidad y además esa información. No era sólo líder, sino líder con información y en 79-80 la información era todo: ¿Quién era de la izquierda? ¿Quién era de la derecha? ¿Quién pertenecía a qué organización? ¿Quién estaba armado y quién no? ¿Qué grupo estaba haciendo eso o aquello? Su liderazgo era su capacidad personal, su posesión de información y después el hecho de que le atribuían la responsabilidad de matar a monseñor Romero. Para darles una imagen: recuerdo que estaba aquí haciendo entrevistas, no sólo para el caso de monseñor Romero en Estados Unidos, sino para el caso aquí, que hubo varios procesos que se abrieron y se cerraron. Yo estaba tratando de ayudar y tenía una gran cantidad de entrevistas. ¿Sabes cuántas personas me dijeron que eran el francotirador y que tenían la bala que lo mató? ¡Cinco personas! Había uno que dijo que había dado eso en un collar a su novia. Es completamente falso, por supuesto.

¿Lo hacían porque eso les daba prestigio?
Claro. ¿Me entiendes? Para decir lo que estoy diciendo hoy tuve que escuchar todos estos cuentos y darme cuenta de quién tiene la razón y quién no, quién decía la verdad. Era una cosa de orgullo.

Se ha expandido la idea de que D’Aubuisson es el asesino de Romero. Ayúdenos a redimensionar esa frase. ¿Usted diría que fue uno de los asesinos?
Yo estoy diciendo que él era jefe del equipo operativo y dio esa responsabilidad de operación a Saravia y a Molina. No creo que él hizo esto él sólo y con su dinero. Yo no sé quién tomó la idea original de matar a Romero. Tengo algunas ideas, pero no sé: por ejemplo, las personas que fueron a esas reuniones en el 78, 79 y 80, en la Liga Anticomunista, tenían toda la ideología como para que hicieran eso, porque además estaban admirando a los que estaban haciendo eso. Además estaban utilizando el mismo idioma de ellos. Yo tengo las amenazas y las frases son iguales en los distintos países. Yo puedo decirle quiénes fueron a esas reuniones y eran diputados, miembros del partido PCN, Adolfo Cuéllar, que fue asesinado, D’Aubuissón, José Francisco Guerrero… esos son los que recuerdo en este momento. Ellos vienen de varias partes del aparato, pero necesitaban dinero. La planificación de operación “Piña” costaba 40 mil dólares. Eso es caro. ¿De dónde iba a sacar ese dinero?

¿Cómo funciona esto? ¿Él busca quién financie sus operaciones, entre ellas matar a Romero, o hay financiadores buscando operativos que cumplan misiones?
No lo sé. En un caso jurídico tengo que estar segura de lo que estoy diciendo. Yo sé cómo funcionó después esa vinculación con el top financiero, que en una época eran llamados “los 14” y el ejército. En una parte de la historia de El Salvador mandaron los terratenientes, controlaron ellos, pero cuando hay guerra, el poder del ejército cada día crece. Al final de la guerra yo creo que el ejército y su cúpula de la Tandona, por ejemplo, tuvo mucho poder en este país. Al principio de la guerra, yo diría que con un ejército dividido en su liderazgo, que el poder estaba más con los empresarios y los terratenientes. Además, recuerda que no hubo ayuda de Estados Unidos, ayuda militar ni económica en ese momento. En esa época, al comienzo de la guerra yo creo que no había mucho dinero para un tipo, militar, que quería montar operaciones. Por eso tenía que buscar dinero, porque los militares no controlaban, después del golpe, el aparato del Estado. Robaron los archivos de Ansesal porque no podían garantizar el control de Ansesal. Ese era el momento: el momento en que mataron a Romero era un momento de tanta incertidumbre, de falta de dinero, de organizaciones preliminares, antes de la formación del FDR, antes de la formación de un ejército más eficaz, antes de todo eso… y por eso yo diría que aunque no se quién llamó a quién o quién tomó un ron con quién… yo diría que no se puede hacer eso sin las dos partes. No se puede. En esa época. Después sí. Eso es muy importante, porque la gente piensa en el Roberto d’Aubuisson que era candidato presidencial y no cuando era un mayor saliendo del ejército buscando su rol.

¿Para esas fechas usted es capaz de asegurar que el mayor Roberto d’Aubuisson seguía recibiendo salario del ejército salvadoreño?
Esa es la información que tuvimos. La obtuve de dos militares que estuvieron en posición de saber y que no tenían razón de decirme mentiras, que él estaba recibiendo su salario del ejército. Puede ser también que estuvieran hablando de su pensión, pero no dijeron “pensión”, ellos decían “salario”.

¿Eran militares retirados o de alta cuando le dieron esa información?
Yo recibí esa información hace años y estaban en posición de saber y eran activos en el momento en que hablaron conmigo y además me lo dijeron porque se sentían orgullosos de eso. Me dijeron en una conversación: “Pero es uno de nosotros” y yo repliqué que ya había sido expulsado y me dijeron que recibía su salario. La única forma de saberlo con certeza es abrir los archivos del ejército.

¿En Estados Unidos la CIA estaba al tanto de la intención de matar a Romero?
Yo no creo que Estados Unidos bajo (James) Carter aprobara eso. Yo sé -porque se ve en sus cables- que el embajador White tenía mucho miedo por Romero y le ofreció guardaespaldas y él dijo que no, que no podía mezclarse con la gente si tenía guardaespaldas de Estados Unidos. Era una preocupación de ellos y yo no creo en ninguna forma que, al menos el aparato formal de Estados Unidos, supiera de antemano.

