El cambio que todos votamos en El Salvador, se dio en casa presidencial. Mauricio Funes y la derecha más corrupta: GANA Y FUNES S.A.

Los nuevos amigos del presidente

Hablar de los nuevos amigos del presidente es hablar de gente que ha perdido poder. Y, por supuesto, de las personas que han logrado incorporarse al círculo de máxima influencia del gobernante. Pasados dos años del gobierno de Funes, la familia Cáceres ha sido relegada a un segundo plano y su lugar lo han ocupado el empresario Miguel Menéndez y uno de los más oscuros operadores políticos del expresidente Saca.

Sergio Arauz//elfaro.net

Es la noche del 30 de julio y en la mesa principal de una fiesta privada que se celebra en San Salvador destaca el jefe de la familia que festeja. Nicolás Salume I, empresario jerarca de los Salume, primer designado presidencial, importante patrocinador de la campaña del ahora presidente, y figura que el partido Gana ya proclama como uno de sus notables, celebra la boda de Nicolás Salume III, su nieto. La mesa, para 12 personas, es una de varias docenas en este salón acondicionado para recibir hasta a 400 invitados, pero brilla más que las otras: aparte del jerarca Salume, están sentados a ella el empresario Herbert Saca -uno de los operadores más oscuros y controversiales del gobierno de Antonio Saca-, y el presidente de la República, Mauricio Funes. Que el gobernante comparta mesa con dos empresarios en una fiesta privada quizás no tenga por qué llamar la atención, a menos que esos empresarios sean representativos de lo que al cabo de dos años de administración ha ocurrido: que las personas que integran el círculo de mayor acceso al presidente ha cambiado.

Aquella reunión ocurría dos meses después de que Funes prescindiera casi por completo de sus colaboradores más importantes para tomar una decisión que hizo estremecerse a El Salvador durante meses: avalar el decreto 743 para maniatar a la Sala de lo Constitucional. La forma en que tomó esa decisión es, quizás, el mejor reflejo de cómo Funes relegó a segundo plano a los socios claves con que empezó su gobierno y en su lugar dio protagonismo a nombres del partido Gana, y a un tercer empresario que dejó de ser solo un funcionario de segundo nivel para convertirse en el más asiduo del nuevo círculo de máxima influencia. Miguel Menéndez, Mecafé, fue corredor de autos y su negocio más conocido ahora probablemente sea el de la seguridad privada. Fue un patrocinador de la candidatura presidencial de Funes y entró al equipo de gobierno como presidente del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (Cifco).

Mecafé fue uno de los principales promotores del grupo de apoyo que empezó el movimiento de Amigos de Mauricio, pero nunca fue tomado en cuenta como un influyente operador político. Más bien todos lo veían como un amigo -literalmente- de juegos del presidente. El polígono de tiro en las instalaciones del cuartel central de su empresa Cosase era un punto de encuentro, pero en el equipo de gobierno lo veían nada más como un espacio para relajar la acumulación de tensiones de gobierno.

En el gabinete de gobierno hacen la siguiente lectura de aquella fiesta del 30 de julio, que ocurría en el salón principal del Club Árabe Salvadoreño: en la administración ha ocurrido un relevo de poder, y los afectados más notables son los hermanos Cáceres, quienes fueron ignorados en momentos tan relevantes como cuando el decreto 743 llegó a las manos de Funes. Ni siquiera Francisco Cáceres, secretario privado del presidente, fue consultado. A la postre, la sanción expedita al decreto le significó la pérdida de 10 puntos de popularidad a un mandatario obsesionado con las encuestas.

Herbert Saca conoció al presidente durante el período de transición del cuarto gobierno del partido Arena al primer gobierno de izquierdas. Funes nombró a Gerardo Cáceres como su representante para coordinar la transición, mientras que el presidente saliente, Antonio Saca, nombró a su pariente Herbert Saca. Gerardo fue uno de los tres hermanos Cáceres que integraron el movimiento Amigos de Mauricio, y aunque después de la toma de posesión no tuvo un nombramiento oficial, pronto se convirtió en una especie de ministro sin despacho en la administración Funes. El otro hermano, Carlos, fue nombrado ministro de Hacienda. El Faro reveló en marzo de 2010 cómo en el gobierno de Funes ninguna decisión importante se tomaba sin el visto bueno o al menos sin la consulta a los hermanos Cáceres.

Gerardo fue una persona a quien el presidente le prestaba su voz. O, dicho de otra forma, el presidente hablaba a través de Gerardo. Pero eso ya quedó atrás.

Funes empezó su gobierno con otros tres personajes de máxima influencia en sus decisiones, aparte de los Cáceres. Por un lado, Álex Segovia, secretario técnico de la presidencia y cabeza del gabinete económico; por otro, Franzi Hato Hasbún, secretario de Asuntos Estratégicos y cabeza del gabinete de Seguridad, y en un tercer eje Vanda Pignato, secretaria de Inclusión Social y esposa del presidente.

El panorama ahora es distinto. Desde la mitad de este año, la oficina que Funes dio a Mecafé en las instalaciones del Cifco se ha convertido en la segunda oficina más importante del Ejecutivo, solo después del despacho en Casa Presidencial. Al menos eso interpretan un grupo de desconcertados ministros, asesores, funcionarios y dirigentes del FMLN que perciben a Mecafé y Herbert Saca como los nuevos Cáceres del gobierno.

Un exmiembro del gabinete, exasesor de Antonio Saca y exdirigente del partido Arena que sabe del protagonismo que han adquirido estsa personas, dice que nadie debe extrañarse de lo ocurrido. “Acordate que los Cáceres empezaron a recibir las llaves de Casa Presidencial y resto de oficinas estratégicas dentro del gobierno de manos de Herbert Saca y Élmer Charlaix –ex secretario privado de la presidencia”. Este exfuncionario, que pide el anonimato -como casi todas las fuentes que accedieron a conversar con El Faro-, dice que la transición fue el inicio de una relación que se consolidó a partir de noviembre de 2009, cuando se produjo la fractura del partido Arena y nació Gana. Se niega a que se le identifique porque no quiere estropear la relación que mantiene con varios de los involucrados. “Es obvio que uno no puede hablar así estas cosas, los conozco y me veo con ellos seguido”, dice.

Mecafé, el gran anfitrión

Antes de acercarse a Funes, Miguel Menéndez había sido parte de un club de colaboradores de la Arena que lideró Antonio Saca. Su nombre era todavía asociado a Arena a inicios de 2008. Su escritorio en el cuartel central de la empresa de seguridad Cosase lucía un cubo de cristal que solo obtenían algunos donantes importantes del partido suscritos al programa “Todos sumamos”, cuyo propósito oficial era la recaudación permanente de fondos para tejer una red de medianos contribuyentes que fortalecieran la economía arenera. Desencantado, sin embargo, pronto cifró esperanzas en esa figura surgida de la televisión que enarbolaba la bandera del FMLN.

En esa oficina empezó a fortalecerse la relación de Mecafé con Funes. Es un pequeño despacho decorado con fotografías de algunas de sus posesiones y trofeos más preciados, como el Ford Mustang Cobra con el que ganó alguno de sus 11 campeonatos nacionales de automovilismo. En las estanterías también cuelga la foto de un enorme marlin, recuerdo de sus días de pesca, un pesado mero que mató él mismo disparándole con una suerte de rifle acuático, mientras buceaba en el Pacífico. También tiene un yate, un avión y un Ferrari. A esa oficina se presentó con asiduidad el presidente Funes los fines de semana.

Con el triunfo electoral de Funes, Menéndez obtuvo su oficina en el Cifco. Y aunque ya tenía contratos de servicios de seguridad con el gobierno anterior, la nueva administración pronto le amplió la solicitud de servicios y repentinamente uno de los Amigos de Funes y funcionario del gobierno se lucraba de las necesidades de seguridad privada del Estado. Sin embargo, lo que resultó en resentimientos para algunos de los miembros más relevantes del gabinete fue que en alguna medida el poder de Casa Presidencial se trasladó a la oficina en el Cifco, dado que entienden que ahí es donde Mecafé y Herbert Saca asesoran al presidente.

En la página oficial del Cifco en internet, Menéndez sigue apareciendo como presidente de la institución. Sin embargo, al marcar el número telefónica que en el sitio web del Cifco aparece asignado a Menéndez, la mujer que contesta asegura que él ya dejó el cargo y que donde hay que pedir una entrevista es en las oficinas en Cosase.

-Hola, ¿puede comunicarme con el presidente del CIFCO, Miguel Menéndez?

-No, él no es el presidente, si quiere llame a su oficina privada, el presidente de aquí se llama Federico López Beltrán, es el presidente interino.

-Entonces quiero platicar con Federico López Beltrán, el presidente interino.

-Yo le digo. Deje sus datos.

López Beltrán fue juramentado en 2010 por el presidente Funes como miembro de la directiva del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES). Hasta el cierre de esta de nota no hubo respuesta a la petición de entrevista. Pero atendiendo la sugerencia de buscar a Mecafé en Cosase, su secretaria precisó que el amigo del presidente es más fácil de localizar en el Cifco:

-Hola. Con Miguel Menéndez, por favor.

-¿Quién llama?

-Sergio Arauz, de El Faro.

-Mire, llámele a la Feria (Cifco), es más fácil que lo pueda controlar allá.

-Le voy a dejar un recado. Dígale que me urge hablar con él porque estamos trabajando un reportaje que lo menciona.

-Yo le doy su recado, pero es más fácil que lo localice en la Feria -insistió.

Cosase es el nombre comercial de una agencia privada de servicios de seguridad, que sus competidores también describen como una compañía fabricante de munición e importadora de armas de fuego. Este fue unos los focos que captó la atención de la embajada de los Estados Unidos desde que Funes ganó la elección.

Uno de los cables de la diplomacia estadounidense filtrados por WikiLeaks revela que la embajada realizó algunas entrevistas con algunos de los principales damnificados por el cambio de gobierno. Entre las entrevistas realizadas por el encargado de negocios, Robert Blau, está la del gerente de una de los principales importadores de armas de este país que tenían contratos privilegiados con el gobierno del presidente Saca. Dice Blau en este memorando etiquetado como CONFIDENCIAL: “De acuerdo con uno de los mayores comerciantes de armas de El Salvador, la Policía Nacional Civil (PNC) se está moviendo de las armas fabricadas en Estados Unidos y cambiando proveedores hacia un prominente patrocinador de Funes. Sin embargo, el ejército salvadoreño se mantiene comprometido con la compra de equipo manufacturado en Estados Unidos. Ninguno de los movimientos es sorprendente debido a los vínculos políticos involucrados en el negocio de armas salvadoreño y las documentadas dificultades financieras de la PNC.”

El proveedor que habla con el encargado de negocios de la embajada es José Miguel Díaz, gerente general del Centrum, empresa de Gustavo López Davidson, un ex miembro del Consejo Ejecutivo Nacional del partido Arena (Coena). El ejecutivo de Centrum asegura que la PNC estaba virando hacia un nuevo proveedor, de nombre Miguel Menéndez. “(Díaz)dijo que Menéndez era dueño de su propia fábrica de munición, pero que el pequeño negocio de importación de Menéndez estaba sobre todo concentrado en “revólveres basuras argentinos”. Díaz reconoció que aún antes del cambio de gobierno, la PNC se había estado alejando del armamento estadounidense y favoreciendo a equipo de Brasil, Argentina e Israel porque lo podían comprar más barato y obtenerlo rápidamente.”

El Faro reveló en 2010 que la empresa de Mecafé había ganado en el primer año de gobierno de Funes 2.5 millones en contratos con instituciones del Ejecutivo. La Subsecretaría de Transparencia, ante petición de este periódico, determinó que de 15 contratos en servicios de seguridad ganados por la empresa de Miguel Menéndez 10 surgieron de mecanismos transparentes, pero otros cinco, por un monto de 1.5 millones de dólares, le generaban dudas.

