El terror en todos los rincones de un país sometido

  • El Ejército toma la seguridad perimetral de las cárceles
  • La UCI del hospital Rosales esta en su máxima capacidad
  • Un clima de temro se generaliza en Mejicanos por rumores de acciones de pandillas
  • El Presidente retoma las medidas fracasadas de los gobiernos de ARENA para combatir a las pandillas terroristas

Image 3204Adolescentes son registrados por una patrulla conjunta de militares y policías en el centro de San Salvador. El Faro Foto

El martes en la mañana, recién empezaba la actividad y el sol aun se desperezaba, cuando el fallecido número quince de la masacre del domingo perdía la batalla por la necedad de vivir. Presentaba quemaduras de segundo y tercer grado en el 65%  de su cuerpo, ahora la estadística se incrementa.

En los hospitales de la periferia de la capital, los quemados se encuentran en diversas condiciones, el fallecido Elías Antonio Gómez, de 24 años de edad, al menos tiene un nombre, la familia recibe el consuelo de poder sepultarlo, mientras en Medicina Legal, los cuerpos carbonizados de mas de una decena de personas no pueden entregarse a los parientes que reclaman angustiados por sellar con ese penoso capitulo de sus vidas.

El director de dicho Instituto, con claro mal humor ante la presión de los parientes y medios de prensa, declaro de forma airada y frustrado “no se puede dar nada, ellos no tienen cara, están completamente carbonizados, no se pueden reconocer” en efecto, los exámenes de ADN determinaran a quien corresponden los restos.

Una familia velaba el cuerpecito de una de las niñas de apenas dieciocho meses de vida, mientras esperaban la entrega de los cuerpos de sus padres, que deberán esperar los resultados para continuar con el luto. En uno de los hospitales, El Rosales, el centro neurálgico de las emergencias en todo el país, una mujer espera la llegada de la muerte, el 90% de su cuerpo y sus vías aéreas se encuentran quemados, el director del nosocomio declara que las posibilidades de vida se reducen al 10%, traduciéndolo, es mas probable que muera en las próximas horas.

Varias familias esperan ayuda para el entierro de las victimas, a los huérfanos y viudas. Entre las otras victimas, las familias sobrevivientes, quedan tres menores que perdieron a su madre en este acto y que meses atrás su padre lo había asesinado los mismos mareros asesinos.

Realmente el grado de terror con que se ejecuto esta masacre le lleva hasta las lágrimas al más pintado. Los sobrevivientes, entre ellos uno que se atrevió a declarar a los medios de prensa, con la exigencia del anonimato, logro relatar como fue detenido el autobús, asesinado el conductor, desviado hasta una calle apartado, y como fueron rociados de balas algunos que tuvieron la suerte de fallecer antes del fuego, como uno de los dirigentes gritaba por rociar el combustible y se cerraban las puertas para prenderle lumbre a aquella pira de sacrificios al terror.

Con su dedo desfigurado, ubicaba en una foto de periódico con los detenidos por este acto, al líder de la banda, al que ejecuto al conductor, al que ordeno la quema y a los que disparaban a los pasajeros que intentaron escapar por las ventanas. Es bien probable que él no comparezca ante el tribunal como testigo por temor a las represalias.

Los relatos de los sobrevivientes están cargados del dolor, y lo más preocupante, con la pena del sobreviviente al recordar a los seres queridos, amigos o conocidos que fallecieron.

En todo el país, en todos los sectores, el acto recibe el repudio total. La indignación y el grito de Ya basta se escuchan aun en círculos y comunidades, el facebook, twiter, se leen los debates, a veces cegados por la cólera por la ineficiencia de las autoridades. Lo peligros es el manejo politiquero que se hace del dolor de los mismos hermanos salvadoreños, las voces por la implementación de la pena de muerte son cada vez mas repetidas y debatidas. La indignación alcanza niveles preocupantes, hasta el pedir que sea el ejército quien combata en las calles estas bandas terroristas derivadas del crimen común.