Producto de estas reconstrucciones, en 1980, ¿cómo veían los Estados Unidos a monseñor Romero y a D’Aubuisson?
Roberto d’Aubuisson no era nadie en 1979, pero después de matar a monseñor Romero ya era alguien. En el caso de Romero, en la opinión de Carter, monseñor Romero era quizá la única fuente para evitar una guerra. La única persona que tenía la confianza de la izquierda, que podía hablar con al menos algunos grupos de la guerrilla y que podía hablar con grupos en el ejército. Inclusive cuando lo mataron los cables están llenos de: “ahora viene una guerra en serio”, porque si matan a un arzobispo pueden matar a cualquier persona. La audacia de eso era el fin de cualquier acuerdo, era obvio, nadie podía vivir seguro después de eso, nadie. De ahí comenzó una guerra en serio.

¿En los pasillos políticos de Estados Unidos se culpaba del asesinato a D’Aubuisson?
Poco después del homicidio, Estados Unidos, ya con la administración de Ronald Reagan, se da cuenta de que no podía sacar más dinero del Congreso para el ejército salvadoreño sin que en El Salvador hubiera elecciones. Es la famosa política de promoción de democracia de Estados Unidos. Y comenzó aquí, en El Salvador. Estados Unidos impone unas elecciones y una Asamblea Constituyente en el 82. Pero la elección para la Asamblea Constituyente la ganó D’Aubuisson. Estados Unidos quedó en shock. Pensó: “Si ese tipo es presidente durante el proceso de la Constituyente, nosotros no podemos sacar ni un centavo del Congreso”, porque efectivamente le atribuían la responsabilidad del asesinato de monseñor Romero. Por eso Estados Unidos forzó un acuerdo para que el presidente provisional fuera Álvaro Magaña. Fue una elección muy especial, en la que la persona que ganó no pudo ocupar la presidencia, y el presidente acabó siendo alguien que ni siquiera había sido candidato. Desde ese momento, y hasta el final de la guerra, Estados Unidos no podía permitir que D’Aubuisson llegara a la presidencia. Él fue un problema para Estados Unidos.

Ha dicho que Roberto d’Aubuisson consolida su carrera política sobre dos hechos: uno, el robo de los archivos de Ansesal, que lo convierten en un mayor diferente. Y dos, el asesinato de Romero, que le reposiciona.
Sí, lo reposiciona dentro de la derecha. Porque con o sin pruebas desde el inicio casi todos piensan que él ha tomado la decisión de matar a monseñor, y para la derecha eso es un acto de audacia, de liderazgo. Fue, desde su punto de vista, quien salvó la iglesia de los comunistas. Recuerdo una entrevista con el presidente de ANEP de aquel momento, en la que me dijo que Romero, cuando lo mataron, no era un sacerdote… porque los comunistas se habían llevado su alma. Me dijo que era el ayatola Romero, en referencia a Jomeini, hablaba de él lleno de odio. En un país católico, para un creyente, es importante convencerse de eso, de que a quien se ha matado no es un sacerdote.

Lo que dice es que la derecha del momento, igual que estaba luchando por salvar a la Fuerza Armada, que creían infiltrada por el comunismo, trataba de no perder el control de la Iglesia… Querían conservar la Fuerza Armada y la Iglesia, dos instituciones clave en el poder de las décadas anteriores.
Exactamente. Por eso el “Plan Banzer” incluía, y hay documentos que lo detallan, crear una base de información única en todos los países implicados, El Salvador, Chile, Argentina, Paraguay… para saber las opiniones de los sacerdotes, identificar si eran o no rojos, comunistas y expulsarlos. Y aunque no lo dicen expresamente, es obvio que, si no se iban del país, había que matarlos. Y recibe el nombre del dictador boliviano Hugo Banzer porque la oposición a su régimen vino principalmente de la Iglesia Católica en Bolivia, y él creó una estructura para expulsar o asesinar a sacerdotes. Ese es el modelo que adopta desde 1977 la Liga Mundial Anticomunista. Por eso hay asesinatos de sacerdotes también en otros países. Y aquí hubo más, porque en el cono sur esto coincidió con dictaduras ya establecidas, pero en Guatemala y El Salvador es un momento de incertidumbre política para las instituciones y poderes del estatus quo: ejército, iglesia, empresarios… Mira las fechas en que matan a sacerdotes aquí: Rutilio Grande, 77, los seis a los que mataron antes de Romero, 77, 78… en el 80 a Romero…

Habla de un D’Aubuisson extremadamente ideológico, que transita de ser un operador de grupos paramilitares a fundador de un partido político y candidato a la presidencia. ¿Cuánto de las organizaciones paramilitares están en la base de la creación de su partido político? ¿Separaba Roberto d’Aubuisson una cosa de la otra?
No, para él no estaba separado. Él tenía una visión, y tomó un modelo de acción política que se basaba en el partido y los grupos paramilitares al mismo tiempo. Es más: cuando en 1992 D’Aubuisson apoya a su manera los Acuerdos de Paz -porque pudo haber hecho una oposición muy fuerte, y no lo hizo, y eso es importante- fue porque entendía que ya no tenía necesidad del aparato paramilitar. Entendía que la democracia que se estaba fundando salvaba el país que él quería.