Mandos policiales consultados por el periódico aseguraron que las compras de armas y municiones son realizadas por el Ministerio de Seguridad, y que hasta el cierre de esta nota no había ninguna licitación que abiertamente hubiera favorecido irregularmente a Cosase.

Todas las fuentes consultadas por este periódico –algunas con oficina en Casa Presidencial, otras, miembros o personas muy cercanas a las direcciones de los partidos FMLN y Gana, otras con rango de ministros y otras con cargo de diputados- coinciden en algo: Miguel Menéndez empezó como uno de los apoyos de campaña, siguió como un amigo de tiro, continuó como un contratista del Estado, y es hoy un consejero privilegiado del presidente.

Funes&Gana.gob.sv

La llegada de Herbert Saca al círculo de máxima confianza de Funes es algo que algunos atribuyen a la fractura de Arena. Un dirigente nacional del FMLN dice tenerlo claro: Gana y Funes gobiernan en sociedad. Y menciona a Gana porque para este miembro de la Comisión Política efemelenista, Herbert Saca equivale a Gana y si el gobernante necesita votos en la Asamblea Legislativa para impulsar su agenda, ahí los encontró. “Sin Gana no habría votos, al fin y al cabo es un aliado del presidente. Aquí es donde entra Herbert Saca, él es Gana”, dice este político.

En la Asamblea Legislativa no son pocos los que piensan que detrás de Gana está Herbert Saca, quien durante la administración anterior tuvo en sus manos tal poder que fue uno de los factores de la fractura del gabinete de Antonio Saca. Funcionarios del gobierno de Saca fueron los primeros en reconocer a los periodistas el rol de operador político que Herbert tenía. Luego, el partido Arena, en el momento de la ruptura en octubre de 2009, señaló a Herbert y al exmandatario como los responsables de dividir al partido.

Ahora, en la Asamblea abundan quienes afirman que Herbert es el operador político de Gana, una especie de buscacandidatos que sale de cacería a los otros partidos políticos. El dirigente pecenista Antonio Almendáriz resume el rol por el que él ha conocido al primo del expresidente Saca: “Herbert Saca es el verdadero presidente de Gana. Aquí en la Asamblea Legislativa todo el mundo lo dice, que cuando quieren hablar algo directamente le hablan a Herbert Saca, no a Andrés Rovira.”

Si Herbert Saca es Gana, la foto del presidente sentado a una mesa en la que también está Herbert Saca adquiere más sentido al ver las votaciones legislativas y las declaraciones de apoyo que realizan casi semanalmente dirigentes de Gana, especialmente en temas que no son agenda típica de las derechas en ninguna parte del mundo, pero que los exareneros apoyan entusiastas.

Estos son algunos titulares de prensa publicados por diversos medios en los últimos meses: Gana apoya crear impuesto al gran capital para la seguridad; Gana apoya envío de tropas hacia Afganistán; Gana apoya que el gobierno compre aviones de combate; Gana respalda a Salume como designado presidencial; Gana aplaude llamado a la unidad para afrontar la delincuencia que hizo Funes; Gana apoya el veto del presidente a la Ley antitabaco… y en varias ocasiones, Gana salió con un pronunciamiento de estos aún contradiciendo el voto que habían emitido en un primer momento.

Herbert Ernesto Saca es el accionista principal y fundador de HS Imports o Importaciones HS, una empresa comercializadora de carros usados que factura ingresos por más de un millón de dólares anuales, según registros del Ministerio de Hacienda. Escasamente mencionado en los medios de comunicación, fundó su compañía en 1991, y fue solo hasta el gobierno de su pariente cuando su nombre comenzó a ser citado cada vez con mayor frecuencia por miembros de aquel equipo de gobierno que, desconcertados, no sabían qué funciones tenía, pero tenían la convicción de que era poderoso.

Saca participó en las negociaciones que sostuvieron las cúpulas de Arena y FMLN para abordar uno de los momentos de la historia reciente que más titulares abarcó: Belloso, el tirador que en julio de 2006 mató a dos policías frente a las cámaras de televisión en medio de una protesta que parecía pacífica. En ese momento, el entonces ministro de Seguridad, René Figueroa, comentó a El Faro sobre la ronda de negociaciones que sostuvieron las cúpulas de los partidos para bajar los ánimos. El Faro publicó un reportaje titulado “Las reuniones secretas entre Arena y el FMLN”, que consigna que fue en la casa de Herbert Saca a la que asistieron los dirigentes de ambos partidos para iniciar una larga ronda de reuniones.

Asimismo, Herbert Saca participó como negociador del gobierno con los empresarios de buses ofreciéndoles subsidios y fue mediador para aprobar el decreto que significó en un principio casi 40 millones de dólares para los transportistas, 200 dólares por cada microbús y 400 por cada bus. El 17 de diciembre de 2007, El Faro público un reportaje en el que explicaba el rol de Herbert Saca. “Herbert Saca fue el que estuvo más cerca de los transportistas cuando se hablaba de paros, alza al pasaje de bus y subsidios para aliviar la carga económica del alto precio del combustible”, dijo en su momento Genaro Ramírez, presidente de la Asociación de Empresarios de Autobuses Salvadoreños.

En el gabinete y en el FMLN están seguros de que el poder de Herbert Saca -antes y ahora- también tiene que ver con la capacidad de hablar con José Luis Merino, otro que estuvo en las negociaciones sobre cómo manejar públicamente el ataque de Belloso -un exconcejal del FMLN en Mejicanos- a los policías antimotines.

¿Y dónde queda Antonio Saca? Las vinculaciones del expresidente con Gana brillan más que las de su primo, Herbert. Dentro de Gana, el expresidente es visto como un gurú que se niega a bajar a dar consejos diarios y delega en Herbert. Sin embargo, hay quienes creen que Herbert no está plegado a los intereses de su primo y que lidera con cierta autonomía el partido.

El Faro llamó en dos ocasiones al teléfono de Herbert Saca para pedirle una entrevista. También dejó en su oficina un mensaje escrito con la petición de entrevista, pero no respondió. El expresidente tampoco atendió las peticiones de entrevista.

A estos acercamientos se añaden los claros gestos de Funes hacia Gana en varios escenarios. Aparte de proponer a Nicolás Salume como primer designado presidencial, en las dos ternas que el gobernante envió a la Asamblea Legislativa también aparecía la dirigente de Gana Silvia Aguilar. Ese guiño a Gana lo que significaba era que el presidente estaba dispuesto a que en su ausencia y en la ausencia del vicepresidente, las riendas del país pudieran ser tomadas por una dirigente de Gana antes que por cualquier efemelenista.

Además, la empresa estatal CEL se ha convertido en un muestrario de la penetración de Gana en el aparato del Ejecutivo. Irving Pabel Tóchez, presidente de la Comisión Hidroeléctrica del Río Lempa llegó a la empresa estatal como sustituto de la ex viceministra de Hacienda Carmen Elena Pineda. Esta es una persona de confianza de Carlos Cáceres, ministro de Hacienda, a quien él mismo había recomendado.

Cuando Funes llegó a la presidencia, relevó a Tóchez en la dirección ejecutiva de la CEL. Dos años después, el exdirector de Impuestos Internos no solo está reincorporado en la institución, sino que con el cargo de presidente. Aunque no hay una prueba de que Tóchez esté afiliado a Gana, para los funcionarios de este gobierno, dirigentes areneros y efemelenistas, el nuevo presidente de CEL representa los intereses de los Saca y, por lo tanto, los de Gana.

Legalmente existe una huella que vincula a este funcionario y al expresidente del país. Tóchez fundó hace más de una década una empresa de contabilidad llamada Tóchez Fernández Ltda., y según el Centro Nacional de Registros es la firma auditora externa del grupo Samix, la red de 12 estaciones de radio propiedad de Antonio Saca.

Los libros del Centro Nacional de Registros también consignan que Andrés Rodríguez Celis, miembro del movimiento Amigos de Mauricio, es accionista de la misma empresa fundada por Tóchez. De las mil acciones con las que empezó la empresa en 2000, cada uno se repartió la mitad. Celis es el presidente del Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP).

Otro episodio que algunos califican como una nueva batalla perdida por los Cáceres ante el empuje de los Saca es el relevo que Funes hizo en la presidencia del Banco Hipotecario. Manuel Rivera sustituyó a Carlos Ortiz. En el gabinete económico, Ortiz era reconocido como un hombre de confianza de los Cáceres. Dos  funcionarios que estuvieron en la junta directiva del Banco aseguraron a El Faro que Carlos Cáceres y el presidente tuvieron una intensa discusión al respecto. Uno de estos funcionarios asegura que esta fue una jugada de Mecafé, en la que Herbert Saca también estaba involucrado.

-A mí Carlos Cáceres me he dicho que Rivera es hombre de Mecafé.

-¿Cuál es la diferencia entre Carlos Ortiz y Manuel Rivera?

-Carlos es un técnico que ya había sido apoyado por toda la junta directiva del banco, donde están representantes de diferentes instituciones. Manuel fue impuesto sorpresivamente por el presidente. Además,  dentro de su currículo tiene el antecedente de haber trabajado en Credisa, banco que entró en quiebra y provocó un escándalo financiero a finales de los 90.

La virtual soledad del 2 de junio

Cuando Mecafé y Herbert Saca comenzaron a brillar más y a lucir como los nuevos amigos del presidente, Funes estaba por cumplir dos años de gobierno. El jueves 2 de junio, Funes dio trámite expedito al decreto 743 aprobado por la derecha parlamentaria, y casi nadie en Casa Presidencial se enteró de la decisión del gobernante, sino hasta el día siguiente, cuando el país supo que el gobernante había sancionado el decreto. Poco después de la sanción al 743, el presidente -cuenta un asesor de Casa Presidencial- tuvo discusiones muy intensas por separado con Gerardo Cáceres y con Álex Segovia, a propósito de la decisión del mandatario.

-¿Qué paso?.

-Álex Segovia casi que amenazó con renunciar. Solo eso te voy a decir.

En el gabinete se habla de antes y después de este decreto que amarró a la Sala de lo Constitucional. El jueves 2 de junio, la Asamblea Legislativa sorprendió a El Salvador con la reforma a la Ley Orgánica Judicial, maniatando a los magistrados de la Sala de lo Constitucional. Sin discusión de por medio, el decreto fue aprobado por Arena, PCN, Gana y PDC, y llegó a las manos de Funes esa misma tarde. Este le dio su firma y nadie -o casi nadie- del equipo de máximo nivel del gabinete parecía enterarse de lo que pasaba. Funes estaba con Mecafé y con el secretario jurídico de la presidencia, Ricardo Marroquín.

Nadie del gabinete, incluidos sus más cercanos colaboradores, sospechaba que Funes iba a sancionar en tiempo récord el decreto. Esa noche, el secretario privado y Gerardo Cáceres intentaron hablar por teléfono con él, intentaron localizarlo por medio del servicio de mensajería instantánea de BlackBerry. Ninguno tuvo éxito. Se fueron a dormir con la incertidumbre de qué pensaba Funes sobre el decreto legislativo.

Las cabezas de las tres Secretarías que funcionan como manos poderosas de la presidencia, la Técnica, la de Asuntos Estratégicos y la de Inclusión Social, es decir, Segovia, Hasbún y Pignato, no fueron consultados en una decisión que a la larga significó una ruptura en el gabinete. Tampoco el secretario privado, Francisco Cáceres.

Al siguiente día, viernes 3 de junio, el ambiente en Casa Presidencial era de confusión y desazón. “A mí me consta que la gente de más alto nivel no supo nada sino hasta la mañana siguiente”, recuerda un funcionario con oficina en la casa de gobierno. “Ni Gerry (Gerardo Cáceres) ni Chico (Cáceres) ni David Rivas (el secretario de Comunicaciones) sabían nada… la gente sentía que había sido un golpe de la oposición que había surgido en su propia casa”, añade.

