Las derechas en El Salvador se reestructuran

¿La reinvención de la derecha salvadoreña?

ARENA debiera entrar a un profundo proceso de reingeniería; mientras que GANA, con la habilidad de Tony Saca, le está disputando la hegemonía al grupo económico que sustentó a la derecha en los últimos 20 años, según el analista Alberto Arene.

Por Juan José Dalton / Gregorio Morán

La estampida de ARENA a GANA continúa

Lejos quedaron los días en que Juan Carlos Hernández Portillo, levantaba el puño derecho y entonaba a viva voz el himno de ARENA: ¡Patria Si, Comunismo, No!, contagiado por la delirante multitud que juró lealtad al partido de derecha que cada vez ve alejarse a sus antiguos correligionarios.

Hernández Portillo, un empresario turístico de Cuscatlán, que alcanzó una diputación como suplente por aquel departamento con el partido tricolor se quejó, como lo han hecho todos los disidentes de ARENA, de prepotencia y de otros males que, a su juicio, han vuelto ciego al principal partido de oposición.

Hace unas pocas horas, como lo hicieran antes los ahuachapanecos Rafael Morán Orellana y Eduardo Gomar, y el capitalino Rodrigo Samayoa, Hernández Portillo levantó sus pulgares tras mudar la camisa tricolor de ARENA por la azul naranja de GANA.

Ahora, el partido en formación que le está dando dolores de cabeza a ARENA, tiene 14 diputados propietarios y 9 suplentes. Hernández Portillo es un apóstata de ARENA, misma a la que calificó como “partido robotizado”.

“En ARENA piensan que sus militantes son un robot y (que) en la Asamblea Legislativa uno sólo debe apretar el botón (y votar) por lo que ellos digan”.

El ex arenero que se desempeñaba como director ejecutivo departamental de ARENA, también le envió una dedicatoria a Alfredo Cristiani: le dijo que ha convertido a ese partido político en un “castillo de arena”.

Por eso y por otras razones dejó a la “vieja derecha”, para sumarse a la “nueva más social y más humana”.

Justamente Hernández Portillo utilizó los términos que a juicio de Guillermo Gallegos, uno de los principales dirigentes del partido, define a esa “nueva derecha”. Hace más de 20 años, esos mismos términos fueron utilizados, a su manera, por el entonces partido en formación ARENA.

La diferencia, según Gallegos, es que ARENA perdió el rumbo y se olvidó de sus ideales y por eso era necesario crear un nuevo proyecto político. A él no le cabe duda que GANA superará esas expectativas.

En cuanto a las otras razones que motivaron a Hernández Portillo a dejar al partido ARENA, éste dijo que son el hecho de no haber podido trabajar como hubiese querido, y sabiendo que la gente sencilla no tuvo cabida en el partido que lo lanzó a la palestra pública, prefirió abandonarlo y vestir la camisa de GANA, donde espera encontrar un trato diferente.

También señaló que se decidió a cambiar de partido porque está convencido que desde su nueva trinchera podrá trabajar por contrarrestar la “latente amenaza del comunismo”, representada, según su percepción, por el FMLN, partido con el cual Cristiani y sus seguidores han vinculado a GANA.

Por otra parte, Guillermo Gallegos aseguró que en los próximos días se reunirán con el ex presidente de la República, Antonio Saca, y se le lanzará la invitación abierta para que se sume al partido en formación y, además, pueda dar sus comentarios en torno a cómo ve el escenario político y el futuro de GANA, entre otros puntos.

ARENA ha vinculado a Antonio Saca como el responsable del financiamiento de GANA y aseguró que los miembros de ese partido en formación, han ofrecido grandes sumas de dinero a otros diputados de ARENA para que abandonen este partido.

La semana pasada, los diputados de ARENA firmaron un campo pagado en los principales medios escritos del país en el que expresaban su rechazo a estos ofrecimientos y prácticamente “juraban” lealtad a dicho partido.

SAN SALVADOR – Hasta hace muy poco tiempo la derecha política señoreaba a sus anchas en la conducción de los destinos de El Salvador.

Su señoreo fue en diferentes formas: oscilaban entre dictaduras militares y autoritarismo civil, desde que este país adoptó la vida republicana en el siglo XIX.

