Las Negociaciones de la derecha dejan sus heridas

El Partido de Conciliación Nacional anunció este miércoles que no competirá el 15 de marzo. El candidato presidencial, Tomás Chévez, dijo que la dirección pecenista es “lo peorcito” que ha conocido. “Me recontrarreteequivoqué”, dijo.

Por Daniel Valencia, Edith Portillo / Fotos: Mauro Arias Tomado de El faro.net

Mireya Monterrosa, la hija del desaparecido coronel Domingo Monterrosa -y ex candidata a la alcaldía de Santa Tecla por el PCN- se acercó a Tomas Chévez y le dio una palmada en el hombro. “Tranquilo, viejo”, le dijo, mientras el todavía candidato se apretaba las manos antes de iniciar la conferencia. Estaba nervioso.

Minutos antes, Chévez se había reunido -en el mismo salón en donde estaba apunto de dar la conferencia- con el principal promotor de su candidatura, el diputado Orlando Arévalo. A juzgar por el nerviosismo de Chévez y por la negativa de Arévalo a dar declaraciones (“pregúntenle a Tomás”, alcanzó a responder mientras enrumbaba a la salida de la casa de campaña), la mañana de este miércoles la plática no había sido agradable.

Arévalo se reunió a solas con Chévez para decirle que había noticias de parte de la dirección del partido. “La cúpula quiere darle un mensaje”, fueron las palabras de Arévalo, según reveló más tarde el candidato. Mientras esto sucedía, afuera del salón, el candidato a la vicepresidencia, el ex jefe policial Rafael González Garciaguirre, respondía a los periodistas que la fórmula “seguía firme” y luego desapareció.

Por eso a Chévez le temblaban las manos: el hombre que se sentaría a su lado para apoyarlo no se asomaba por ningún lado. González Garciaguirre, que también lucía tenso e incómodo, había ido al baño antes de ingresar al salón. A Chévez, sentado, solo, en el centro de la mesa, la presencia de las cámaras parecían intimidarlo. “¡Llamen a Rafael! ¿Dónde está Rafael? No podemos empezar sin él”, demandaba a sus colaboradores, que le respondían con un poco útil “ya viene”.

Hasta que González Garciaguirre se sentó junto a él, Chévez inició su discurso. Pero las manos le seguían temblando y él intentaba controlarlas apretándoselas. “Los hemos llamado porque se sigue manifestando el interés y la opinión de que la fórmula presidencial del PCN desista”, dijo el candidato.

El día anterior, martes 3, los dirigentes Francisco Merino, Hernán Contreras, Rafael Machuca, Elizardo González Lovo y Carlos Remberto González habían dicho que la fórmula presidencial ya no tenía sentido por la falta de recursos; porque sin recursos no se puede hacer campaña ni trabajo logístico en las elecciones presidenciales. Merino, Contreras y Remberto González incluso atacaron a Chévez diciendo que él, lejos de ayudar al partido –como se había acordado- en las elecciones municipales y legislativas, no hizo nada en términos económicos ni de votos. El martes, la cúpula del PCN se había reunido sin Tomás Chévez y acordó despedir públicamente a la fórmula, ir al Tribunal Supremo Electoral y tramitar la desinscripción de los postulados, apenas un día después de que el Partido Demócrata Cristiano anunciara su retiro de la lucha por la presidencia.

Chévez y sus allegados, que desde el lunes fueron informados de la intención de retirarlos, también movieron sus cartas, en un intento desesperado por sobrevivir y llegar hasta el 15 de marzo, como habían subrayado el martes en rueda de prensa. Ese día en conferencia de prensa reiteraron que seguían en la contienda e hicieron un llamado a la calma, que el dinero se conseguiría. Por la noche del martes, sin embargo, luego de la reunión de la tarde, la cúpula terminó de firmar el fin de Chévez: “A las 8 de la noche ya era una decisión tomada. La fórmula no sigue porque no hay plata. Lo hemos conversado entre algunos dirigentes y (el secretario general) Ciro Cruz Zepeda está al tanto de todo. Él está de acuerdo”, dijo el miércoles por la mañana Remberto González, minutos antes de la segunda conferencia de Chévez en menos de 24 horas.