Este ejecutivo del gabinete dice no haber encontrado a nadie del gabinete que dijera que le parecía bien que Funes hubiera sancionado el 743. El Faro solicitó entrevista con Vanda Pignato para conocer su versión, dado que hay quienes le atribuyen duras críticas a la relación tan cercana que se ha forjado entre Funes y Mecafé. La secretaria de Inclusión Social respondió por escrito que se rehusaba a conceder una entrevista. Precisó que desde su cargo no tiene la injerencia que algunos le atribuyen. “Mis opiniones al señor Presidente sólo son en el ámbito de mi competencia y en los momentos que él tiene a bien solicitármelas”, dijo.

La Secretaría Técnica de la Presidencia no respondió a la petición de entrevista que le hizo este periódico. El secretario de Asuntos Estratégicos, Franzi Hato Hasbún, prometió dar una entrevista después de la publicación de este reportaje. El presidente Funes no ha respondido a reiteradas peticiones de entrevistas.

La siguiente voz es de un funcionario de Casa Presidencial que se dice sorprendido y decepcionado por el presidente, pues también vivió la amarga mañana del 3 de junio, cuando supo de la sanción al 743 y de la forma en que Funes lo hizo.

 -El gabinete amaneció deprimido en todos los niveles, desde los ministros hasta los empleados.

 -¿Por qué nadie renunció?

 -Metió el germen en unas cabezas, pero nadie se atreve, no hay unidad, ni un líder, solo el presidente.

Se niega a dar más detalles porque estos lo delatarían y teme perder el cargo. Comenta que el gabinete está constituido por gente que tiene un compromiso individual, no con el FMLN, ni con Mauricio Funes. Un gabinete de lujo, que refleja el cambio que Funes prometió, pero que no trabaja como equipo.

Desde el 2 de junio, el consejo de ministros completo ha tenido una sola sesión de trabajo. El gabinete funciona cotidianamente a la sombra de las decisiones de dos personas: Hasbún y Segovia.

El presidente es consciente de lo que pasa. Fue consciente del 743. De hecho, a finales de junio, justo cuando lanzó la propuesta de reformas a la ley de procedimientos constitucionales, Funes convocó a gente cercana para intentar remediarlo. Parieron la propuesta que eliminaba el 743, pero que no fue bien recibida en la Asamblea.

El primer día de Funes como presidente, su mensaje de toma de posesión causó entusiasmo a muchos, por la expresión clara de ruptura con el pasado inmediato. “Errar es humano, pero evitar el error es, igualmente, un atributo de todos los hombres y de todas las mujeres. Y evitar el error comienza por no hacer lo que algunos hicieron mal en este país: gobernar para pocos, ser complaciente con la corrupción, temer y ser cómplice del crimen organizado, pactar con el atraso en todas sus formas de expresión”, leyó con vehemencia ese 1 de junio de 2009.

Dos años después, buena parte de su partido y su gabinete le reclaman a escondidas por privilegiar los consejos de amigos como Mecafé y Herbert Saca. Están celosos de lo que consideran una verdad incontrovertible: que los tres se reúnen a discutir asuntos de gobierno en el Cifco. “Se echan los cinta azul”, dice una persona que ha escoltado al presidente hasta el lugar. Cinta azul es la marca más exclusiva de la casa de güisqui Johnnie Walker. Una botella de ese licor cuesta en el mercado casi los 250 dólares.

Son las voces de una decepción que se disparó a partir de la aprobación del 743. Segovia, Hasbún y Pignato saben que esa cercanía con Gana y con uno de los más oscuros personajes de la administración Saca reflejan un cambio, saben que medio gabinete está asustado, pues ellos mismos han escuchado las expresiones de temor de los funcionarios sobre el rumbo del país y sobre quiénes toman las decisiones.

Uno de esos ministros que reclaman a escondidas explica por qué tras tanto descontento aún no hay renuncias. Es un ministro del FMLN que dice que no va a renunciar, pese a que no le gusta la sociedad con Gana ni la cercanía del presidente con Herbert Saca.

-He hablado con mucha gente de este gabinete y parecen los indignados. ¿Por qué no renuncian?

-La gente votó por un cambio. Los ministros creen que ese cambio no se expresa solo en el presidente.

-No entiendo.

-Imagina: ¿Qué pensarías si llega al Ministerio de Salud otra gente?

-¿Puede ser más específico?

-¿Te gustaría ver militantes de Gana y subordinados de Herbert Saca en el Ministerio de Salud? Por eso nadie va a renunciar. Cada uno cree que está haciendo algo desde su trinchera.

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La Tendencia Revolucionaria dice no trabaja en debilitar al FMLN

TRLíder de la Tendencia Revolucionaria sostiene que ellos ya son un grupo de izquierda, pero se distancia de la izquierda que representa el FMLN.

 

Antonio Soriano

diario el mundo

Dagoberto Gutiérrez, líder de la Tendencia Revolucionaria (TR), respondió ayer a la acusación que lanzó Roberto Lorenzana, vocero del FMLN, de que la TR quiere debilitar al Frente y al gobierno para presentarse como fuerza alternativa de la izquierda.

 

Para el dirigente de la TR, Lorenzana se equivoca al decir que el grupo quiere aparecer como fuerza alternativa de izquierda.

 

“No queremos surgir; ya surgimos. No nos consideramos, somos fuerza de izquierda, pero somos una izquierda nueva”, dijo.

 

Incluso, le dijo al vocero del FMLN que tanto la TR como el Movimiento por la Democracia Participativa (MDP) se consideran “una izquierda nueva” y no una izquierda como la que representa el partido FMLN.

 

Para Gutiérrez, el Frente es una “izquierda de derecha” o “una izquierda de ARENA”.

 

“Somos fuerza de izquierda, pero una izquierda nueva y una nueva izquierda. Somos una izquierda que es izquierda. Y hay una izquierda que es derecha”, comentó.

 

Agregó que el FMLN se ha convertido solo en “la izquierda de ARENA”. Igual considera de que el partido ARENA es “la derecha del FMLN”.

 

TR izquierda nueva

La lectura del secretario de comunicaciones del FMLN, la estrategia de la  TR lo que busca es debilitar al gobierno como al FMLN .

 

Sobre esa interpretación, Gutiérrez dice que la TR no trabaja en eso porque tanto gobierno como FMLN ya están debilitados. “Al gobierno actual no se le puede debilitar porque ya está debilitado. Al partido FMLN tampoco se le puede debilitar porque ya está debilitado”, comentó.

 

Gutiérrez dijo que hablaba en nombre de la secretaría que ocupa en el MDP porque para él ese movimiento es la TR y la TR representa a esa agrupación.

 

Aseguró que ese movimiento tiene tres proyectos: trabajar para que la gente aprenda a hacer política, que aprenda a desarrollar su organización política y con el fin de que sean posibles las candidaturas independientes.

 

Como cuarto punto, explicó, trabajar por la construcción “de un nuevo Estado”.

 

Dagoberto Gutiérrez, de TR, descarta lanzarse a diputado

 

Antonio Soriano

diario el mundo

Dagoberto Gutiérrez descartó ayer que vaya a buscar una candidatura de diputado independiente para las elecciones del próximo año.

 

El dirigente de la TR dice que él es un luchador social y político, pero sin aspiración a tener un cargo público como una diputación de la Asamblea Legislativa.

 

“Yo no soy candidato de nada, ni candidato de nadie. Yo soy un luchador social  y político”, aseveró.

 

El también líder del Movimiento por la Democracia Participativa (MDP), dice que como luchador social y político su aspiración es que “la gente haga política y que como país sobrevivamos. ¡Eso es todo!”, dijo.

 

Gutiérrez aseguró que el grupo MDP que dirige va apoyar algunas candidaturas independientes, y que incluso podrían hacer alianza con algunos partidos políticos, comunidades y con otros movimientos de cara a las elecciones próximas.

 

Pero descartó que el MDP vaya a trabajar por crear líderes que busquen las candidaturas a diputados de la Asamblea Legislativa.

Entrevista a Mauricio Funes en México “represento una izquierda sensata y pragmática” (tomado de: contrapunto.com.sv)

frontfunes

Entrevista con el presidente durante su visita de Estado a México  

Por Víctor Flores García

Fotos: Ernesto Ramírez

MEXICO DF – El Presidente Mauricio Funes (51 años) cumplió este mes de junio dos años al frente del gobierno de El Salvador, de un mandato de cinco. En una entrevista celebrada en el marco de su vista a México, la semana pasada, el mandatario es enfático para disipar las dudas sobre su apuesta al modelo de Brasil, a una asociación estratégica con el presidente estadounidense Barack Obama y a un claro distanciamiento del presidente venezolano Hugo Chávez y los hermanos Fidel y Raúl Castro.

Experimentado en el arte de la argumentación cara a cara, Funes acepta mi propuesta de que, dos años después, recorramos las ideas que me expuso en un diálogo para la revista Milenio Semanal, días antes de ganar la elección en 2009  (http://www.msemanal.com/node/230), reproducida en aquella ocasión por  ContraPunto el día de su victoria.

La propuesta que le hice fue confrontar aquel intercambio que sostuvimos cuando manejaba él mismo su camioneta de campaña y lo acompañé como copiloto, con su nueva experiencia como primer mandatario de izquierda en el país centroamericano.

Con la imponente vista de la megalópolis mexicana, esta es la segunda entrevista-balance, celebrada durante casi una hora en la suite presidencial del piso 41 del Hotel Intercontinental, con el estímulo de varios cafés expresos y de un par de pequeños puros del tipo petit-corona. A petición de Juan José Dalton, ofrezco una versión extensa de la entrevista publicada este domingo en la misma revista mexicana.

Apasionado por la polémica de sus planteamientos retadores, el Presidente Funes reafirma su distancia con el FMLN, cuyo liderazgo ubica más cerca de Chávez y los Castro: “No sólo represento el proyecto de una izquierda moderada y democrática, después de mis dos años de gobierno diría también que represento una izquierda sensata y pragmática”.

Con una sonrisa irónica, se refiere a la “derecha radical” que mantiene el temor de que su gobierno tiene como rumbo del Socialismo del Siglo XXI, acuñado en Venezuela: “En estos dos años, mi gobierno no ha tomado ninguna decisión que haga pensar que el proyecto por el que hemos caminado se acerque al cubano o al venezolano”.

De la misma manera, no rehúsa explicar los pactos y acuerdos con un sector de la derecha, representada por el ex presidente Antonio Saca: Ese es “un sector moderado, una derecha popular, no populista, una derecha que no está comprometida con los intereses de grandes grupos empresariales y que no ven en el Estado una especie de aparato puesto al servicio del FMLN”.

En cambio, apunta hacia el sector “radical” del ex Presidente Cristiani como obstáculo. Esa derecha quiso poner en la mesa de los poderes del Estado las extradiciones de los responsables de la masacre de los sacerdotes jesuitas que encabezaba Ignacio Ellacuría, las cuales podría exigir la Audiencia Española y que Funes está dispuesto –me dijo- a cumplir la petición, si lo aprueba la Corte Suprema de Justicia: “Ese tema no creo que sea un problema para la derecha. Ese es un temor que tiene el ex presidente Alfredo Cristiani y el grupo de altos jefes militares que estuvieron comandando las operaciones contrainsurgentes durante la guerra”.

Identificar los obstáculos de los consensos nacionales dominó la conversación. El mayor obstáculo para los acuerdos y pactos nacionales que propone su gobierno de coaliciones, el mandatario los coloca en esos sectores de la “derecha radical”: “Hay sectores de una derecha política y empresarial que no tienen visión de país, muy temerosos, que quieren acabarse a como dé lugar al FMLN, y que desean que el Presidente de la República sea un socio para acabarse al FMLN e impedir que pueda ganar las próximas elecciones presidenciales”.

Y hablando de elecciones, aprovechó para enviar un mensaje abierto al FMLN “de hueso duro”, si piensa ganar las elecciones de 2014: “No basta con que a este gobierno le vaya bien, la población debe percibir que el próximo candidato presidencial que lleve el FMLN y que tenga las posibilidades de ganara las elecciones sea una especie de continuidad de este gobierno”. En otras palabras un moderado o un reformador.