¿En qué sentido?
Una democracia no son solo las elecciones, sino que implica un estado de derecho, un aparato judicial independiente… Y D’Aubuisson creía que las cortes que salieran de los acuerdos no iban a ser independientes. Eso creía. Pensaba que esta iba a ser una democracia segura para él.

¿Dice que desde su fundación hasta al menos 1990, el partido Arena convivió de forma consciente con estructuras paramilitares, con la idea de combinar política y terrorismo?
Todos. En cierta forma también el PDC lo hizo. La diferencia es que en el caso de Arena la secuencia es paramilitares-partido, y el PDC fue un partido que en los 80s buscaba apoyo armado, y enfrentaba el problema de que la mayoría del liderazgo del ejército estaba con Arena y no con el PDC. Además, el PDC nunca trató de llegar a la verdad sobre el asesinato de monseñor Romero, porque les interesaba más usarlo como arma contra D’Aubuisson. Si te fijas, el caso siempre afloraba en época electoral… politizaron el caso.

Sí, pero el problema es que, si como dice, Arena se consolida en convivencia con un aparato de paramilitarismo, las gentes que coincidieron con D’Aubuisson en aquella etapa de institucionalización del partido, luego llegaron a la presidencia de la República: Alfredo Cristiani, Armando Calderón Sol… Y según usted, convivieron con aquella identidad dual de Arena.
¿Tú crees que la gente que formaba parte del Coena en los 80s no sabía que había escuadrones de la muerte que se organizaban y operaban desde la Asamblea Legislativa?

¿Tienes indicios de que lo sabían?
Solo te pregunto si crees que cuando en el 83, 84… yo sabía, Estados Unidos sabía, el embajador de Estados Unidos sabía que había escuadrones de la muerte que salían del Congreso de este país, si crees que es posible que el Coena no lo supiera…

¿Y cuál le parece entonces el camino lógico para que Arena enfrente dos o tres décadas después esta situación?
Quiero dejar claro que yo no estoy en El Salvador para dañar al partido Arena de ninguna manera. Yo estoy aquí para conmemorar el aniversario de la muerte de monseñor Romero. Este aniversario sí los daña, porque el nombre de su fundador aparece una y otra vez… y daña al ejército en cierta forma, porque se nombra a un mayor, a un capitán… pero una de las razones por las que en democracia se exige que funcione el estado de derecho es para transformar instituciones. No hay ninguna razón para que Arena no siga adelante, y una Arena que asuma cierta responsabilidad será, en mi opinión, más fuerte al final. Porque la gente que mata así… al final sus estatuas no se quedan. Nadie dice que el partido Arena decidiera matar a Romero. Hay gente muy decente en Arena, que trabaja muy duro y tiene otra visión para el país, y eso es bueno para El Salvador.

¿Y cree que la Arena que nació del anticomunismo, hiperideológica como lo es también el FMLN, puede hacer eso?
¿Pero dónde va a encontrar un comunismo al que enfrentarse ahora? Esa ideología ya no sirve.

Precisamente. Habla de una reformulación de sus principios. ¿Es posible eso sin desmontar el partido?
Claro que es posible. Muchos lo han hecho, en la izquierda y en la derecha. El partido comunista chino se está transformando. Y mira la derecha chilena: tuvo un problema enorme con la figura de Pinochet, no solo porque fuera un criminal a los ojos del mundo entero, lo cual es un problema para un partido que quiere tener amigos, sino porque era un corrupto, y acabó sabiéndose. Ellos creían que era un tipo como D’Aubuisson, que no era corrupto, pero descubrieron que la esposa de Pinochet, sus hijos, habían robado. Y tuvieron que distanciarse. Y bueno… aquella parte de la derecha chilena que se distanció de Pinochet acaba de ganar las elecciones.

En El Salvador a menudo pensamos que vamos demasiado lento, que han pasado 30 años y queda demasiada oscuridad sobre nuestra historia, que estamos demasiado lejos de la verdad y la justicia. ¿Es así? ¿Vamos demasiado lento?
Los únicos lugares que van rápido en este campo son aquellos en los que hay una victoria clara de uno de los lados… pero el problema es que en esos lugares se impone una cierta interpretación, porque la historia siempre la escriben los vencedores. Aquí, como en Chile, ha habido una transición pactada. El proceso va a ser más lento porque la memoria está vinculada a la política, y los militares necesitan un espacio para dar su punto de vista, por ejemplo. Ese espacio lo acaban creando los hijos de la guerra, o los hijos de las víctimas de la guerra. Y si solo miran hacia arriba diciendo “señor presidente, por favor, ¿nos cuenta nuestra historia?” esto va a ser más lento aún.

Los políticos nos dicen todo el tiempo que la verdad reabre heridas y que la gente prefiere mirar al futuro. ¿Qué le pasa a una sociedad cuando se enfrenta a sus fantasmas más oscuros?
Hay dos tipos de heridos. Hay heridas con la infección por dentro, y si no se abren, la infección camina. Si en un país hay impunidad para un crimen como el de monseñor Romero, la habrá para el tráfico de drogas, para el tráfico de armas, para lo que está pasando en Guatemala, en México… No hay democracia sana sin estado de derecho, y no hay estado de derecho si no se rompe la impunidad. Y romper la impunidad quiere decir ir hasta las personas con poder.