Y como el candidato insistía en que no podían retirarlo, en el partido comenzaban a pronunciarse peyorativamente de él. “Está loco. Ya está afuera. A ver con qué va a salir en esa conferencia”, alcanzó a decir otro dirigente del partido, que pidió el anonimato.

El despido

Este miércoles, por la noche, el secretario General del PCN, Zepeda, despidió públicamente a Tomás Chévez. Abordado por diversos medios de comunicación en la Asamblea Legislativa, Zepeda puso punto final al debate interno. “Lo que impera es la decisión del partido y yo soy el representante legal, judicial y extrajudicial del PCN; y por tanto, el PCN tiene la facultad para retirar la fórmula presidencial.”

Zepeda agregó que a Tomás Chévez no lo había nombrado el pueblo -como él dijo por la mañana- sino que fue escogido por el partido político y que insistir en competir en la presidencial “es algo como tozudo”.

Con esas palabras se sentenció públicamente que el 15 de marzo los salvadoreños acudirán a las urnas a votar solo por dos propuestas: Rodrigo Ávila, de Arena, y Mauricio Funes, del FMLN.

Según la mayoría de dirigentes consultados por El Faro, la decisión de dejar huérfano a Tomás Chévez ya había sido tomada desde el lunes pasado, día en que se reunieron con el candidato para expresarle que plata no había para sostener el último acelerón de la campaña. El PCN, sin embargo, le dio a su fórmula unas horas de espera, un plazo para que comprobara que podía reunir los fondos necesarios para seguir adelante.

En principio, el PCN le dijo a Chévez que tenía hasta este jueves para dar su informe, un día antes de que el Tribunal Supremo Electoral defina el orden de los partidos en contienda en la papeleta de votación. El martes, sin embargo, el PCN dio un giro y consideró que ya no había más que hacer, que los tiempos no cuajaban y que como Chévez no presentó ningún informe de si había plata o no, era momento de sentarlo y decirle gracias.

La conferencia que Chévez dio el martes, sin consultar primero con la cúpula, tanpoco agradó a la dirigencia y aceleró la decisión. Por eso Francisco Merino y Hernán Contreras, desde la Asamblea Legislativa, aparecieron atacando al candidato.

“Pretendo manejarlo como rumores porque hasta el momento no hemos recibido ninguna convocatoria de la cúpula del partido”, contestó Chévez, a media conferencia, este miércoles, cuando los periodistas le insistían en la versión del despido. “¡No me cabe la menor duda de que hay intereses mezquinos de parte de las extremas que están tratando de dañar y terminar con la democracia de nuestro país! No nos dejemos engañar ni impresionar por los rumores”, añadió.

En la ronda de preguntas, Chévez incluso tomó más valor y se dirigió a uno de sus detractores (Hernán Contreras), quien dijo que Chévez no ayudó con votos para conquistar más diputaciones: “La cúpula esperaba de siete a ocho diputados. Tenemos que basarnos en resultados y no en palabras ni en sentimientos mezquinos de una persona que está en contra de la democracia”, dijo.

En septiembre, en una entrevista con El Faro, Chevéz dio su visión sobre la forma que él pretendía imbuir al partido que lo adoptaba para hacer política. “Si la intención del PCN es ganar votos y negociarlos, están hablando con la persona equivocada. Pero si el PCN quiere brillar por sí solo con este proyecto, que tendrá el respaldo de Dios, en primer lugar, y del pueblo, en segundo, están hablando con la persona correcta”.