Y dirigiéndose a esa población que podría estar desencantada por la ausencia de soluciones a las urgencias cotidianas, acepta el reto, que atribuye a la crisis global y la falta de acuerdos: “Con aquella herencia de 20 años, a dos años de gobierno estamos en un país donde los sectores populares dicen que estamos en un país donde la situación económica es peor que la de antes que llegara este gobierno”.

Esta es la entrevista completa, celebrada poco después de reunirse con el hombre más rico del mundo, Carlos Slim, a quien le sacó el compromiso de aumentar sus inversiones en El Salvador en  300 millones de dólares.

ALIANZA CON EEUU Y BRASIL

¿Cómo ha sido su relación con el presidente Barack Obama, como mandatario de izquierdas  moderadas?

Para mi gobierno ha sido importante el lanzamiento del programa de Asociación para el Crecimiento, que ha hecho el presidente Barack Obama. La primera vez que me reuní con él, en marzo del año pasado en Washington, le dije que la mayor apuesta que podría hacer Estados Unidos era ver de manera distinta a los países que ha tratado como su traspatio. No debe vernos sólo como aliados para combatir el terrorismo y el crimen organizado, sino también para reducir la pobreza y la exclusión social. Así, se van a lograr tasas de crecimiento económico  sostenidas, que permitan reducir los flujos migratorios, y eso le conviene a Estados Unidos.

¿Ha cambiado el enfoque del tema migratorio de Estados Unidos con Obama?

Estos flujos no se reducen poniendo muros fronterizos, que siempre lo atraviesaninnerfunes1 o aprobando leyes antiinmigrantes o xenófobas, que siempre las burlan. La migración salvadoreña no se ha reducido después de las iniciativas antiinmigrantes que han promovido algunos estados, como Arizona o la matanza de migrantes en San Fernando, en Tamaulipas. Eso no ha desmotivado a los salvadoreños que siguen su ruta para llegar a Estados Unidos. Mientras no creemos oportunidades de educación, empleo y un mayor nivel de bienestar, los salvadoreños se seguirán marchando del país. Yo le decía a Obama que si quería reducir los flujos migratorios y los problemas de seguridad nacional debería ayudar a los países de donde salen los migrantes, para que no salgan más. Y esto no se logra impidiéndoles de manera represiva ingresar a Estados Unidos en busca del sueño que no pueden lograr en sus países de origen; sino ayudando a los países de origen, para que se creen las oportunidades para que no quede como única válvula de escape la emigración. Eso se busca con el Asocio para el Crecimiento con Estados Unidos.

¿Su apuesta es al Norte estadounidense o a la Sudamérica de Brasil?

La apuesta de El Salvador al corto y mediano plazo es diversificar sus destinos de exportación. Ha sido un error ver sólo hacia el Norte y en los dos años de mi gobierno hemos intensificado nuestras relaciones con economías emergentes que se han convertido en paradigmas del desarrollo, de manera particular Brasil. El modelo brasileño apuesta a reconstruir el tejido productivo brasileño y a invertir en los pobres. El presidente Lula da Silva, a través de los programas de combate a la pobreza y la exclusión social, logró en sus ocho años de gobierno que salieran de la pobreza 30 millones de brasileños, que se han convertido en clases medias. Él construyó un mercado interno más activo al que heredó, lo que hizo posible el crecimiento de la industria local. Cuando llegó la crisis de 2008-2009, Brasil fue de los países menos afectados porque no depende que sus productos los compren Estados Unidos o Europa, sino en la fortaleza de su mercado interno. Lula, mi amigo, al principio de su gobierno no le apuesta a los tratados comerciales, pero una vez consolidado el mercado interno, al fin de su mandato, los empieza a buscar. Él estaba interesado en el acuerdo con México, por ejemplo.

¿Sigue entonces inspirado en el modelo del Brasil heredado por Lula?

El brasileño es el modelo que debe seguir El Salvador. Hay que invertir en los pobres, para que ingresen al mercado interno y a la par hay que promover el desarrollo del sector agrícola y la industria local. Para eso hay que apoyar a la pequeña y mediana empresa. Por esa razón, ahora promovemos la creación de una banca de desarrollo que desapareció hace ya años en el país. Necesitamos que trabaje a partir de una agenda nacional que apoye a los sectores que lo necesitan. Volteamos al Sur, Brasil, pero no descuidamos al Norte, EEUU. Y ahora buscamos la creación de una banca de desarrollo, basada en el paradigma brasileño. Nos interesan alianzas con economías fuertes sin descuidar nuestra mirada al norte, pero a los EEUU hay que mirarlos de manera diferente.

EXTREMISTAS DE IZQUIERDA Y DE DERECHA

¿Cómo puede garantizar que el proyecto del FMLN no va a caminar por la línea del chavismo venezolano? 

Yo agregaría a la opinión que le expresé hace dos años, antes de ganar la elección, que no sólo represento el proyecto de una izquierda moderada y democrática, sino que después de mis dos años de gobierno diría también que represento una izquierda sensata y pragmática. Los extremismos y el radicalismo de un signo u otro no conducen a nada, menos en un país como El Salvador. Tanto puede ser un obstáculo al crecimiento y el desarrollo una izquierda radical, como lo puede ser una derecha radical. Hoy enfrentamos la oposición de un sector de la derecha radical, entronada en el principal partido de oposición ARENA y en las cámaras empresariales.

¿Existen razones para temer que usted se incline por el modelo de Hugo Chávez?

La derecha radical sigue teniendo temores infundados de que mi gobierno no tiene rumbo o que si lo tiene es el rumbo del socialismo chavista del siglo XXI. En estos dos años, mi gobierno no ha tomado ninguna decisión que haga pensar que el proyecto por el que hemos caminado se acerque al cubano o al venezolano.  Primero, porque las condiciones históricas no son las mismas; y, segundo, porque tenemos a la tercera parte de nuestra población viviendo en Estados Unidos. Por razones de carácter pragmático no podemos tomar decisiones económicas o políticas que nos enfrenten a Estados Unidos. Más ahora, cuando es uno de nuestros socios más importantes para nuestro crecimiento y desarrollo; ahora que entra en vigencia el acuerdo de asocio estratégico para el crecimiento. La derecha insiste en que vamos camino al socialismo del siglo XXI porque insiste en negar la realidad y quiere ver a mi gobierno como cooptado por el partido en el gobierno, el FMLN, cuyo liderazgo está más cerca de las ideas del Presidente Chávez y de los hermanos Castro que las ideas del Presidente Lula y la Presidenta Dilma Rousseff.

¿Usted ve en el FMLN la posibilidad de cambiar para no obstaculizar su proyecto político?

Las posibilidades de que el FMLN se convierta en una fuerza que no sea obstáculo al crecimiento al desarrollo existen. Creo que el FMLN ha dado señales de que ha tenido que adaptarse a las circunstancias y esto le llevó durante la campaña a modificar su discurso y hasta su visión estratégica. Cuando los dirigentes del FMLN dicen que no renuncian a la construcción del socialismo, habría que entender lo que quieren decir con socialismo. No se están refiriendo al socialismo cubano ni se refieren a lo que de socialismo puede tener Venezuela. Ellos, lo que están buscando es construir un modelo de sociedad donde se supere la pobreza, la exclusión social y haya mayor participación de la población en la toma de decisiones, que decida y viva en democracia, donde las instituciones seas fuertes.

¿Y ese nuevo modelo cómo se llamaría?

No importa cómo se llame eso. Si el FMLN es coherente en ese planteamiento y toma decisiones en el futuro acordes a esa posición estratégica, no me cabe duda que vamos rumbo a que el FMLN se pueda convertir en una izquierda democrática, no radical y menos aun alineada al Presidente Chávez y al Presidente Raúl Castro. La verdad es que, si uno analiza lo que ha hecho el FMLN en estos dos años, uno ve que el FMLN, como partido político, con la mayor bancada legislativa en el Congreso y habiendo construido una alianza con un sector de la derecha en el poder Legislativo, el FMLN no ha tomado una tan sola decisión que bloquee el proyecto político y el programa de gobierno que yo estoy empujando.

ACUERDO NACIONAL PLURALISTA

¿Existe la posibilidad de acuerdos con la derecha, en particular la escisión que encabezó el ex presidente Antonio Saca (2004-2009)?

Muchas iniciativas promovidas por este gobierno han contado con el apoyo del FMLN y de un sector de la derecha. Un sector moderado, con una derecha popular no populista, una derecha que no está comprometida con los intereses de grandes grupos empresariales y que no ven en el Estado una especie de aparato puesto al servicio del FMLN. Con ese sector de la derecha, el FMLN ha podido construir la aritmética necesaria para aprobar muchos de los proyectos que lleva al cabo este gobierno.

¿Cómo se perfila el cambio dentro del FMLN?

Más bien diría yo que son los mismos golpes que el FMLN se va dando cuando se enfrenta con la realidad lo que lo lleva a modificar su pensamiento y su proyecto estratégico y hasta su práctica política cotidiana. Mi candidatura es resultado de eso. El FMLN tuvo que fracasar estrepitosamente en las elecciones que ganó el presidente Antonio Saca y que perdió el candidato Shafick Handal para darse cuenta de que no iban a ganar la elección con un candidato orgánico. Entonces me buscan, a un candidato externo, a un outsider, no sólo ajeno al partido, sino ajeno a la política.

¿Su experiencia de gobierno llevará al FMLN a reeditar esa candidatura externa en 2014 o a ponerla en manos de un hombre de partido?

innerfunes2Ahora se dice que el FMLN está  pensando en un candidato más orgánico, más de hueso duro. En mi opinión, esa versión es un manejo interno para satisfacción de su base social, de su base partidaria. No creo que tengan la íntima convicción de que el próximo candidato tenga que ser un candidato de hueso duro, más alineado con las ideas de los presidentes Chávez y Castro. Por una sencilla razón: si a este gobierno le va bien, entonces el FMLN puede ganar las próximas elecciones. Y para que le vaya bien debe contar con la colaboración del FMLN y de las decisiones que tome en la Asamblea Legislativa. Pero no basta con que a este gobierno le vaya bien, la población debe percibir que el próximo candidato presidencial que lleve el FMLN y que tenga las posibilidades de ganar las elecciones sea una especie de continuidad de este gobierno. De lo contrario no va a ganar los votos necesarios de la población.

LOS OBSTÁCULOS

¿En estos dos años cuáles han sido los principales obstáculos  para que las promesas de un proyecto de izquierda moderada y pragmática se realicen?

El principal obstáculo ha sido la realidad que este gobierno heredó. Yo estaba consciente durante la campaña que uno de los problemas más complejos desde la administración pública al llegar a la Presidencia iba a ser la cantidad de demandas sociales y económicas no cumplidas a lo largo de las últimas dos décadas. La esperanza y la ilusión de la población en el cambio de gobierno era tal que la población, especialmente los sectores más desposeídos de la población, iban a demandar que los problemas se resolvieran de la noche a la mañana, que los problemas del bolsillo se resolvieran de la noche a la mañana. Ninguna economía que ha estado postrada durante 20 años va a resolverlos de la noche a la mañana. Al gobierno no se le puede pedir que los problemas acumulados, incubados y profundizados durante 20 años. Y los problemas económicos ni sociales, mucho menos el problema de la delincuencia.

¿Cómo define el país que recibió?

Nosotros recibimos un país desestructurado y uno solo puede plantearse resolver los problemas sobre la base de lo que recibe. Nosotros hemos tenido que dedicar cerca de dos años a ordenar la casa. Una vez ordenada, como creemos que la tenemos, podemos comenzar a hacer las mejoras de esa casa de tal manera que quienes vivan en ella, logren mayores niveles de bienestar. Recibimos un país totalmente quebrado, sin recursos, con problemas de caja, recibimos un país con todo el aparato productivo desarticulado, porque el modelo económico que adoptó la derecha que fue derrotada no tomó en ningún momento como prioridad el desarrollo de la base productiva nacional. Se decía que durante los primeros años del presidente Alfredo Cristiani (1990-95) la idea era crear una sólida base productiva, pero no se tomaron decisiones en ese sentido; por el contrario, se desarticuló el campo, se llevó a cabo una política con un claro sesgo anti agrícola y anti agrario.