Almudena Bernabéu: “El caso Romero se puede juzgar en El Salvador”

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Esta abogada española está convencida de que no solo es necesario buscar a los culpables del asesinato del arzobispo, sino que, a pesar de las leyes internas, se puede abrir un juicio y castigarlos. Y sobre el prurito político de que se genere un caos, admite que hay que buscar el momento propicio, pero que no se puede usar como excusa: “Con lo de la reapertura de heridas, yo me parto de la risa: no hay un cliente mío que tenga la herida cerrada”.

Por Carlos Martínez y José Luis Sanz// El Faro.net

Almudena Bernabeu. Foto Mauro Arias
Almudena Bernabeu. Foto Mauro Arias

El trabajo de la abogada española Almudena Bernabéu se parece al de los cazanazis profesionales: ella persigue a ex dictadores en desuso, a genocidas venidos a menos, a violadores de derechos humanos, a torturadores escondidos y los sienta en el banquillo de los acusados. La institución para la que trabaja, el CJA (Center for Justice and Accountability), ha abierto casos en casi toda América y han sido los únicos en conseguir una condena por el homicidio de monseñor Romero. Justo en este momento el CJA tiene un caso abierto en España contra 14 militares salvadoreños y el ex presidente Alfredo Cristiani, por la muerte de los sacerdotes jesuitas.

El asesinato del arzobispo Romero sigue siendo un asunto esencialmente político en El Salvador. ¿Ve terreno fértil para que se haga justicia?
No creo que sea un terreno yermo del todo, pero no se dan todavía todas las circunstancias necesarias para que se pueda buscar justicia de una manera ordenada, para que la Fiscalía pueda investigar y se resuelvan crímenes del pasado. Sí creo que en todos los países hay un principio para esos procesos, y que en estos momentos hay algunas de las condiciones políticas necesarias para que se abra ese proceso, siempre que no se caiga sólo en el folclor… No quiero aminorar el valor del perdón… Mauricio Funes es un hombre apasionado y reconocer la culpa es importante en los procesos de justicia, pero en un país con tanto daño, y con tanto daño hecho desde el Estado, no va a ser suficiente.

¿Se refiere a que no basta con lo que ha hecho el Ejecutivo?
A que no bastan medidas de tipo reparatorio como un perdón colectivo, o un reconocimiento global de responsabilidad estatal, en abstracto. Son acciones importantes, muy simbólicas, son el inicio de procesos más o menos de reconciliación, pero son insuficientes. La gente va a necesitar medidas concretas de reforma de la Fiscalía y la judicatura, que se inicien investigaciones, que se determine la responsabilidad individual de personas en casos emblemáticos, como el caso de monseñor. En Guatemala, por ejemplo, ahora mismo hay una especie de consenso sobre los procesos contra Ríos Montt y la cúpula militar de los años más duros de la guerra. Hay una reforma seria en la Fiscalía General de Guatemala y una especie de pacto para realizar una transición en silencio: se van a investigar y juzgar 10 casos emblemáticos, y se va a buscar a los responsables. Esto reúne al Ejecutivo, la Asamblea, los políticos, lo judicial… 10 casos equivalentes al de monseñor Romero para pasar la página, casos de masacres, casos que ellos piensan que van a simbolizar un resarcimiento para todas las víctimas.

Uno de los logros del CJA en los casos de violaciones de derechos humanos juzgados en Estados Unidos fue asentar jurídicamente que en El Salvador el conteo para la prescripción de casos debía empezar en el 92, porque antes no había condiciones políticas, etcétera, para un juicio. ¿En El Salvador, después del 92, sí hay condiciones institucionales para que haya justicia?
No inmediatamente. Yo no estoy en contra per se de las leyes de amnistía… Las leyes de amnistía sirven a un propósito. La de El Salvador fue una afrenta política, porque el informe de la Comisión de la Verdad es uno de los poquitos informes de este tipo que nombra y señala a jefes policiales por los crímenes, y eso generó cierto pánico, un “madre mía, nos van a cazar”, y entonces aparece esa Ley de Amnistía como una bofetada, diciendo “no te preocupes porque hay cómo podemos garantizarnos las cuotas de poder y las prerrogativas que teníamos”. Pero aun así pienso que sirve a un propósito: que los primeros 10 años haya una idea general de que no habrá vendettas ni se va a utilizar las instituciones en contra del otro. Pero tú puedes establecer un plazo en que las dos fuerzas políticas que firman los acuerdos generan confianza, sosiego y después… ¡cancelas esa amnistía!, cuando tienes las instituciones fuertes y cuando empieza el movimiento de derechos humanos y de reivindicación de las víctimas.

¿Resarcir a las víctimas tiene necesariamente que pasar por procesos judiciales?
Yo creo en los procesos formales y judiciales, pero no son la única manera de resarcir o de reparar. Para nada. Lo que pasa es que la experiencia comparada, incluso en otros países en la región, te cuenta que casi siempre un proceso con una autoridad investida, con la presencia de un juez o un fiscal, o con la presencia de un grupo de ciudadanos investidos con determinada autoridad… ese formalismo sosiega a la gente. Es decir, la neutralidad… Se puede hacer un baile dedicado a las víctimas, o un muro dedicado a las víctimas, pero yo he visto el efecto que produce el hecho de que sea un juez al que no conoce nadie y que no tiene por qué involucrarse en tu historia personal, el que la legitime, asentando que estás diciendo la verdad, que efectivamente te torturaron y que tu tortura fue espantosa y que constituye un crimen. No creo que judicializar sea la única manera, pero tiene un efecto demoledor, en sentido positivo, que pocas otras experiencias pueden procurar.