El Partido de Conciliación Nacional se ha granjeado la fama de ser el más hábil negociador para sus fines particulares, al pactar diversidad de arreglos con el gobierno y con el partido Arena, la dirección de la Asamblea Legislativa con el PCN, el reparto de instituciones públicas con Arena y PDC, y especialmente por conservar por un cuarto de siglo el control de la Corte de Cuentas, cuyo desempeño ha salido condenado por tanques de pensamiento como Fusades.

El mismo secretario general del PCN, Ciro Zepeda, fue destituido a mediados de los años 80s de la presidencia de la Corte de Cuentas, acusado de corrupción.

Cuando Chévez llegó al partido uno de sus anuncios fue que, en caso de ganar la elección presidencial, iba a tomar como una de sus banderas el combate a la corrupción. Cuando se le preguntó si no temía estar entrando al partido equivocado, confiado respondió: “Creo que no habría cosa en la que no nos podamos poner de acuerdo. Tenemos que creer que si el PCN está abriendo las puertas es porque quiere poner punto final al pasado”. Chévez se equivocó y midió mal al PCN.

En la conferencia de este miércoles, a Chévez se le preguntó si seguía confiando de la misma manera en que confiaba hace cuatro meses en el partido y en su dirigente principal. Chévez evadió la pregunta: “No hemos recibido ni tan siquiera una llamada del secretario general del partido. Habría que preguntarle a él por qué no nos llama. Mientras don Ciro Zepeda no me diga lo contrario…”

A las 5:30 de la tarde de este miércoles, según el diputado Orlando Arévalo, la cúpula del PCN todavía no le había anunciado a Chévez que la candidatura ya no iba, aún y cuando en la Asamblea Legislativa, a las 3 de la tarde, el diputado Francisco Merino lo andaba gritando a los cuatro vientos: “La fórmula es una formula fracasada”, decía Merino.

Para esa hora, el PCN manejaba además un nuevo argumento para deshacerse de Chévez. “Tenemos información de que ayer por la mañana él se reunió, junto con un diputado de la fracción, con el grupo de los Amigos de Mauricio Funes”, dijo Merino, asegurando que de esa reunión el candidato había salido con la idea de que el PCN sostenía conversaciones con Arena para un apoyo en la presidencial, y que por ello había tomado una actitud de confrontación. Para Ciro Cruz Zepeda, el solo hecho de haberse encontrado con este grupo era una razón suficiente para no confiar más en su candidato presidencial: “¡Estaba con gente que es afín a la izquierda, y nosotros somos un partido de derecha!”

Chévez, sin embargo, negó anoche mismo esa versión durante una entrevista en Canal 33. Dijo que esa acusación es tan irresponsable como sería que él dijera que Zepeda negoció su cabeza y la de González Garciaguirre en Casa Presidencial.

Por la tarde, en la Asamblea, Orlando Arévalo ya había tirado la toalla en la batalla por la candidatura que él había conseguido. Arévalo terminó cediendo ante la decisión del partido luego de que se informara a todos los dirigentes que ya no había nada que hablar con Tomás Chévez (la reunión a la que Arévalo lo fue a citar por la mañana), según comentó Francisco Merino.

Al PCN no le agradó para nada que Chévez especulara que el PCN se había vendido a Arena. Alineados, incluso aquellos que el martes todavía respaldaban a la fórmula, se echaron para atrás. El diputado Antonio Almendáriz se sumó al discurso de que sin fondos de nada servía soñar con la contienda y el diputado Roberto Angulo confirmaba que el vocero del tema en el partido era Francisco Merino, y que si este decía que la fórmula había fracasado “esa es la postura del partido”.

De nada de esto sabía Chévez. El candidato tampoco sabía que incluso varios medios de comunicación, entre las 3:30 y 6 de la tarde, esperaban en el Tribunal Supremo Electoral la solicitud firmada por Ciro Zepeda para retirar la candidatura. Al final, el partido decidió que presentara ese escrito hasta este jueves y Ciro Zepeda despidió a Chévez ante las cámaras de televisión.