¿En ese marco, qué puede causar que se logren consensos en el país?

Los consensos los impide la obstinación de la derecha radical. Nos encontramos con un sector agropecuario sin acceso al crédito ni a la tecnología, sin capacidad para producir. Nos encontramos con 340.000 unidades productivas campesinas dedicadas a la subsistencia sin apoyo por parte del Estado para salir de ese nivel de subsistencia. Se les entregaba semilla y fertilizantes pero se hacía con un criterio clientelar de búsqueda de votos, y muchas veces no se entregaba a quien lo necesitaba, sin acceso al crédito y la tecnología. Mi gobierno, con apoyo del gobierno brasileño y el organismo de la ONU para la alimentación, la FAO, impulsa un programa similar al de Brasil llamado Programa de Agricultura Familiar. Mantenemos el subsidio, pero no sólo eso, sino poner el crédito con la tasa de interés más baja de la región, de 6 por ciento de interés, que en la banca comercial no existe, con seguro de 100 por ciento contra pérdidas por desastres naturales.

Pero eso lo hace su gobierno en solitario, sin los consensos nacionales que le den largo aliento…

Sí, porque no hemos encontrado acompañamiento de parte del sector privado. Otro ejemplo: el plan de vivienda Casa para Todos, una de mis ofertas de campaña. Buscamos apoyo en la banca privada y nos encontramos con que no había crédito ni para las constructoras, ni para acceder a la vivienda.  Por eso debemos crear una banca de  desarrollo que facilite el crédito de sectores que no tienen acceso al crédito tradicional. Ese es el país que recibimos.

LA SOMBRA DEL DESENCANTO

¿Existe la posibilidad de un desencanto en la población ante promesas incumplidas?

Con aquella herencia, a dos años de gobierno estamos en un país donde los sectores populares dicen que estamos en un país donde la situación económica es peor que la de antes que llegara este gobierno. ¡Claro que es peor que la de antes! Porque los precios internacionales del petróleo se han disparado y nosotros importamos el cien por ciento del petróleo que consumimos; además, los precios de los mercancías tradicionales y las materias primas se han disparado y nosotros dejamos de ser productores de alimentos; importamos el 70 por ciento de arroz, 35 por ciento del frijol, casi la totalidad de las hortalizas, frutas y verduras que consumimos se importan. Tenemos que comprarlas a los altos precios de los mercados de donde se importan. Hemos encontrado incluso dificultades para comprar caro, como el frijol. La gente ve que los problemas de su bolsillo no se resuelven; pero no cae en la cuenta de que si tuviéramos un tejido productivo propio y consolidado, la realidad sería al contrario, el aumento internacional de los precios de los alimentos y materias primas nos habrían favorecido. La gente está viendo que no se le resuelve el problema del empleo; pero recibimos un país que perdió cerca de 40.000 empleos como resultado de la crisis de 2009 y ya hemos recuperado la mitad de estos. Para eso necesitamos flujos de inversión privada. En nuestro país hay capitales que están invirtiendo; pero no en El Salvador, sino fuera de Centroamérica.

En su discurso de dos años de gobierno ante el Congreso, usted comenzó hablando de la necesidad de diálogo y de consensos. ¿Cómo espera lograr el pacto nacional para la institucionalidad democrática que usted propone?

Hay que añadir que es un pacto para la productividad, para la armonía y para la convivencia democrática. Porque estamos en un punto en el cual, si no nos despojamos de nuestros intereses, sean de grupo o de partido., y si no trabajamos bajo una visión de unidad nacional no sacamos adelante el país.

¿Existe la posibilidad de una quiebra de las finanzas públicas, un cese de pagos podría obligar a todos a ese consenso?

Lo hemos planteado. Nos encontramos con un país altamente endeudado. El nivel de deuda pública con respecto al Producto Interno Bruto sobrepasaba el 45 por ciento. (El PIB de El Salvador es de unos 21.000 millones USD)

Presidente, el endeudamiento público es ahora más del 50 por ciento del PIB…

¡Claro, porque tuvimos que contratar créditos! ¿Cómo financiábamos los programas sociales? La primera apuesta fue a ordenar la casa; primero combatimos la vulnerabilidad de los sectores más deprimidos que están padeciendo la crisis, pagando el costo mayor; nos lanzamos a trabajar con ellos. Iniciamos el plan de vivienda social, el plan Casa para Todos, el Programa de Apoyo Temporal al Ingreso dirigido a jóvenes, y jefas de hogar en los municipios más pobres del país; la pensión básica universal para adultos mayores de 70 años que nunca han cotizado en su vida y no tenían accesos a una pensión. Mantuvimos el acceso al subsidio al gas y lo focalizamos, sacando a aquellos sectores que pudiesen pagar  a precio de mercado; mantuvimos el subsidio al transporte para que no se dispararan las tarifas; mantuvimos el subsidio a la energía eléctrica, aun cuando el 48 por ciento de la energía que producimos es generada a base de combustible fósil, encarecida por el aumento a los precios del petróleo. Ahora que hemos atendido las urgencias de los sectores más vulnerables es el momento de lanzarnos a apoyar el crecimiento productivo del país.

¿Pero qué pasa si los acuerdos siguen ausentes…?

… Lo que pasa es que tenemos que buscar los recursos fiscales. Tenemos uninnerfunes3 país con una de las cargas tributarias más bajas de la región. No llegamos ni siquiera al 14 por ciento del PIB.

Usted se ha propuesto elevarlo en cinco puntos al final de su mandato…

Esa es la meta, pero para ello debemos vencer las resistencias del sector privado y de las cámaras empresariales. Por eso, mi llamado es a un pacto por la productividad, la armonía y la convivencia democrática. Va dirigido no sólo a los sectores sociales que entienden que no basta con ponerle presión al gobierno, porque harían quebrar al gobierno, pero los sectores productivos deben entender también que deben dar un aporte mucho mayor. Hemos planteado  para los próximos meses la construcción de un pacto fiscal, que va avanzando entre dificultades.

Todo eso ocurre en el marco de un grave problema de seguridad pública…

Hicimos un diagnóstico de la seguridad pública y nos dimos cuenta de que necesitamos una estrategia que implica un presupuesto extraordinario que para los próximos años es del orden de los 380 millones de dólares. Es lo que hace falta para fortalecer nuestras policías, la capacidad del ejército en el terreno, fortalecer la seguridad pública, el trabajo de inteligencia policial, perfeccionar los  fiscales y aparatos de investigación, disputar el territorio a las pandillas y llevar a cabo algo único en su género de reclutamiento entre 16 y 24 años. Esa es una nueva modalidad de servicio de protección civil sin armas, donde los jóvenes percibirían un salario y los sacamos del semillero de las pandillas. Y ese dinero sólo puede venir de dos vías: préstamos y cooperación que se agotan o de un propio esfuerzo sobre la base de aumentar la carga tributaria. Por eso he planteado un presupuesto extraordinario de seguridad para los grandes patrimonios, valuados arriba de los 500.000 dólares, patrimonios libres de pasivos y de deudas. Pero esa idea ya comenzó a tener resistencia de parte de los empresarios.

EL TEMOR DE LA DERECHA RADICAL

¿Cuál es el principal obstáculo a remover para lograr ese pacto?

En el proceso de toma de decisiones políticas del país hay sectores de una derecha política y empresarial que no tienen visión de país, muy temerosos, que quieren acabarse a como dé lugar al FMLN. Esa derecha desea que el Presidente de la República sea un socio para acabarse al FMLN e impedir que pueda ganar las próximas elecciones presidenciales. Hay que hacer entender a esta derecha radical que puede tener otra visión, que puede ser oposición, pero necesitamos una oposición que construya puntos de entendimiento. Y ese es el obstáculo que habrá que remover.

¿La posibilidad de derogar la amnistía que se decretó al final de los acuerdos de paz de 1992, de parte de la Sala Constitucional del poder Judicial puede ser un factor que impide los acuerdos?

La amnistía no es ningún problema. En primer lugar, los delitos de lesa humanidad no están amnistiados. El caso de los jesuitas masacrados en 1989 y el asesinato de Monseñor Oscar Arnulfo Romero (1980) no lo cubre la amnistía, la amnistía no protege a quienes cometieron abusos de poder en el pasado y perpetraron delitos de lesa humanidad. No los protege.

¿Usted extraditaría a los militares que son procesados en la España por el caso de los jesuitas?

Con o sin amnistía, si la orden de detención decretada por el juez Eloy Velasco de la Audiencia Española se hace efectiva en el país, esos 20 jefes miliares van a tener que ser detenidos por la policía, siguiendo un procedimiento que viene desde la Interpol y vamos a tener que solicitar la autorización de la Corte Suprema de Justicia para decidir si se pueden o no extraditar. Así es.

¿El tema de las extradiciones es un problema para la derecha que acepte acuerdos con usted?

No creo que eso sea un problema para la derecha. Ese es un temor que tiene el ex presidente Alfredo Cristiani y el grupo de altos jefes militares que estuvieron comandando las operaciones contrainsurgentes durante la guerra. Lo dijo el mismo partido ARENA cuando modificó el procedimiento de la Sala Constitucional para que sus acuerdos ya no fueran por mayoría calificada, cuatro de cinco jueces, sino por consenso de cinco. ARENA dijo que la Sala de lo Constitucional le había dado garantías de que la ley de amnistía no se declararía inconstitucional y que, por el contrario, se iba a defender y a proteger.

Presidente, le quedan tres años por delante, ¿cómo quiere ser recordado cuando terminen esos tres años?

Como un presidente que institucionalizó una nueva forma de ejercer el poder desde el Estado, un presidente que no sirve a los intereses corporativos de grupos económicos, ni a los intereses partidarios, sino que a los intereses del país. Como un presidente que aun cuando fue candidato de un partido de izquierda, y tiene una trayectoria de izquierda ha logrado entendimiento con sectores de la derecha, y ha podido gobernar con la derecha. Como un presidente a quien no le interesa defender  las visiones ideológicas que están detrás de las decisiones que se toman, sean de derecha o de izquierda, sino que lo importante es que sea de interés nacional. Como un presidente que logró reconstituir el tejido productivo del país y que pudo sacar a muchos pobres de la pobreza, dándoles capacidad de consumo y un mayor nivel de bienestar. Un presidente que pudo reducir los niveles de delincuencia que heredó.

¿Golpe de Estado técnico en El Salvador?

“Este es un día trágico para El Salvador, para nuestro proceso de democratización. Estamos de luto. Nos presentamos como una república donde se pueden realizar golpes de Estado técnicos, porque anular el equilibrio de poderes, prácticamente cesando el funcionamiento del tribunal constitucional, no es ni más ni menos que un golpe de Estado técnico”.

Estas palabras no pertenecen a un bloguero exaltado o a un vocero de eso partiditos de ultraizquierda que en América Latina crecen como hongos. Son palabras pronunciadas por Sigfrido Reyes, el presidente de la Asamblea Legislativa de El Salvador, el llamado primer órgano del Estado. Reyes va incluso más allá: “Esto puede entrar en abierto conflicto con la Carta Democrática Interamericana que el país ha firmado, y justo en el momento en el que estamos albergando una Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA)”. Y una más: “Con lo consumado en las últimas horas, prácticamente la República queda en entredicho”.

Pero, ¿qué es esto que ha sucedido en El Salvador para que el presidente de la Asamblea hable así? Resumido en una frase, esto: el bloque de diputados de derecha –conformado por los partidos ARENA, GANA, PCN y PDC– confabuló con el presidente de la República, Mauricio Funes, para aprobar un decreto transitorio que en la práctica inhabilita la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.