La derecha, con su máxima expresión el la ortodoxa ARENA, reclama la destitución del ministro de seguridad y justicia y del director de la policía nacional civil; proponen alternativas y tácticas para contener la violencia. Llama la atención semejantes posturas, cuando ellos estuvieron durante veinte años gobernando y tomando medidas y políticas que generaron en la actual situación. Preocupa que ahora ellos traten de ignorar su responsabilidad ante la ola delincuencial, ya que calientan tragedias como esta para su campaña electoral de cara a los próximos dieciocho meses.

La policía se ve rebasada en su actuar, debido a la aprobación de leyes alejadas de la realidad salvadoreña. Se tienen leyes dignas de países desarrollados como Suiza, Suecia o Dinamarca, donde el nivel cultural de convivencia, dista de la cultura de caos que se vive en el día a día del país. Los jueces se amparan en su libertad de juicio para no condenar o aplicar las leyes como debería de ser, permitiendo la escasa aplicación de justicia. La Fiscalia general, carece de profundidad en sus investigaciones, presentando sus acusaciones de forma que se favorezca a los delincuentes y para colmo, los que llegan a ser encarcelados, proponen desde los centros carcelarios el actuar de las maras en calles y ciudades.

De esta masacre, nadie sale libre, la ciudadanía ya se arto de la violencia, esta a punto de reclamar a las autoridades, se escuchan hasta los reclamos por un golpe de estado, esto avivado por la presencia del golpista hondureño Micheletti en una disertación para los ultra ortodoxos derechistas de la Alianza Pro paz y trabajo.

El terror y la inestabilidad son vientos que soplan con fuerza en esta pequeña tierra, que siempre a estado convulsa. Ahora esta guerra se efectúa en cuadras, barrios, colonias y escuelas, guerra que se agiganto por la falta de medidas, educación y valores. La discusión por la lectura obligatoria de la Biblia en las escuelas es un tema que cobra vida con estas acciones, pero de nada sirve la lectura, si los delincuentes ya están fuera de las escuelas.

Las victimas de la masacre, desgraciadamente, seguirán aumentando, la indignación ya alcanzo niveles de indignación, los políticos afilan sus campañas para sus propios objetivos, lejos de la población que se deja contaminar por sus palabras mentirosas. Pero al final, en medio de las palabras, la sangre no para de correr y los malos planifican sus próximos golpes en el anonimato que les cubre con el manto de impunidad.

No hay salida para estos días de dolor y muerte, aun sobre el pavimento, donde fue quemada la unidad de transporte, se encuentran los mechones de cabello de las victimas, zapatos y sandalias que recuerdan que nadie esta seguro, que nadie esta inmune y que nadie, ninguna familia podrá salir libre del dolor del accionar de estos terroristas que se ganaron los espacios para alterar la vida normal de la mayoría,  a golpe de balas y prepotencia, ante la pasividad de las autoridades.

Al momento de esta nota, la policía ya ha capturado a más de media docena de pandilleros, los que han sido recocidos por las victimas en los medios de prensa, entre ellos menores de edad, que fueron los que disparaban contra los ocupantes que trataban de escapar de las llamas,  mismos que se espera que no sean castigados por el temor de los jueces de menores para actuar contra estos criminales.

En las viviendas allanadas, la Policía también decomisó “abundante” munición para fusil calibre 556, así como para calibre 357 y 45. También incautaron cargadores para armas cortas.

La Policía además incautó varias “porciones” de tres tipos de droga: crack, cocaína y marihuana, así como una báscula electrónica para medir las cantidades de las porciones. Esto da a entender que solo bajo los efectos de las drogas, se puede tener semejante desprecio por la vida.

Se plantea que estas acciones son en respuesta al control de los centros penales que hará el ejército a partir del próximo veintiséis de junio. Los lideres de las maras que están recluidos, han amenazado con el levantamiento de una semana loca en repudio a dicho control que les impedirá el ingreso de armas, teléfonos móviles, drogas y toda suerte de artículos para su comodidad dentro de las cárceles. Cabe esperar que acciones de muerte se recrudezcan en los próximos días, quizá horas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s