Arena, el sospechoso

La molestia con que Chévez insistía sobre su permanencia en la candidatura el miércoles por la mañana también se basaba, si no en la certeza, al menos en la sospecha de que el partido Arena estaba detrás de la decisión de la cúpula pecenista de abandonar la contienda presidencial. “Los rumores es que hay negociaciones (para retirar la candidatura). Yo no puedo afirmar semejante cosa. Pero téngalo por seguro que si me doy cuenta de que ha habido una negociación detrás de la puerta, ante ustedes mismos los vamos a denunciar”, advirtió.

“Por las noticias y comentarios que se han dado en los medios de comunicación se entiende que es con el partido Arena”, agregó Chévez, cuando se le preguntó sobre el partido de sus sospechas.

Un día antes, un diputado y dirigente de las misma filas pecenistas también daba lugar a las dudas, al sugerir que el retiro de la candidatura no obedecía exclusivamente a la falta de fondos. “Está claro que (retirarse) favorecería a uno de los dos competidores. Imagino que debe haber intereses de por medio para que no participemos”, dijo el martes Rafael Machuca, quien en 2004 compitió por la presidencia.

Durante las últimas semanas, y más aún después de las elecciones municipales y legislativas del pasado 18 de enero, distintos dirigentes del partido Arena, e incluso el presidente de la República, Antonio Saca, han hablado de la necesidad de conformar una gran alianza de la derecha de cara a las presidenciales, para las que las encuestas de opinión reflejan una tendencia favorable al FMLN.

Y en ese llamado por una amplia alianza, según reveló la misma vicepresidenta, Ana Vilma de Escobar, luego de un acto en un hotel capitalino, es crucial que los aliados naturales de Arena (PCN) den señales a sus bases para que sus simpatizantes no se decanten por otra opción.

En Arena, sin embargo, nadie da certezas de que ya existan negociaciones para una alianza de derechas contra el FMLN. El vicepresidente de ideología de Arena, Ricardo Martínez, excusándose de no tener mayor información debido a un problema de salud que lo ha mantenido alejado de la coyuntura, se limitó a decir que sí había conversaciones, “pero como las hay siempre”.

El vicepresidente de organización arenero, Gerardo Suvillaga, dijo no poder hablar al respecto porque ha estado concentrado en la logística del partido para el 15 de marzo, y César Funes, vicepresidente de campaña, no confirmó nada pero tampoco negó los acercamientos. “A mí no me gusta contradecir lo que haya expresado cualquier persona del partido, por eso prefiero esperar a saber bien qué dijo ella, es que no quisiera entrar en contradicción”, dijo, en referencia a las declaraciones de la vicepresidenta.

Entre Arena y el FMLN

En el PCN tampoco nadie da certezas de que existan negociaciones con Arena para pedir votos a favor de Rodrigo Ávila en las presidenciales. Ni siquiera Ciro Cruz Zepeda, quien en la noche del miércoles dijo que no había visto al presidente Saca ni se había reunido con Rodrigo Ávila para hablar de eso.

Con o sin conversaciones sostenidas a la fecha, lo cierto es que los pecenistas están conscientes de que el escenario de Arena solicitándoles su apoyo tras haberle dado la espalda a Chévez es casi seguro. Y la discusión sobre cómo actuar en él, al igual que en un inicio con el retiro de la candidatura presidencial, ya refleja diferencias entre las filas del PCN.

El Faro consultó a los diputados Francisco Merino, Mario Ponce y Antonio Almendáriz sobre un posible pacto con Arena para la presidencial y estos dijeron que no había una decisión al respecto en el partido. Sin embargo, a la hora de preguntarles cuál será el llamado a las bases, estos dirigentes se contradijeron. Merino dijo que el partido tiene que evaluar qué se le dirá a las bases. Ponce dijo que al no participar las bases quedan en libertad de decidir, y Almendáriz dijo que pedirá a sus bases en Sonsonate que voten bajo su propia conciencia.