Pero para entenderlo mejor, conviene contextualizar un poco: formalmente El Salvador es una democracia, con una legislación progresista en muchos ámbitos, pero arrastra un serio déficit de consolidación institucional. La Corte Suprema de Justicia no escapa a esta situación, pero en julio de 2009 pasó algo inesperado: llegaron a la Sala de lo Constitucional cuatro magistrados no amarrados a ninguna sigla política –algo extraño en El Salvador– y comenzaron a desempolvar buena parte de los expedientes que llevaban años engavetados porque afectaban a intereses sensibles (léase intereses de la influyente oligarquía y de los partidos políticos que canalizan sus demandas). Declararon inconstitucional la arbitraria y oscura reasignación de fondos entre los distintos ministerios, lo que incomodó al Gobierno; declararon inconstitucional unos artículos que permitían calumniar y difamar sin responsabilidad penal a los opinadores, lo que incomodó a los dueños y gerentes de los medios de comunicación afines al establishment; declararon inconstitucional la parte del sistema electoral que impedía el voto directo y las candidaturas independientes, lo que incomodó a todos los partidos políticos, sin excepción; y declararon inconstitucional un decreto legislativo que revivió los partidos PCN y PDC, que la ciudadanía hizo desaparecer en las urnas, lo que incomodó aún más a los partidos políticos, otra vez sin excepción. En definitiva, los cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional llevan casi dos años desatascando una de las cloacas del sistema político salvadoreño, demasiado atrevido quizá para la aún renqueante democracia salvadoreña.

El jueves 2 de junio se cocinó lo que a juicio de Reyes es un golpe de Estado técnico. Los diputados de derecha aprobaron con dispensa de trámite una reforma legal para obligar a que las sentencias de la Sala de lo Constitucional se aprueben por unanimidad, conscientes de que el quinto magistrado es alguien de la vieja guardia, por decirlo de alguna manera, y con su voto evitará que sigan apareciendo declaratorias de inconstitucionalidad sobre todos los chanchullos inconstitucionales que durante años, durante décadas, se acordaron entre bastidores.

Pero en un país presidencialista como El Salvador, ese decreto era inviable sin el aval del presidente de la República. Funes no solo no vetó la reforma, sino que la sancionó el mismo día que se aprobó y reservó el espacio en el Diario Oficial para que entrara en vigencia de inmediato, sin tener que esperar los 15 días que establece la ley. Funes, el periodista que llegó al poder con la bandera del izquierdista Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), sabía, validó y es parte sine qua non de la inhabilitación –en la práctica– de la Sala de lo Constitucional para los próximos dos años.

La nota anecdótica-jocosa de este atentado a la independencia de poderes la reveló el propio presidente de la Asamblea, Reyes, quien destapó que, por las prisas, el decreto legislativo que quiebra las alas a los cuatro magistrados se fue con un error de bulto: se presenta el país como la REPÚBUCA de El Salvador. “Su desesperación era tanta que ni siquiera se percataron de que le estaban cambiando el nombre a nuestra nación”, dijo Reyes.

Destapado el tarro de los despropósitos, todo esto está ocurriendo en vísperas de la 41ª Asamblea General de la OEA, que arranca este domingo 5 de junio en San Salvador, y que tiene como uno de sus platos fuertes la reincorporación de Honduras, dos años después de que en el vecino país ocurriera un golpe de Estado, militar en aquella ocasión.

(www.cronicasguanacas.blogspot.com)

El juez Velasco procesa a 20 militares de El Salvador por el asesinato de Ellacuría y cinco Jesuitas en el 89

  • Velasco decreta la busca y captura internacional de los 20 procesados
  • El magistrado les impone una fianza individual de 3,2 millones de euros

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha procesado a 20 militares salvadoreños por los asesinatos del jesuita español Ignacio Ellacuría y otras siete personas, cinco de las cuales eran sacerdotes, que se produjeron el 16 de noviembre de 1989 en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.

El magistrado, que ha adoptado esta decisión tras interrogar a un matrimonio que presenció los hechos, procesa en un auto dictado este lunes a los militares por ocho asesinatos terroristas y un delito de lesa humanidad o contra el derecho de gente.

Además, decreta la busca y captura internacional o la averiguación del paradero de los 20 procesados así como su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza en el caso de que se ejecute su entrega. Al mismo tiempo, les impone una fianza individual de 3,2 millones de euros para asegurar las responsabilidades pecuniarias que pudieran imponérseles tras el juicio.

Además de a Larios, el juez procesa al entonces jefe del Estado Mayor René Emilio Ponce (recientemente fallecido); el viceministro de Defensa Nacional, Juan Orlando Zepeda; el viceministro de Seguridad Pública, Inocente Orlando Montano; el general Juan Rafael Bustillo; los coroneles Francisco Elena, Joaquín Arnoldo Cerna, Óscar Alberto León y Carlos Mauricio Guzmán; el comandante Carlos Camilo Hernández y los tenientes Héctor Ulises Cuenca y René Yusshy Mendoza.

La acción penal también se dirige contra el director de la Escuela Militar ‘Capitán General Gerardo Barrios’, el coronel Guillermo Alfredo Benavides, que dio la orden de cometer los asesinatos, y siete miembros del batallón ‘Atlacatl’, que los llevó a cabo: el teniente José Ricardo Espinoza, el subteniente Gonzalo Guevara, los cabos Óscar Mariano Amaya y Ángel Pérez Vásquez, los sargentos Antonio Ramiro Ávalos y Tomás Zárpate y el soldado José Alberto Sierra.

“Desarmados y en pijama”

La resolución judicial detalla que la muerte de los jesuitas se produjo en un contexto de “intensa polarización” entre el Gobierno militar y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en el cual los sacerdotes se erigieron como mediadores entre ambas partes para un “proceso de diálogo” y fueron acusados, en virtud de su afinidad con la teología de la liberación, de incitar a los campesinos a “una conspiración comunista internacional al servicio del Kremlin”.

La decisión de acabar con la vida de Ellacuría y el resto de jesuitas, cinco de los cuales eran españoles, fue adoptada por un grupo de oficiales de élite denomina ‘La Tandona’ y ejecutada por el coronel Benavides, que dio la orden a los miembros del batallón ‘Atlacatl’.

El asalto, que se llevó a cabo después de que los servicios de inteligencia alertaran de la supuesta presencia de un centenar de “terroristas” en la Universidad Centroamericana, se produjo cuando los sacerdotes, “algunos bastante mayores”, estaban “desarmados” y se encontraban en “pijama”, según confesó el sargento Antonio Ramiro Ávalos, alias ‘Satán’, que para participar en la operación tuvo que recordarse a sí mismo que estaban actuando contra “delincuentes” y eran sus “cerebros los que importaban”.

Éste relató cómo el comandante Espinoza preguntó al soldado Óscar Mariano Amaya Grimaldi por qué no disparaba a los sacerdotes Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín Baró y Segundo Montes, que yacían en el suelo. Además, ‘Satán’ mató a Amando López y Juan Ramón Moreno y dio la orden de acabar con la vida del salvadoreño Joaquín López, del ama de llaves, Julia Elba, y de su hija Celina Mariceth, que murieron “parcialmente abrazadas”. Tras los crímenes, otro de los soldados, Guevara Cerritos, escribió una pintada en la pared para atribuir la matanza a la guerrilla: ‘El FMLN ejecutó a los enemigos espías. Victoria o Muerte”.

75.000 civiles muertos

El juez Velasco no llegó a imputar al ex presidente Alfredo Cristiani a pesar de que la querella, presentada por una religiosa carmelita hermana de uno de los fallecidos, también se dirigía contra él. En su auto especifica que los jesuitas asesinados sólo fueron “unos de los al menos 75.000 civiles desarmados que murieron en esta guerra, que fue mucho más violenta que los conflictos de Chile y Argentina“.

Velasco añade que un 85% de estas muertes “pueden atribuírseles al ejército y a las fuerzas de seguridad”. “A pesar de estos antecedentes ningún oficial veterano había sido nunca condenado por violaciones de derechos humanos”, señala.

De hecho, el magistrado hace referencia a un proceso judicial desarrollado en El Salvador que considera “defectuoso” ya que “terminó únicamente con dos condenas forzadas y la absolución de incluso asesinos confesos”. “Tan increíble fue la sentencia absolutoria de los verdaderos asesinos, que el Gobierno español y los observadores norteamericanos presentaron cargos por manipulación del jurado”, afirma.

A ello añade que los dos principales condenados, el coronel Benavides y el teniente Mendoza, fueron liberados después de 15 meses en prisión tras la aprobación de una Ley de Amnistía a pesar de que habían sido condenados a 30 años de cárcel.

El Cártel de Texis (elfaro.net)

Sergio Arauz, Óscar Martínez, Efren Lemus / Fotos: Frederick Meza

elfaro.net / Publicado el 16 de Mayo de 2011

Parte V: Epílogo

Domingo 15 de mayo de 2011. A las 7:40 de la noche realizamos la primera llamada. Marcamos el número celular de José Adán Salazar. Envía directamente al buzón de voz, pero no permite dejar mensajes. Marcamos al Hotel Capital, donde tiene su oficina, pero nos contestan que llegará hasta este lunes por la mañana. Desde entonces, marcamos a todos los teléfonos que obtuvimos de los principales mencionados en los informes. Fue imposible comunicarse con el alcalde de Metapán y con otros de los señalados en los documentos y por las otras fuentes. Dos comisionados, un ex director de la Policía y un diputado atendieron sus teléfonos. Todos aseguraron no saber nada de lo que les mencionamos. Dijeron no temerle a una investigación sobre su participación como colaboradores del Cártel de Texis. Estas fueron parte de sus respuestas.

Comisionado Víctor Manuel Rodríguez Peraza, jefe de la Delegación de Santa Ana: “De verdad desconozco de qué me está hablando, porque nunca he conversado con el señor Herrera. Es más, ni siquiera lo conozco. Lo ubico porque sé que estuvo de presidente de la Feria Ganadera, pero en ningún momento he entablado con él una relación de amistad. Jamás he conversado con él en ninguna reunión”, respondió, cuando se le relató el contenido de la investigación. Cuando se le mencionó que eran varios los informes que lo ubicaban como alguien que coopera con El Burro, volvió a negar, y agregó estar dispuesto a ser investigado: “Le repito, no tengo ninguna relación con el señor Herrera, me someto a cualquier tipo de investigación que en cualquier momento quisiera nuestra titular de la Policía ejercer (en clara referencia a Zaira Navas, la inspectora general de la PNC). Nunca he conversado con él. En caso saliera esa información me someto a cualquier tipo de investigación”.

Se le especificó que un informe de inteligencia policial lo ubicaba en un restaurante reunido con El Burro, en referencia a la información de que el 14 de julio de 2010 fue visto en el Lover’s Steak House de Santa Ana junto a la subinspectora Nataly Pérez Rodríguez y la ex gobernadora de Santa Ana, Patricia Costa de Rodríguez Bou, conversando con El Burro sobre la necesidad de sacar de la zona al jefe regional de occidente, el comisionado Mauricio Antonio Arriaza Chicas. Rodríguez Peraza contestó: “Jamás he estado en un restaurante con el señor Herrera que usted menciona”.

Reynaldo Cardoza, diputado del Partido de Conciliación Nacional (PCN) por Chalatenango: su primera reacción al mencionarle que aparecía en los informes y en las declaraciones de los informantes como aliado del Cártel de Texis fue de sorpresa: “¡Qué raro ese volado! Al alcalde de Metapán claro que lo conozco, pero nomás porque es alcalde del partido, pero que yo sepa que anda relacionado en alguna cosa de esas, ni idea. Déjeme decirle que las investigaciones que las hagan, que las hagan correctamente, porque es bien feo que lo estén involucrando en estas cosas, no sé si será tema político y están siguiendo la corriente de lo que está pasando actualmente en el partido, o qué será el interés de sacar esta publicación. ¿Y lleva nombres y apellidos y todo?”, preguntó.