Un proceso judicial supone enfrentamiento de versiones, y esa idea de enfrentamiento, que hay quien identifica como división, es justo lo que muchos piden evitar.
Si la justicia formal es eficaz es porque los seres humanos tenemos tendencia a ocultar, a que nos tengan que forzar a decir ciertas verdades de determinada manera. Las sociedades en las que vivimos tienen 450 mil mecanismos para forzar la verdad o para sacarla, o para que, incluso, cuando esta se niega, quede establecida de maneras indirectas o inductivas. Es por eso que creo que la justicia formal es tan eficiente. ¿Qué te enfada más cuando eres padre? Que tus hijos te digan que no han hecho algo cuando tú sabes que lo han hecho. Hay una tranquilidad y un sosiego cuando te dicen “lo he hecho yo”. Lo que se ha roto quizá no se puede reponer nunca, pero no te quedas con la frustración.

Por años, en El Salvador, sucesivos presidentes nos han repetido: “Eso sirve para enemistar y para revivir odios del pasado, para romper sociedades y para reabrir heridas”.
Eso es absolutamente falso. Con lo de la reapertura de las heridas yo me parto de risa: primero, ¿las heridas de quién? Y después, decir que se reabren heridas es presuponer que en algún momento se cerraron, y no hay cliente mío que tenga la herida cerrada; lejos de eso, las heridas le supuran, están sangrantes desde los 80s, las familias están destrozadas, el recuerdo de los hijos que faltan no los deja reconstruir sus vidas… ¡Mentira, las heridas no se han cerrado! ¡Que me cuenten los políticos esquivos, que eluden su responsabilidad, qué heridas son esas! Claro, si me están hablando de las heridas del ejército esa es otra cosa: el proceso de adaptación a perder el poder, a que te abandone la oligarquía… Ahí sí hay heridas importantes, pero son de otro tipo. Yo creo que los gobernantes tienen miedo. Argentina ha superado ese momento: ese temor al caos. Lo que ha habido es sobreacumulación de procesos en los tribunales, y por saturación no se ha podido atender las necesidades de las víctimas. No existe la fórmula perfecta. Pero yo creo que allí la ciudadanía está feliz por ese acto de verdadera voluntad de echarles una mano. No me están negando el acceso a ese juzgado solo porque hay una ley de amnistía que va a proteger a los hijos de puta que mataron a mis hijos.

Está diciendo que la negación es más violenta.
Exactamente, la negación es más violenta que la disfuncionalidad.

Derogar la Ley de Amnistía, ¿no sería como traicionar el acto de “buena fe” a partir del cual aquellos que firmaron la paz se sentaron a negociar sobre la base de que no acabarían presos? ¿No sería violar un contrato de origen, traicionar una confianza básica?
Ya no. El problema es que no puedes ir contra la ciudadanía por haber querido ir en favor de la ciudadanía. Si las amnistías están de verdad destinadas a facilitar el proceso, a garantizarlo, a tenerlo entre algodones, como a un bebé con problemas, a ver si perdura o no perdura, si sale con éxito adelante…. mantenerlas más de un determinado tiempo, en contra de lo que la ciudadanía -que legitima ese pacto inicialmente- quiere, va a tener el efecto perverso: se va a convertir en garante de la impunidad, en fuente de un “vale todo”.

¿Tiene alguna prueba de que la ciudadanía no quiere esa Ley de Amnistía?
Las reclamaciones. En El Salvador, como en España, hay una ciudadanía adormecida y apática, pero también hay una sociedad civil que pide incansablemente la derogación. Lo que pasa es que hay quien está mal informado, porque el discurso siempre ha sido contrario, ha gobernado por 20 años una fuerza política con intereses muy claros en que esa amnistía no se derogue. Yo sé que también dentro del FMLN hay muchos que no quieren que se derogue la amnistía porque podrían saltar chispas, pero te aseguro que Arena tiene mucho más que perder. ¡Muchísimo más! Y 20 años de ese discurso te convencen. Además, hay muchos sectores del país para los que su prioridad es comer y trabajar…

¿Sientes que a El Salvador todavía le queda un poco ajeno el tema de la justicia universal, las herramientas internacionales que hay…?
Sí y no. Los tecnicismos son ajenos para mucha gente, como en cualquier país… pero no sé por qué aquí hay más sofisticación respecto a la existencia de mecanismos, de un sistema internacional al que las víctimas pueden acceder cuando se les niega justicia. Irónicamente en estos países están más y mejor acostumbrados que incluso en los países del llamado primer mundo.

Si no le entiendo mal, no es la Ley de Amnistía la que impide que se juzgue el caso Romero, sino la prescripción del delito, que venció el 24 de marzo de 1990 según las leyes salvadoreñas. Y todos los mecanismos formales sobre la imprescriptibilidad de crímenes de lesa humanidad El Salvador los ha firmado a partir de 1998, y no son retroactivos. De forma que, según los expertos en El Salvador, el caso del arzobispo ya no se puede juzgar aquí.
Pues estos expertos no saben nada de derecho internacional. En El Salvador se puede juzgar el caso Romero. Absolutamente. El problema de los expertos salvadoreños es que deberían dejar de leer solo las leyes salvadoreñas y empezar a leer sentencias y leyes internacionales. Las normas de “ius cogens”, derecho de gentes, entre ellas la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad, no se pueden supeditar a que uno haya o no suscrito convenios, que por cierto están suscritos por muy poquitos países. Los mecanismos de ius cogens son normas de tal rango y tan importantes que obligan a todos los países, independientemente de que se suscriban o no tratados, y solamente pueden ser modificados por otra norma del mismo rango. La existencia del crimen de lesa humanidad y su imprescriptibilidad nacional e internacional son normas de ius cogens, y por lo tanto vinculan al Estado salvadoreño a nivel interno, igual que a cualquier otro Estado.