Ponce es quien más claro expresó una posición que incluso dice estar hablada ya dentro del partido. “Cometeríamos un gran error si venimos y retiramos el candidato y vamos a pedir el voto para Arena. No lo vamos a hacer, ni para Arena ni para el FMLN. Eso no es correcto, nosotros no lo vamos a hacer porque es pérdida de identidad. Al retirar nuestra fórmula dejaríamos en libertad a nuestra gente para que ellos decidan cuál es el futuro de El Salvador, la gente no son objetos para manejarse, los partidos políticos no son dueños del ciudadano, los votantes son libres para tomar la decisión que mejor les convenga”, sostuvo.

Pero Rafael Machuca sigue dejando pistas al aire al asegurar que siempre hubo gente adentro del partido que pensó en un proyecto mucho más grande. “Algo parecido” a la alianza de derechas y que en esa lógica, la candidatura de Tomás Chévez no tenía cabida. “Eso he alcanzado a percibir, pero también está el tema de los recursos”.

El camino, sin embargo, Machuca lo tiene también claro: “El no participar obliga a que la gente se disperse y entonces nos obliga a cada quien a trabajar a su base. Y a la base se le dejará que vote por A o por B y se les dirá que no tengan temor”, dijo.

El diputado Roberto Angulo es de los que comparten que dentro del PCN siempre existió al esperanza de crear la alianza de derechas que proponía Ciro Cruz Zepeda hace un año para impedir que el FMLN tome las riendas del país. Él dice que Tomás Chévez, ahora, no entendió que incluso él pudo formar parte de un proyecto de ese tipo y por eso hizo las conferencias de prensa y dijo lo que dijo. Angulo, no obstante, descartó que haya una decisión de la cúpula para hacer negociaciones con Arena de cara a la presidencial –“no ha habido y no hay hasta el momento”-, pero matizó que así como cualquiera conversa con los amigos decisiones trascendentales, como los políticos lo conversan con los periodistas, sería tonto no suponer que el presidente Saca no estaba al tanto de lo que pasaba en el PCN. “Si no se pudo ir a conversarlo a Casa Presidencial… una llamada telefónica no cuesta nada y pudo haber pasado”, dijo.

“Me recontrarreteequivoqué”

Por la noche, Chévez, en la entrevista concedida a Canal 33, seguía diciendo que a él oficialmente nadie del partido le ha dicho nada sobre el retiro de la candidatura. Si eso se confirma, dijo, aceptará que cometió un error al ingresar a ese partido. “Me recontrarreteequivoqué”, subrayó ante las cámaras. Y ante las quejas públicas de dirigentes como Contreras y Remberto González de que el aporte de Chévez al partido fue pobre, el candidato presidencial devolvió el golpe y la carga de la culpa. En una empresa no se puede culpar al empleado por lo mal que pueda ir la compañía, djio. La responsabilidad es de los administradores, que en este caso serían los dirigentes del PCN. “La dirección del PCN es lo peorcito que he visto en mi vida”, aseguró.

El candidato, que dijo que Dios lo había iluminado para entrar al PCN, había dicho a El Faro, en septiembre, que confiaba en la apertura pecenista como para pensar que estaban decididos a mejorar su fama. “Si yo me pongo a analizar el partido, quizá no estuviera aquí”, dijo.

En la entrevista del 33 dijo que si se confirma su salida del PCN, formará otro partidoo político, porque él entró a la política para quedarse.

En la mañana, al final de la conferencia de prensa, Chévez terminó pidiendo la palabra para mandar un mensaje al pueblo cristiano. “Hermano o hermana en la fe, anote estos proverbios de la Biblia (proverbios 29-2): “Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; mas cuando domina el impío, el pueblo gime”.

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