Defensa de Posada acusa a los abogados del gobierno

El anticastrista Luis Posada sale de la Corte Federal de El Paso, Texas (EEUU). donde comenzó el juicio en su contra con la selección del jurado. El proceso continuará el próximo martes con la presentación de los argumentos por parte de la Fiscalía Federal de Estados Unidos. Los manifestantes, conformados por 19 residentes de Los çngeles, California, arribaron con el fin de apoyarlo en el proceso judicial.
El anticastrista Luis Posada sale de la Corte Federal de El Paso, Texas (EEUU). donde comenzó el juicio en su contra con la selección del jurado. El proceso continuará el próximo martes con la presentación de los argumentos por parte de la Fiscalía Federal de Estados Unidos. Los manifestantes, conformados por 19 residentes de Los çngeles, California, arribaron con el fin de apoyarlo en el proceso judicial.

HéCTOR MANUEL CASTRO / EFE

Por JUAN O. TAMAYO/jtamayo@elnuevoherrald.com

EL PASO, Texas

Los abogados del gobierno federal de EEUU tendieron una trampa a Luis Posada Carriles para que mintiera bajo juramento para poder acusar de cargos criminales al militante anticastrista, alegó su defensa el martes.

Mientras tanto, la jueza federal Kathleen Cardone advirtió que el jurado “no está muy contento que digamos” después de que otra audiencia resultó abreviada por problemas con pruebas de la fiscalía.

“Ustedes van a enajenar a los jurados si seguimos teniendo días de cuatro horas”, afirmó Cardone, quien señaló que había dicho anteriormente al jurado que el proceso duraría unas cuatro semanas.

Cardone dictaminó asimismo que una periodista que recibió un cuadro pintado por Posada, de 82 años, como regalo tiene que presentarlo en la sala del juzgado, y no puede mostrar simplemente fotografías de la obra.

Su dictamen tuvo lugar en un día en que el abogado de la defensa Felipe Millán alegó repetidamente durante su interrogatorio a un abogado del gobierno federal, que los cargos contra Posada tienen su origen en trampas tendidas por el gobierno. El abogado denegó la alegación.

Millán, abogado de El Paso cuya especialidad son las leyes de inmigración, cuestionó a la abogada del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) Gina Garrett-Jackson, radicada en Miami, sobre sus entrevistas con Posada cuando él solicitó asilo en el 2005.

Las respuestas bajo juramento de Posada en esas y otras entrevistas con funcionarios de inmigración son la base de los 11 cargos de perjurio, obstrucción y fraude de inmigración que ahora enfrenta. Las violaciones de inmigración son normalmente asuntos a juzgar por lo civil, y no por lo criminal.

Garrett-Jackson testificó que, aunque ella sabía que Posada no cumplía los requisitos para obtener asilo político debido a sus actividades pasadas, ella le hizo preguntas detalladas porque su deber era “questionar su credibilidad. . . Yo no le creí”.

Testificó además que, mientras se preparaba para el caso de Posada, ella estaba en contacto con unos ocho fiscales federales y agentes del FBI, la Policía de Aduana e Inmigración (ICE) y la Dirección Antinarcóticos (DEA).

Garrett-Jackson también testificó que ella había contactado por correo electrónico a una fiscal federal de Miami, Caroline Heck Miller, para determinar si ella consideraría la posibilidad de “un proceso por lo criminal”, pero la fiscal “no pareció interesada”.

Los cargos en contra de Posada fueron presentados finalmente en El Paso.

La abogada de DHS confirmó asimismo que, cuando le preguntó a Posada cómo había entrado a Estados Unidos, el juez que presidió la audiencia de asilo político le advirtió que el modo de entrada de la persona era irrelevante en cuanto a la decisión de concederle o no asilo.

Pero se le permitió seguir preguntando sobre el modo de entrada porque eso podría influir sobre la posible deportación de Posada.

Posada, quien por mucho tiempo residió en El Salvador y Honduras, ha dicho que él pasó a través de la frontera de México y EEUU. La fiscalía afirma que entró por Miami a bordo del yate Santrina, propiedad de exiliados cubanos.

En sus intercambios a veces acalorados con Millán, la abogada de DHS alegó repetidas veces que sus preguntas a Posada eran “muy normales” en un caso en que el solicitante de asilo político tenía un “historial criminal”.

No es la primera vez que se hacen alegaciones de que a Posada se le tendió una trampa.

La propia Cardone dictaminó en el 2007 que el gobierno federal había usado en efecto las gestiones de inmigración de Posada para reunir pruebas criminales en su contra, y desestimó varios cargos por mentir bajo juramento. Su dictamen fue anulado por apelación en el 2008, y la fiscalía presentó un nueva lista de cargos.

Las preguntas de Garrett-Jackson a Posada cubrieron todas las supuestas mentiras de las que se le acusa: que entró por México; que no confesó haber sido responsable de una serie de atentados dinamiteros en sitios turísticos de La Habana durante una entrevista de 1998 con la periodista Ann Louise Bardach; y que no tenía un pasaporte guatemalteco.

Cardone dictaminó el martes que Bardach tiene que presentar al tribunal la pintura de Posada, un paisaje cubano de 33 por 27 pulgadas, firmado por el veterano colaborador de la CIA y experto en explosivos.

La fiscalía envió la semana pasada una orden judicial de entrega del cuadro en un intento aparente de probar que Posada había tenido en un momento dado una alta opinión de Bardach. El abogado de la defensa Arturo V. Hernández afirmó la semana pasada que Bardach estaba prejuiciada contra Posada.

El abogado de Miami Thomas R. Julin, quien representa a Bardach, presentó la semana pasada una moción para anular la orden judicial de entrega del cuadro, señalando que ya ella había entregado fotografías del mismo.

Julin alegó que exigir a Bardach que trajera el cuadro de su vivienda en California a El Paso sería “irrazonable y agobiante” porque el cuadro es irrelevante con relación al caso y las fotos pueden ser un sustituto adecuado.

Alegó además que transportar el cuadro “crearía un riesgo significativo de que resultara dañado o perdido”, y que presentarlo como prueba en el caso “privaría a Ms. Bardach de su propiedad personal por un período sustancial de tiempo sin que exista justificación alguna para hacerlo”.

El fiscal Timothy J. Reardon III contesto que la moción de Julin “bordea en lo ridículo” y pidió a Cardone que la rechazara. La jueza estuvo de acuerdo.

Hernández pareció anotarse puntos cuando consiguió que un contratista del FBI admitiera que palabras tales como solicit y arrange se pueden traducir al español de varias maneras diferentes.

Posada está acusado de perjurio por haber negado a Garrett-Jackson, a través de un traductor de español, que él hubiera solicitado a alguien u organizado que alguien llevara a cabo los atentados con explosivos en La Habana.

Hernández pidió a la contratista del FBI Maria Semeraro, una miamense de origen cubano que transcribió algunas de las cintas de las entrevistas de Posada con funcionarios de inmigración, para que le diera sus traducciones de esas dos palabras.

Un intérprete judicial, quien estaba haciendo una traducción simultánea al español para Posada, usó vocablos españoles diferentes en sus traducciones.

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