Lo que dice es que si en El Salvador el asesinato de monseñor Romero se considera un crimen de lesa humanidad, siguiendo esa cadena hacia arriba…
Lo que no se puede es alegar la prescripción de un crimen de lesa humanidad o de una violación de derechos humanos de la envergadura del asesinato de monseñor por el transcurso del tiempo. No se puede negar su investigación o no se puede anular…Todos se vuelven muy soberanos cuando se trata del derecho internacional, pero en la comisión de la verdad en Ecuador estamos venciendo eso, en Argentina se ha vencido, en Chile se ha vencido, en Perú se ha vencido… Se llama internacionalizar el derecho. Tienes que subirte a un peldaño en el que la judicialización del caso es posible a partir del derecho internacional, no del derecho nacional. Y no violas ninguna ley nacional. Además, la Constitución salvadoreña permite la aplicación directa de los tratados internacionales. Es decir, que ni siquiera los supedita a que haya reformas internas.

El ex fiscal general de la República decía que para aplicar las leyes en El Salvador hay mecanismos y herramientas como el Código Procesal Penal y el Código Penal, y que no encontraba en ellos nada que le permitiera perseguir un homicidio que ocurrió en el 80 y que ya ha prescrito.
Su clave es considerarlo un homicidio político. Político para que esté cubierto por la amnistía, y homicidio para que tenga prescripción en 10 años. El tema es quién va a ser lo suficientemente valiente para decir: “Señores, nuestro Código Penal es insuficiente y tenemos que aplicar los parámetros del Estatuto de Roma, como han hecho otros países”. Existe un problema de tipificación interna, que solucionamos por medio del derecho internacional, y un problema de establecimiento de la pena que, como han hecho los jueces argentinos y chilenos, lo solucionas por medio de los criterios de analogía jurídica: buscas un crimen dentro de tu Código Penal que sea equivalente en pena e impones esa pena. Yo no estoy pidiendo que impongan penas superiores en estos casos, lo que se está pidiendo es que seamos más creativos y respetuosos con el derecho internacional, que para eso se está avanzando tanto precisamente: para cubrir huecos.

Lo que está proponiendo son decisiones políticas que tienen como instrumento recursos jurídicos. Porque si hay argumentos tanto para no hacer nada como para decir que sí se puede hacer algo, lo que queda es una decisión política.
No, no. Estoy hablado de una cuestión estrictamente jurídica. Yo creo que, de hecho, mi trabajo es dar una solución jurídica a un problema político, porque no querer juzgarlo sí es politizarlo. Pero hay mecanismos suficientes y ejercicios de aplicación del derecho internacional, de interpretación del derecho internacional suficientes como para no politizar más esto y no negar más la judicialización.

Está hablando de jueces que apliquen el derecho saliéndose de las veredas que marcan los códigos.
Que interpreten, que esa es su labor, por cierto. Los jueces no tienen que inventar ley, sino que aplicarla. En el mundo de 2010 y con todas las necesidades que este mundo ha venido imponiendo, los jueces más rigurosos del mundo, los más estrictos, se han atrevido a hacer interpretaciones amplias y extensivas del derecho nacional a la luz del derecho internacional, diciendo “no puedes optar por una globalización económica y negar una globalización jurídica”. Si queremos una comunidad internacional sólida, tenemos que aplicar normas de rango internacional primero.Yo a los jueces salvadoreños, si tuviera la opción, y a los fiscales, les mandaría una carpeta con las 35 decisiones más importantes -y hay cientos y cientos- de jueces nacionales con constricciones más importantes, con amenazas muchísimo más serias, en muchos casos con riesgos altísimos, que han escrito opiniones diciéndole al criminal: “Lo siento, pero no tiene excusa, el hecho de que no esté tipificado o prescrito…” La legalidad es intocable, pero como dicen los jueces de la Corte Interamericana, lo que no puedes es usarla como excusa para no hacer tu trabajo. Y eso es lo que están haciendo aquí.

Ustedes, en el CJA, no emprenden un caso hasta estar seguros de ganarlo.
Más o menos. Nunca tienes la certeza. Pero sí, pensamos en el desasosiego para las víctimas luego de tantos años de llevar un caso. Ganar no es necesariamente meter en la cárcel al culpable, o cobrar; en muchas ocasiones es poder llevar adelante el caso con rigor y con cierta dignidad, y no someter a las víctimas a nada espantoso. Si eso se puede garantizar, merece la pena el caso. Lo que es horrible es decirles a las víctimas que sí, que hay juicio, crear expectativas y llevar adelante casos que luego fracasan o que son boicoteados en seguida.

Lo digo precisamente porque está hablando de jueces creativos y valientes, pero supongo que no de intentar abrir un caso sin tenerlo bien amarrado.
Por supuesto. Y además, y eso es importante, los jueces necesitan también buenos abogados detrás, en el sentido de que a todo juez en cierto modo también tienes que, a través de tu trabajo, darle confianza en que ese tipo de decisiones las puede tomar. Hay jueces estrella en Argentina, en España, en Chile… pero en muchas ocasiones también son las acusaciones, los abogados de las víctimas, los que tienen que hacer el trabajo y hacer que el juez se sienta cómodo con determinados conceptos. No quiero decir que hay que educar al juez, porque suena pretencioso, pero sí hay que orientarle a veces en ese tipo de cosas.