Luego se le mencionó que según la lógica de la información, un diputado como él era importante para el cártel por el nivel de información e influencias que maneja. Volvió a negar: “Por eso, pero donde usted me está diciendo acceso a los altos círculos de información, eso me implica de que como si yo estuviera dando información a estas redes… No entiendo cuál es el involucramiento, tienen que tener alguna evidencia clara para que a mí me estén… y me involucren y me saquen en una publicación de este tipo. De lo contrario, de lo contrario… Si a mí me investigaron por tráfico ilegal de personas, me detuvieron, y el tema se llevó en tribunales, de otra cosa ni sé, ni estoy involucrado dando información a ninguna persona, mucho menos en vínculo con tráfico de drogas y de ganado, me parece sorprendente”.

Aseguró tener algún conocimiento de José Adán Salazar. “¿Es el dueño del FAS?”, preguntó. José Adán Salazar fue propietario del Metapán, equipo de la primera división del fútbol salvadoreño.

Acerca de Roberto “El Burro” Herrera, dijo no conocerlo de nada, y justificó: “Yo, antes de la política, tuve un caballo de escuela, un caballito humilde, yo visité la feria (ganadera) de Santa Ana, yo era amigo de Horacio Ríos (ex diputado del desaparecido Partido de Acción Nacional), de muchos amigos que han andado en eventos de estos de jaripeo, pero que esté en alguna reunión privada con alguna gente de esas es totalmente imposible. Que haya llegado y le haya dado la mano a alguien eso es común de un político”.

Finalmente, hizo un llamado y volvió a negar enfáticamente su vinculación con actividades delictivas: “Para eso están los entes de investigación, que las hagan (las investigaciones), que no me quieran vincular por casos políticos, porque no sé… No se acepta, o que se quiera que por la imagen y el trabajo que he hecho en el departamento quieran comenzar a  vincularme con otra cosa, pueda ser diferente. De lo contrario, estoy totalmente dispuesto a que hagan las investigaciones y las sigan haciendo… uno cuando no anda metido en ni mierda nada tiene que temer”.

Comisionado Fritz Gerard Dennery Martínez, jefe de la División Antinarcóticos de la Policía: Los informes de inteligencia policial dicen que el actual jefe de la División Antinarcóticos de la Policía se reunió con Roberto “El Burro” Herrera y otras personas  en la Hacienda El Rosario, ubicada sobre la calle que de Metapán conduce hacia Texistepeque. “No me he reunido con ellos”, fue su primera respuesta. Y luego cuestionó: “Si es información de inteligencia, sus fuentes deben ser responsables ante esa información, que saquen pruebas si es que las tienen y que dejen de estar queriendo dañar imágenes de personas que somos trabajadoras. No me causa ninguna importancia esa información”.

A la pregunta de si conoce o guarda amistad con Roberto Herrera respondió: “Yo no soy de Texistepeque, soy de Santa Ana y a quien conozco de vista porque es de Santa Ana es al señor Herrera, verdad, ya de ahí que digan sus fuentes, que saquen la información, algo que a mí no me quita el sueño porque no he tenido ningún tipo de reunión. Lo conozco (a Herrera Hernández) como de seguro lo conoce mucha gente en el departamento de Santa Ana”.

Al jefe de la DAN se le intentó preguntar cuál ha sido el seguimiento o las diligencias de investigación que se han realizado contra José Adán Salazar Umaña, señalado por la inteligencia policial desde el año 2000. “Debería ser en persona su entrevista, ¿cómo sé que es de El Faro la persona que habla? No le voy a seguir contestando porque no sé si es usted o no es. Pida una entrevista y con gusto se la conceda en mi oficina”.

José Luis Tobar Prieto, director de la PNC de septiembre de 2008 a junio de 2009: La Policía lo señala en dos de sus informes como alguien que coordinó operaciones con “El Burro” Herrera, pero el ex director asegura que no conoce ni por el nombre ni por el apodo a la persona que le mencionamos. La conversación fue corta:

“Informes policiales lo vinculan a usted particularmente a Roberto Hernández, alias el Burro, un señor investigado como parte de estructura criminal que opera en el occidente del país”, le dijimos. “Primero que nada”, respondió”, “no conozco a ese señor que está mencionando. Segundo, que tienen que ser muy cuidadosos en el sentido de vincular a una persona, particularmente a mí, con una persona que no conozco”.

“¿No le suena nada el nombre de Roberto Antonio Hernández, El Burro, o José Adán Salazar?”, insistimos. “Por eso les digo”, siguió, “ustedes tienen que ser cuidadosos. Primero, no conozco a la persona, ni por el nombre ni por el apodo que me está dando; y, segundo, porque puedo tomar mis acciones legales”, contestó.

El Cártel de Texis IV (elfaro.net)

Sergio Arauz, Óscar Martínez, Efren Lemus / Fotos: Frederick Meza

elfaro.net / Publicado el 16 de Mayo de 2011

Parte IV: Los policías que llevan coca

Metapán resplandece. Pareciera que el sol está más cerca del pavimento que en otras ciudades. Ciega. Metapán parece de día un gran mercado, al menos su centro, que no es sino unas callejuelas empinadas que desembocan en la carretera que lleva de Santa Ana hacia la frontera de Anguiatú, al norte del lago de Güija. En todas ellas, el comercio bulle, se toma las aceras. Hay ventas por todas partes. Comida, ropa, granos, artículos agropecuarios. Metapán se viste de ciudad fronteriza de Centroamérica.

Al llegar al hotel San José, contiguo a la carretera hacia Guatemala, nos atiende una amable recepcionista, que se despereza cuando suena la puerta que se abre.

—¿Tiene habitaciones?

—Sí.

—¿Dobles?

—Sí.

—¿No suele estar ocupado este hotel?

—Casi no, ahorita solo dos habitaciones tengo ocupadas.

El hotel, uno de los seis de Chepe Diablo, tiene cinco plantas, y cerca de 40 habitaciones. Es normal su desocupación. El costo de la habitación doble roza los 50 dólares en una ciudad acostumbrada a dar alojamiento a camioneros que no viajan con grandes fondos.

Si bien el Cártel de Texis no se descubre como uno de los más violentos de Centroamérica, esta es su ciudad de control por excelencia, su base de operaciones, y también la que ha sido testigo de que este tipo de negocios inevitablemente siembran corrupción y violencia a su paso. Eso consignan los tres informes.

Todos los informes y todos los informantes hicieron énfasis una y otra vez en que la subdelegación policial de esta ciudad pertenece a Chepe Diablo.

En una ocasión, mientras tomábamos un café, le pedimos a El Comisionado que nos contactara con algún agente de su confianza dentro de esta subdelegación. Cuando nos volvimos a reunir, luego de la semana que nos pidió para buscar un perfil como el que le pedimos, su respuesta fue contundente.

—No puedo recomendarles a ninguno.

La violencia, por otra parte, demuestra que el trabajo de funcionario municipal puede ser muy riesgoso en este municipio.

El 1 de diciembre de 2007, Bertín Valle Marín, síndico de la Alcaldía de Metapán, murió de un disparo en la cabeza. La información publicada en los periódicos, basada en lo que dijeron los policías del lugar, resume su asesinato así: dos hombres borrachos se agarraron a tiros en medio de un jaripeo de un cantón sin nombre de Metapán, y Bertín recibió una bala que no iba para él. Pero el Informe Secreto agrega algo que no apareció publicado en las noticias de esos días: dice que durante la investigación del asesinato, el actual alcalde, Juan Umaña, se empeñó en desvirtuar la hipótesis de que se trataba de rencillas entre narcotraficantes.

Ocho meses después, el 4 de agosto de 2008, el síndico que ocupó el puesto dejado por Bertín, fue secuestrado a plena luz del día y en su propio carro, luego fue llevado a un predio de un caserío de Metapán, donde le dispararon 13 veces. Israel Peraza Díaz también era pecenista.

Dos muertos a plomo en menos de un año. Dos síndicos. Y en realidad no eran las únicas víctimas de violencia vinculables a la estructura de Chepe Diablo o a las de sus socios. Tres semanas antes del secuestro y asesinato del síndico, el amigo de Chepe Diablo y alcalde de Metapán, Juan Umaña Samayoa, fue atacado a balazos en una zona muy peligrosa de su municipio. Eran las 8 de la noche cuando iba con tres de sus guardaespaldas en una calle oscura del cantón San Jerónimo. El tiroteo fue de tres contra dos. De tres guardaespaldas que se enfrentaron a dos atacantes resultó muerto uno de los hombres del alcalde. Este transitaba en un camino conocido como “punto ciego”, en San Jerónimo, uno de los lugares clave para la ruta controlada por este cártel.

Y eso no era todo. Dos años antes, el antecesor del alcalde Juan Umaña no había logrado sobrevivir a un atentado. El 4 de julio de 2006, Gumercindo Landaverde, amigo de Chepe Diablo y vinculado en los informes al Cártel de Texis, fue atacado por dos mujeres y un hombre que actuaron como sicarios. Esto ocurrió en la ciudad de Santa Ana y según los tres informes y El Detective, las dos mujeres eran pandilleras que pertenecían a una red de sicariato.

Cuando en una conversación preguntamos a El Detective por este asesinato, no dudó en responder que creía que había sido el mismo Chepe Diablo quien había ordenado su muerte debido a rencillas sobre la manera de manejar los traslados de cocaína. Días después, nos entregó otro anexo de Inteligencia Policial, donde se apuntaba el caso.

En el anexo, un informante declaró que el ex alcalde de Metapán, Gumercindo Landaverde, fue asesinado tres días después de terminar su periodo por órdenes de la estructura de Chepe Diablo y El Burro. El informante dijo que el alcalde habría proporcionado información de transacciones de drogas a un oficial de la Policía, que la estructura se dio cuenta y decidió ejecutarlo.

—El señor Gumercindo tenía conocimiento de planificaciones de la estructura, de embarques de drogas en la zona de Metapán, las cuales provenían de Guatemala -agrega el texto oficial.

El Primero y el Segundo Informe ya ubicaban al fallecido como uno de los miembros de la estructura. Gumercindo Landaverde fue alcalde por Arena durante dos períodos consecutivos, y ya era investigado por la Fiscalía por enriquecimiento ilícito en 2005. La Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia detectó que en un año este alcalde incrementó en 500,000 dólares su patrimonio, y esto fue punta de lanza para que la Fiscalía abriera un expediente.

El Burro está siendo investigado por el homicidio de Abel Padilla. Uno de los anexos del Segundo Informe dice que el  14 de agosto de 2008,   El Burro “ordeno el asesinato del señor, Abel Padilla”. Los investigadores explican en el documento que Abel Padilla  perdió dos kilos de cocaína y que nunca canceló al Burro el dinero que valía esa cantidad de droga.

Unos baleados, otros secuestrados y asesinados, y otro de ellos preso. El récord de los funcionarios de Metapán augura trágicos destinos para sus cargos más altos.

El 25 de marzo de 2009, la División Antinarcóticos de la PNC arrestó a Amadeo Figueroa Morales, quien había sido elegido el 18 de enero de 2009 para integrar el concejo municipal de Metapán, representando al PCN y acompañando al alcalde Juan Umaña. El operativo de captura fue realizado en la colonia Jardines de Metapán. Junto al concejal también fue arrestada su esposa, Sonia Haydeé Mira de Figueroa. Ella es parte del núcleo cercano del alcalde de Metapán. Su hermana está casada con el hijo del alcalde, Wilfredo Guerra. En la casa de Amadeo y Sonia les decomisaron 2.42 kilogramos de cocaína, valorados por la Policía en 71,000 dólares. A Figueroa lo acusaron de tener tres años de dedicarse al comercio de drogas, y fue condenado a 12 años de prisión el 28 de octubre de 2009.

Jueces regionales, concejales, alcaldes y pandilleros, todos forman parte de esta red compleja según los informes y los informantes consultados. Y, como eslabón último de la cadena, las hormigas necesarias para hacer de este paso de la cocaína por El Caminito una ruta efectiva: algunos policías de la subdelegación de Metapán.