Los Acuerdos de Paz entre gobierno y guerrilla en 1992 abrieron la posibilidad de la alternancia política, misma que llegó después de 17 años y de tres intentos fallidos de la izquierda política, misma que asumió la conducción del país el pasado 1 de junio de 2009.

El analista Alberto Arene, ofrece a los lectores de ContraPunto su visión de lo que está ocurriendo actualmente en la derecha local, sumergida en una intensa crisis que ha resquebrajado a su otrora monolítico instrumento de hacer política: Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), al que el analista no cataloga como partido político, menos instituto democrático.

“La derecha salvadoreño mostró una gran unidad y cohesión en un poco más de 30 años: durante la guerra, la pos-guerra y en la primera década del presente siglo. Fue una derecha que ha estado considerablemente unida y cohesionada por diferentes factores. Durante la guerra era por el objetivo de derrotar a la guerrilla (hubo una fase de intensa lucha por derrotar también a la Democracia Cristiana que tenía el ejecutivo). Durante la posguerra fue el ejercicio del poder el elemento fundamental de cohesión, lo que se mantuvo durante 20 años”, dijo el analista.

¿Qué sucede en este momento en la derecha?

“Bueno… Ya era tiempo que se dividiera y que cambiaran. Pero es una situación nueva de la cual no había costumbre ni por parte de la derecha ni del país, como sociedad. El elemento cohesionador del poder (el Ejecutivo) que tenía ARENA ha desaparecido y esa es una de las causas de la división. Hay que tomar en cuenta que ha perdido también el poder Legislativo y existe un poder Judicial más independiente. El sector más vinculado a la gran empresa privada se sienten en la actualidad como en el limbo”.

¿Cómo encuentra esta situación a ARENA?

“Complicado… Ya no existe la cohesión que te da el poder, pero además, hay que tomar en cuenta que ARENA no era ni es un partido político, no funcionaba como tal, no tiene los mecanismos de diálogo ni de búsqueda de consensos ni institucionalidad. Esta combinación se da en medio de la crisis que sufre ARENA”.

Aparece también el ex presidente Antonio Saca…

“Claro, aparece en la escena Tony Saca como se dice: corregido y aumentado. Tiene gran capacidad e iniciativa política, además, que dispone, aparentemente, de recursos considerables. Con Saca aparece por primera vez alguien de la derecha que tiene mayor autonomía para poder operar dentro del sistema político”.

¿Cómo entonces visualiza el futuro de la derecha?

“Antes que eso, lo que te quería decir que no es suficiente perder el poder ni el hecho de no tener un partido político para ver lo que ahora se ve… Se necesita un operador político, un liderazgo político que logre aglutinar el descontento y organizar un nuevo instrumento, es decir, crear eventualmente un nuevo proyecto político. Eso ahora recae en la figura de Tony Saca”.

¿Hay una recomposición del poder al interior de la derecha?

“Las condiciones que se han dado en la derecha es como la tormenta perfecta… Hay una división que es efectivamente profunda y ello implica una recomposición al interior de la derecha”.

¿Quiénes son beneficiarios de esta situación?

“Le es funcional tanto al gobierno como al partido de gobierno (FMLN), les da mayores márgenes de maniobra. Recordemos que en el Legislativo el bloque de la derecha era mayor que la izquierda, pero con la crisis de ARENA y el surgimiento de GANA, el gobierno y el FMLN ahora tienen mayores márgenes de maniobra, en un momento difícil, de crisis económica.  ¿Eso no significa que GANA y el FMLN estén aliados por siempre? La respuesta es no. Hay intereses que corresponden a esta coyuntura, por lo menos de aquí hasta las próximas elecciones legislativas”.

¿A GANA cómo lo cataloga?

“Es un partido de derecha. Que sea de una derecha más o menos popular… Hay que ver qué significa eso: hay que verlo en un programa económico-social. De lo que si no hay duda es que tienen la pretensión de disputarle la hegemonía a ARENA y particularmente al grupo económico que ha conducido a ARENA en los últimos 20 años”.

¿Qué le queda a ARENA en medio de esta crisis?

“Lo único que le queda de esta crisis es refundarse. Crear un partido moderno, más liberal y menos conservador; democrático, con ideas y programas; más de centro derecha que de derecha. Debe dejar de funcionar como una partido que tiene dueños o dueño. Pasa esto por una profunda refundación y reingeniería. Por de pronto no vemos los signos de ese cambio”.

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