Volviendo a la pregunta inicial: ¿ve posible una condena en este tipo de casos, Almudena?
Yo tengo mucha esperanza. No hubiera pensado jamás, jamás, que podía pasar lo que ha pasado en Chile o en Argentina. En Argentina han sacado a banqueros de sus oficinas por estar vinculados con las cúpulas militares y torturas. Las sociedades a veces hacen unos pequeños revuelos y se agrupan. Yo sí lo veo posible. En Guatemala detuvieron a cuatro personas. Lamentablemente los jueces no estaban conmigo y los han soltado, pero mandaron a la policía guatemalteca a mansiones de las afueras de la ciudad de Guatemala, a detener a cuatro tipos por la demanda que nosotros metimos, y los metieron en la cárcel un año y medio. Por bien que estuvieran allí, se han pasado un año y medio en la cárcel…

La lección es: “no crean que la impunidad es eterna”.
Sí, aunque aquí dependerá mucho de lo cómoda que esté con esa idea la sociedad salvadoreña. Yo creo que no hay vuelta atrás. Mauricio Funes es un hombre inteligente y sabe escaquear las preguntas muy bien, pero yo creo que él cuenta con que la sociedad salvadoreña va a ser lo suficientemente fuerte como para generar ese cambio sin que él tenga que implicarse políticamente en ello.

La publicación de El Faro a partir de la entrevista con Álvaro Saravia y otros implicados en el crimen, ¿qué valor tiene dentro de un proceso hacia la justicia?
En esa publicación hay información suficiente como para retomar la investigación y empezar a dar vueltas a los nombres de quienes se han valorado siempre que estaban detrás del asesinato, y no nombrar solo al director de orquesta sino a la gente que le pidió la misión. Y luego, casi filosóficamente, creo que estos casos tienen vida propia. Están vivos y empiezan a generar una especie de movimiento en las conciencias de los seres humanos. Saravia ha abierto una caja de Pandora. Son bolas de nieve que no se pueden parar.

Las derechas en El Salvador se reestructuran

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¿La reinvención de la derecha salvadoreña?

ARENA debiera entrar a un profundo proceso de reingeniería; mientras que GANA, con la habilidad de Tony Saca, le está disputando la hegemonía al grupo económico que sustentó a la derecha en los últimos 20 años, según el analista Alberto Arene.

Por Juan José Dalton / Gregorio Morán

La estampida de ARENA a GANA continúa

Lejos quedaron los días en que Juan Carlos Hernández Portillo, levantaba el puño derecho y entonaba a viva voz el himno de ARENA: ¡Patria Si, Comunismo, No!, contagiado por la delirante multitud que juró lealtad al partido de derecha que cada vez ve alejarse a sus antiguos correligionarios.

Hernández Portillo, un empresario turístico de Cuscatlán, que alcanzó una diputación como suplente por aquel departamento con el partido tricolor se quejó, como lo han hecho todos los disidentes de ARENA, de prepotencia y de otros males que, a su juicio, han vuelto ciego al principal partido de oposición.

Hace unas pocas horas, como lo hicieran antes los ahuachapanecos Rafael Morán Orellana y Eduardo Gomar, y el capitalino Rodrigo Samayoa, Hernández Portillo levantó sus pulgares tras mudar la camisa tricolor de ARENA por la azul naranja de GANA.

Ahora, el partido en formación que le está dando dolores de cabeza a ARENA, tiene 14 diputados propietarios y 9 suplentes. Hernández Portillo es un apóstata de ARENA, misma a la que calificó como “partido robotizado”.

“En ARENA piensan que sus militantes son un robot y (que) en la Asamblea Legislativa uno sólo debe apretar el botón (y votar) por lo que ellos digan”.

El ex arenero que se desempeñaba como director ejecutivo departamental de ARENA, también le envió una dedicatoria a Alfredo Cristiani: le dijo que ha convertido a ese partido político en un “castillo de arena”.

Por eso y por otras razones dejó a la “vieja derecha”, para sumarse a la “nueva más social y más humana”.

Justamente Hernández Portillo utilizó los términos que a juicio de Guillermo Gallegos, uno de los principales dirigentes del partido, define a esa “nueva derecha”. Hace más de 20 años, esos mismos términos fueron utilizados, a su manera, por el entonces partido en formación ARENA.

La diferencia, según Gallegos, es que ARENA perdió el rumbo y se olvidó de sus ideales y por eso era necesario crear un nuevo proyecto político. A él no le cabe duda que GANA superará esas expectativas.

En cuanto a las otras razones que motivaron a Hernández Portillo a dejar al partido ARENA, éste dijo que son el hecho de no haber podido trabajar como hubiese querido, y sabiendo que la gente sencilla no tuvo cabida en el partido que lo lanzó a la palestra pública, prefirió abandonarlo y vestir la camisa de GANA, donde espera encontrar un trato diferente.

También señaló que se decidió a cambiar de partido porque está convencido que desde su nueva trinchera podrá trabajar por contrarrestar la “latente amenaza del comunismo”, representada, según su percepción, por el FMLN, partido con el cual Cristiani y sus seguidores han vinculado a GANA.