La corrupción, como bien lo saben los altos cargos policiales con los que hablamos, es una regla asumida entre los agentes de esta zona. Se refieren a esa corrupción baja, normalizada, la misma que tiene un policía que acepta mordida para dejar ir a un infractor de tránsito.

—A la mayoría, los contrabandistas que llevan ganado o mercancía sin declarar les dan 10 o 20 dólares porque los dejen pasar o no los revisen, eso así funciona –nos dijo en una de las conversaciones El Comisionado.

Esos son la mayoría, la base con la que opera la minoría, los que sí trabajan orgánicamente con el Cártel de Texis. Estos otros policías de la ciudad, identificados con nombre y apellido por los tres informes y los tres informantes, son señalados como encargados de librar de retenes el paso de los grandes cargamentos, e incluso de transportar ellos mismos la cocaína hacia los puntos de intercambio con los guatemaltecos.

Es de noche en Metapán, y salimos de un bar cuando pasa frente a nosotros, con lentitud, un pick up Nissan Frontier negro. Los hombres que van dentro nos observan con detenimiento y luego aceleran la marcha. Todo parecería normal si los hombres en ese carro sin identificación no fueran policías. Todo parecería normal si antes no hubiéramos conversado con nuestro informante que salió de la subdelegación.

Gracias a una serie de coincidencias, un policía radicado por ahora en otra zona del país, que prestó servicio recientemente en Metapán, comentó ante un reportero de este medio algo relativo a Chepe Diablo. Nadie había preguntado nada al policía sobre el tema. El colega, conocedor de nuestra investigación, se acercó a él, hablaron largamente, y él aceptó recibirnos con la condición de que no reveláramos su nombre ni su ubicación.

Una tarde calurosa, hace unos días, nos sentamos con el policía que, ante nuestra sorpresa, nos recitó los nombres de sus compañeros que aparecen mencionados en los informes que este agente nunca leyó. El policía se explayó en detalles.

—Mire, esto está bien organizado en Metapán, que es de lo que le puedo hablar, pero también uno de policía se entera de dónde viene esto. Desde arriba. Venía desde los comisionados de la zona, que generaban el encubrimiento del tráfico de armas, droga y ganado. Ahí estaba la comisionada Corina Palma, que permitía todo esto.

Empezó fuerte. Según este agente, todos los policías que han trabajado en Occidente saben cómo se mueven los hilos de la zona. En febrero del año pasado hubo muchos movimientos dentro de las jefaturas de occidente, uno de esos fue el de la comisionada Zoila Corina Palma, de 54 años, que ahora desempeña un cargo administrativo, cerca de papeles y lejos del terreno. Desde el 17 de febrero de 2010 es jefa de la Secretaría General de la PNC. Antes fungió como jefa regional de occidente. A ella no solo la menciona el policía que trabajó bajo sus órdenes, sino también un anexo a los informes policiales que asegura que despejaba rutas, recibía “grandes sumas de dinero” y proporciona información a la estructura de El Burro.

Muchas voces dentro de la institución aseguran que este es el mecanismo con el que la PNC se defiende de sus altos cargos sospechosos de corrupción. A falta de una Inspectoría fuerte y vinculante, por falta de voluntades políticas, optan por remover a las manzanas podridas de donde más daño causan. Esa, según nos informaron altos cargos policiales, fue la estrategia que utilizaron con la comisionada Palma y el subinspector José Alfonso Mata Portillo, el que es acusado por sus compañeros de haber ayudado a Medio Millón a escapar del cerco policial que le tendieron en Nueva Concepción. En la jefatura policial parece haber una filosofía clara: si no puedes deshacerte de los que sospechas, mantenlos cerca, para saber qué hacen.

—¿Quién es el encargado de la logística del traslado de la cocaína en la subdelegación de Metapán? —preguntamos a nuestro informante.

Sin dudar, mencionó un nombre que aparece en el Informe Secreto.

—El cabo Cástulo Enrique Morán Jiménez. Ese tipo se ha quedado encargado de estar apoyando la red en Texistepeque, Metapán, San Antonio Masahuat y Santa Rosa Guachipilín.

Agregó a la lista de nombres el de la alcaldesa de San Antonio Pajonal, Silvia Echeverría, en calidad de “aliada”.

—La red así opera, hay gente grande arriba que no más sepan de esta publicación nada les cuesta dar una orden.

Cada conversación con un informante agrega nombres a la lista. La red es grande, compleja, enraizada en el occidente del país. En este texto solo se han mencionado los nombres de quienes al menos dos fuentes de información que no pudieron haberse coordinado mencionaron. En el caso de la alcaldesa del partido Arena en el fronterizo San Antonio Pajonal, El Detective había mencionado su nombre antes de que conversáramos con el policía. Una alcaldesa de un pueblito fronterizo no transporta cocaína, necesariamente. Su función, nos dijo el policía, se reduce a saber y dejar hacer, a extender permisos de entrada y salida de mercancías al país, a facilitar bodegas y dar información. Otros, como el cabo Cástulo, son señalados en el Informe Secreto como operadores directos en el traslado de la droga.

A la pregunta de quiénes son los hombres de confianza de Chepe Diablo y dónde operan, el Informe Secreto respondió. “Se tiene conocimiento de algunos colaboradores, como Bernardo Antonio Cruz Baños y Cástulo Enrique Morán Jiménez, de la subdelegación de Metapán, colaboradores del alcalde”.

Ninguno de los jefes policiales con los que conversamos negó que estos agentes participaran en la red. Por el contrario, uno de ellos validó la información.

—Ahí operan los narcotraficantes en la zona del Valle de Los Quijada, San Jerónimo… Y no crean que la pasan los señores traficantes en sus vehículos de último modelo. ¡La pasa la Policía! Si hubiera una investigación sabrían que los alcaldes le han conseguido vehículos sin logo de la Policía a las diferentes subdelegaciones. La de Metapán y el puesto de San Jerónimo tienen vehículos sin logo, son pick ups Frontier negros y polarizados. Cambian droga por ganado, traen ganado de Guatemala a veces y van a entregar la droga en esos carros.

Según este policía, los pick ups regalados por la municipalidad, como el que vimos pasar frente a nosotros, sin logo alguno, son perfectos para operar. Sirven para no ser tan identificables como miembros de la institución. Continuó explicando que algunos policías, coordinados por Baños y Morán, ubican retenes vehiculares en las vías que vienen de puntos ciegos de la frontera con Guatemala, como El Valle de los Quijada o San Jerónimo. Lo hacen cuando sus compañeros van a entregar la droga del Cártel de Texis a los guatemaltecos, que muchas veces les pagan con “dos o tres camionadas de ganado”. Los retenes son ubicados para garantizar que nadie se interponga en el camino de la droga que va y el pago en reses que vuelve. Y, claro, como dijo nuestro informante, para “hacer la paja de que vigilan”. Todos los señalados como líderes del Cártel de Texis son asiduos a jaripeos y ranchos ganaderos. Roberto “El Burro” Herrera incluso fue presidente de la Feria Ganadera de Santa Ana.

—Si un agente llega a decomisar una camionada de esos animales, inmediatamente le buscan la baja, el traslado o le buscan otro problema para que no vuelva a intervenir –explicó el policía.

—¿Y cómo reclutan a la gente?

—No es que anden ofreciendo trabajo, sino que es una estrategia política, si quien supervisa te lleva a eso, a que recibas mejor unos 10 o 20 dólares por cada camión que dejes pasar sin las cartas de venta o la guía, porque él sí recibe un buen dinero por mantener así la dinámica. Imagínese que el cabo Cástulo es el supervisor de retenes. Él mismo va a hacer entregas a los puntos ciegos, a entregarla a los chapines.

—¿Y quién les entrega la droga a los policías de Metapán?

—La vienen a dejar en vehículos chatarreros, de los que llevan chatarra, pick ups o camioncitos, y ahí la meten en los Frontier, que son todoterreno, y que sí se pueden meter en los puntos ciegos. Ahí pasan granos, droga, armas y ganado, y lo digo porque yo lo he visto, porque yo he estado ahí.

—¿Y cómo le pagan a estos policías como el cabo Cástulo Morán?

—Les compran casas en otro lugar. Por ejemplo a este cabo Cástulo le han comprado una casa en Chalchuapa, ubicada al norte de la pirámide El Tazumal, y una finquita en la zona de La Magdalena, rumbo a El Coco, así es como esta gente le paga a los que andan de lleno. A los que no saben, les basta con los 10, 15 dólares que les dan los de los camiones.

El sistema de pago a los funcionarios que se prestan como piezas del engranaje del Cártel de Texis es algo que nos confirmaron El Detective y El Comisionado. Esta manera de retribuir a los amigos es también una de las más difíciles de comprobar, ya que rara vez las propiedades se inscriben a nombre del propio cómplice. Se suele utilizar algún pariente.

Fin del viaje

Venimos del núcleo urbano de Metapán. Estamos en otra calle de polvo parecida a la de San Fernando, pero en terreno llano, sin montañas. Nos adentramos en los puntos ciegos que rodean la ciudad. El investigador de la División Especializada de Crimen Organizado que regañó al soldado de San Fernando ve para todos lados. El Detective saca su pistola. Por cada cambio de velocidad, la cacha de su arma recibe una caricia de la palanca. Saben que hay ojos que vigilan estas terracerías, y están nerviosos.

—Aquí agáchense, estamos en terreno peligroso —bromea el investigador, para distender el ambiente.

—Cerca de aquí fue que le dispararon al alcalde de Metapán —agrega, esta vez serio, El Detective.

Estamos pasando por Ostúa, un diminuto caserío que recibe a sus visitantes con una pared que sirve de letrero para quien quiere marcar dominio de la zona. “MS13”, dice la mancha que firma El Demonio. Cada letra es del tamaño de una persona. La pared pertenece a lo que parece la tienda más grande del caserío.

El Sargento con el que hablamos en Santa Rosa Guachipilín nos había hablado de que aquí vive Óscar, El Coyote, uno de los miembros de la red que opera en territorio de Chepe Diablo. Nos mencionó ese nombre para explicarnos cómo la gente que anda en esto gana buen dinero.

—Vean la casa que tiene –nos dijo-, tiene piscina y un bar solo para él.

Es la única referencia que tenemos de este caserío repartido a la orilla de un polvoriento camino por el que transitamos sin meternos en los callejones de tierra a buscar la mansión de Óscar, El Coyote. En el mapa de la droga, Ostúa aparece como uno de esos puntitos por los que hay que pasar antes de llegar a Guatemala sin necesidad de toparse con Migración y Aduanas. En un mapa oficial de El Salvador no aparece como paso fronterizo.

Está oscureciendo, y el camino por el que vamos recibe a otro carro. Va despacio, a la velocidad de una patrulla policial que hace una ronda de vigilancia.

El investigador anota el número de placas del único carro que apareció en el camino que conecta Ostúa con San Jerónimo, otro punto ciego utilizado por el Cártel de Texis. El investigador está atareado pidiendo a la central policial las referencias de la matrícula. Es la primera vez que ocupa su radio en el recorrido que ha durado ocho horas. Dice que los tres hombres que van en ese viejo automóvil son sospechosos.

—Creo que son pandilleros —nos dice, mientras alista una subametralladora que apareció en sus manos instantáneamente.

Estamos a media hora de llegar al punto ciego de San Jerónimo, el último de los puntos clave de El Caminito, donde el Cártel de Texis pasa la estafeta a los narcos de Guatemala, a los del departamento de Jutiapa. El carro con los tres hombres acelera repentinamente, nos deja atrás y sigue con rumbo a San Jerónimo. El Detective no quiere seguirlos, olfatea peligro.

—Vámonos, aquí no es bueno andar de noche —ordena.

Esta es la calle que lleva a San Jerónimo, a un paso de la frontera con Guatemala y por donde atacaron a balazos al alcalde de Metapán, Juan Umaña.
Esta es la calle que lleva a San Jerónimo, a un paso de la frontera con Guatemala y por donde atacaron a balazos al alcalde de Metapán, Juan Umaña.