Por otra parte, Guillermo Gallegos aseguró que en los próximos días se reunirán con el ex presidente de la República, Antonio Saca, y se le lanzará la invitación abierta para que se sume al partido en formación y, además, pueda dar sus comentarios en torno a cómo ve el escenario político y el futuro de GANA, entre otros puntos.

ARENA ha vinculado a Antonio Saca como el responsable del financiamiento de GANA y aseguró que los miembros de ese partido en formación, han ofrecido grandes sumas de dinero a otros diputados de ARENA para que abandonen este partido.

La semana pasada, los diputados de ARENA firmaron un campo pagado en los principales medios escritos del país en el que expresaban su rechazo a estos ofrecimientos y prácticamente “juraban” lealtad a dicho partido.

SAN SALVADOR – Hasta hace muy poco tiempo la derecha política señoreaba a sus anchas en la conducción de los destinos de El Salvador.

Su señoreo fue en diferentes formas: oscilaban entre dictaduras militares y autoritarismo civil, desde que este país adoptó la vida republicana en el siglo XIX.

Los Acuerdos de Paz entre gobierno y guerrilla en 1992 abrieron la posibilidad de la alternancia política, misma que llegó después de 17 años y de tres intentos fallidos de la izquierda política, misma que asumió la conducción del país el pasado 1 de junio de 2009.

El analista Alberto Arene, ofrece a los lectores de ContraPunto su visión de lo que está ocurriendo actualmente en la derecha local, sumergida en una intensa crisis que ha resquebrajado a su otrora monolítico instrumento de hacer política: Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), al que el analista no cataloga como partido político, menos instituto democrático.

“La derecha salvadoreño mostró una gran unidad y cohesión en un poco más de 30 años: durante la guerra, la pos-guerra y en la primera década del presente siglo. Fue una derecha que ha estado considerablemente unida y cohesionada por diferentes factores. Durante la guerra era por el objetivo de derrotar a la guerrilla (hubo una fase de intensa lucha por derrotar también a la Democracia Cristiana que tenía el ejecutivo). Durante la posguerra fue el ejercicio del poder el elemento fundamental de cohesión, lo que se mantuvo durante 20 años”, dijo el analista.

¿Qué sucede en este momento en la derecha?

“Bueno… Ya era tiempo que se dividiera y que cambiaran. Pero es una situación nueva de la cual no había costumbre ni por parte de la derecha ni del país, como sociedad. El elemento cohesionador del poder (el Ejecutivo) que tenía ARENA ha desaparecido y esa es una de las causas de la división. Hay que tomar en cuenta que ha perdido también el poder Legislativo y existe un poder Judicial más independiente. El sector más vinculado a la gran empresa privada se sienten en la actualidad como en el limbo”.

¿Cómo encuentra esta situación a ARENA?

“Complicado… Ya no existe la cohesión que te da el poder, pero además, hay que tomar en cuenta que ARENA no era ni es un partido político, no funcionaba como tal, no tiene los mecanismos de diálogo ni de búsqueda de consensos ni institucionalidad. Esta combinación se da en medio de la crisis que sufre ARENA”.

Aparece también el ex presidente Antonio Saca…

“Claro, aparece en la escena Tony Saca como se dice: corregido y aumentado. Tiene gran capacidad e iniciativa política, además, que dispone, aparentemente, de recursos considerables. Con Saca aparece por primera vez alguien de la derecha que tiene mayor autonomía para poder operar dentro del sistema político”.

¿Cómo entonces visualiza el futuro de la derecha?

“Antes que eso, lo que te quería decir que no es suficiente perder el poder ni el hecho de no tener un partido político para ver lo que ahora se ve… Se necesita un operador político, un liderazgo político que logre aglutinar el descontento y organizar un nuevo instrumento, es decir, crear eventualmente un nuevo proyecto político. Eso ahora recae en la figura de Tony Saca”.

¿Hay una recomposición del poder al interior de la derecha?

“Las condiciones que se han dado en la derecha es como la tormenta perfecta… Hay una división que es efectivamente profunda y ello implica una recomposición al interior de la derecha”.

¿Quiénes son beneficiarios de esta situación?

“Le es funcional tanto al gobierno como al partido de gobierno (FMLN), les da mayores márgenes de maniobra. Recordemos que en el Legislativo el bloque de la derecha era mayor que la izquierda, pero con la crisis de ARENA y el surgimiento de GANA, el gobierno y el FMLN ahora tienen mayores márgenes de maniobra, en un momento difícil, de crisis económica.  ¿Eso no significa que GANA y el FMLN estén aliados por siempre? La respuesta es no. Hay intereses que corresponden a esta coyuntura, por lo menos de aquí hasta las próximas elecciones legislativas”.

¿A GANA cómo lo cataloga?

“Es un partido de derecha. Que sea de una derecha más o menos popular… Hay que ver qué significa eso: hay que verlo en un programa económico-social. De lo que si no hay duda es que tienen la pretensión de disputarle la hegemonía a ARENA y particularmente al grupo económico que ha conducido a ARENA en los últimos 20 años”.

¿Qué le queda a ARENA en medio de esta crisis?

“Lo único que le queda de esta crisis es refundarse. Crear un partido moderno, más liberal y menos conservador; democrático, con ideas y programas; más de centro derecha que de derecha. Debe dejar de funcionar como una partido que tiene dueños o dueño. Pasa esto por una profunda refundación y reingeniería. Por de pronto no vemos los signos de ese cambio”.

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